jueves, 29 de diciembre de 2011
No te rindas
Publicado por
Laura Foletto
en
12:46
4
comentarios
lunes, 26 de diciembre de 2011
¿Tus deseos te esclavizan o te liberan?
En esta época, tendemos a hacer una lista de nuestros deseos para el próximo año. Como siempre, muchos de ellos quedarán en sanas intenciones (hacer gimnasia, bajar diez kilos, dejar de fumar) y otros serán repeticiones de anteriores que no concretamos nunca (soltar actitudes que nos dañan, ser más comprensivos, cambiar de trabajo, dejar una pareja). Pero… ¿qué son los deseos?
Ellos son el motor de la creación. Nos motivan y nos llevan en la dirección que el corazón nos marca. ¿Siempre? En una cultura que fomenta la adicción al consumismo, rara vez. En realidad, corremos detrás de los seductores estímulos de la publicidad, de la imitación de estilos de vida que creemos superiores, de cosas que nos distraigan del vacío, de impulsos inconcientes.
Vemos algo que nos falta y creemos que, a través de conseguirlo, nos sentiremos felices o bajaremos la frustración o seremos mejores. Una vez que lo obtenemos, nos tranquilizamos un rato, pero el “bichito” del deseo vuelve a picarnos y seguimos y seguimos y seguimos. No hay paz.
Hay una corriente espiritual que dice que el deseo es la razón del sufrimiento y es lo que hace posible esta ilusión colectiva. Se interpreta entonces que no hay que desear nada. Más bien se trata de observar cómo pensamos que algún logro, acto, persona, objeto, entorno, nos llevarán a la satisfacción permanente del Yo. Como el Yo (el Ego) es inexistente (una construcción de la mente), esto no sucederá jamás.
Cuando se habla de desapego, no implica que no queramos nada sino que no nos aferremos a las expectativas que tenemos sobre ese querer, que no seamos esclavos de los deseos. Tampoco significa reprimirlos o suprimirlos, porque así los incrementamos inconcientemente y luchamos contra nosotros mismos.
¿Nuestros deseos buscan la satisfacción del Ego? ¿Tienen que ver con inseguridades, baja autoestima, búsqueda de status social, reconocimiento de los demás, supresión de la angustia o los miedos, colmado de vacío existencial? Podemos dar por seguro que será inútil el meramente perseguirlos.
¿Nuestros deseos son derivados del Ser, del fluir de movimientos internos profundos que crean situaciones en el exterior? ¿Nos sentimos serenos y alegres al intencionarlos y concretarlos, sin apegarnos a los resultados? ¿El agradecimiento y la conciencia nos acompañan en todo momento? Estamos encaminados.
Por supuesto, comprendo que puede sonar naif e imposible plantear esta posibilidad. Pero, finalmente, ¿no se trata de dirigirnos hacia un camino del alma en lugar de continuar ejerciéndonos sufrimientos innecesarios por ignorancia? Si nos planteamos un destino, ¿no nos resultará más fácil elegir las actitudes que armonicen con él en lugar de dejamos llevar de las narices por deseos egoicos o de otros?
Se trata de elecciones concientes en definitiva. Y no solamente en lindas listas de fin de año sino en continuos “aquí y ahoras”, en preguntarnos “¿esto me lleva a mi Ser?”, “¿esto está conectado con la aceptación y la creación en Todo Lo Que Es?”, “¿esto me permite abrirme a la abundancia, la gratitud, el amor, la expansión, la paz?”.
Seguramente, la mente ya está planteando: “muy lindo, pero ¿cómo lo hago en este maldito lugar, en donde me pagan miseria y estoy rodeado de gente insufrible?”. ¿Te planteaste porqué y para qué estás ahí? ¿Qué aspectos oscuros de ti te están reflejando ese espacio y esas personas? ¿Qué debes aprender y soltar para liberarte? ¿Qué responsabilidad tienes de poner un poco de Luz allí? ¿Crees que vibrando en esa negatividad atraerás algo mejor, que quejándote y enojándote te encontrarás? ¿No sabes que lo que consigas justamente allí te servirá para el resto de tu vida?
Es tu decisión. Una fundacional. Tus deseos crean tu mundo. O eres esclavo o eres libre. O te dejan en la ignorancia o te despiertan. O te acercan a la Luz o te dejan en la oscuridad. ¿Cuál eliges?
Publicado por
Laura Foletto
en
13:00
1 comentarios
viernes, 23 de diciembre de 2011
¿Qué hago con mi dinero y con mi tiempo?
Viendo un informe sobre “¿Que hago con mi dinero?" y teniendo en cuenta que, a fin de año, nos hacemos nuevos propósitos, se me ocurrió compartir los lugares adonde colaboro. Sea con ellos o con otros, la intención es compartir nuestro dinero y nuestro tiempo con otras personas, buscando hacer un mundo nuevo.
LEGIÓN DE LA BUENA VOLUNTAD
http://www.lbv.org.ar/
MANOS POR HERMANOS
http://www.manosporhermanos.org.ar/
CILSA
http://www.cilsa.org/
MEDICOS SIN FRONTERAS
http://www.msf.org.ar/
POR LOS CHICOS (como Página de Inicio, dona un plato de comida cada día)
http://www.porloschicos.com/
GREENPEACE
www.greenpeace.org/argentina/es
FELICES LOS NIÑOS
http://www.feliceslosninos.org/
CRUZ ROJA
http://www.cruzroja.org.ar/
COTTOLENGO DON ORIONE (para donar ropas, muebles, enseres, etc.)
http://www.cottolengodonorione.org.ar/
Dar y recibir son las dos caras de una misma moneda. Intenta jugar con las dos y armonizar el flujo de energía resultante. Recuerda que puedes recibir por lugares distintos a los que das y viceversa.
¡FELICES FIESTAS!
Publicado por
Laura Foletto
en
16:32
1 comentarios
martes, 20 de diciembre de 2011
¿Te regalas un presente de valoración y crecimiento?
Se acercan las Fiestas. ¡Qué mejor presente que aceptarte, amarte, crear una nueva vida, compartir la abundancia, la alegría, el amor?
Regálate uno o, mejor, los dos Libros Digitales “ENCUENTRA TU VERDAD” y “CREA TU VIDA”. ¿Deseas ayudar a alguien? Conoce ya los contenidos en: http://www.abrazarlavida.com.ar/libros.html
Tu felicidad es invalorable. Haz lo que tu alma te susurra. Vive todo tu potencial. Aquí estoy para ti siempre. Te mando un luminoso abrazo. ¡FELICES FIESTAS!
Publicado por
Laura Foletto
en
12:49
1 comentarios
lunes, 19 de diciembre de 2011
Una pequeña (gran) práctica
Con respecto al Boletín “¿Estás enraizado en tu cuerpo?”, Melania me pregunta cómo hacerlo y si ir a un quiropráctico la ayudará. En principio, ninguna cosa en la que no esté presente la CONCIENCIA servirá. Es un gran error creer que se encarnará porque se “mueve” el cuerpo (con gimnasia, deportes, danza, etc.) o porque alguien le hace algo a uno (técnicas corporales o energéticas de cualquier clase). He conocido bailarines, profesores de yoga, reikistas, que siguen sin estar del todo en este plano, a pesar de sus actividades. Lo que se haga tiene que ser integrado a la vida cotidiana, siempre.
Estamos en una dimensión material; eso quiere decir que lo espiritual está mediado por ella. El cuerpo no es una simple máquina que trabaja para lo mental (como la mayoría lo vive) ni un mero mecanismo animal (por lo que asimilarlo a comportamientos animales es equivocado). Es un sistema perfecto, que simboliza los altos conceptos de lo espiritual en cada parte y nos advierte de nuestras faltas de armonía en cada síntoma y enfermedad.
Lo visible es una metáfora de lo invisible. Si no comprendemos esta alegoría, continuaremos buscando las causas afuera y queriendo sanarlas con pastillas y técnicas en las que no participamos lúcidamente. La conciencia se corresponde con el alma y sus aprendizajes. Sólo cuando nos damos cuenta de ellos, estamos plenamente aquí y sanamos.
Entonces, ¿qué puedes hacer? Recurre a lo simple: concientiza tu respiración, tu cuerpo, tu energía, en ESTE momento. Si vas a una clase o a un curso una vez cada tanto y no lo aplicas en tu vida cotidiana, no pasará demasiado. Es una información más (como leer un libro). Está en tu mente, no en tu cuerpo, no es real.
¿Puedes percibir cómo está tu respiración ahora, mientras lees esto? ¿Registras cómo tu cuerpo está sostenido por la silla, en qué lugares, dónde estás tensionado, si te duele alguna parte, si tienes calor o frío? ¿Qué puedes hacer para ponerte cómodo? ¿Sientes alguna emoción? ¿Adónde, en tu pecho, en tu plexo, en la panza? ¿Sabes cómo reconocerla, qué te quiere decir, cómo transmutarla?
¿Ves el mundo como algo objetivo, en el que no tienes injerencia? ¿Consideras tu vida el resultado de tu infancia, la culpa de tus padres y la sociedad, una condena, una experiencia azarosa, en la que tu participación es mínima? ¿Observas los cambios como peligros a tu status quo, a lo que tanto te costó lograr, pero no puedes frenarlos (y quizás no quieras)? ¿Has leído que el mundo es tu espejo, el escenario externo de tu escenario interno? ¿Lo puedes considerar ya, en algún aspecto de tu vida? Cierra los ojos y date cuenta. ¿Qué dice de ti? Si no te gusta lo que ves, ¿qué cambios necesitarías hacer para permitir emerger el potencial de resolución y sanación?
¿Has comenzado a tomar conciencia de sensaciones raras, de intuiciones repentinas, de sincronías imposibles, de deseos de “algo más” que no sabes muy bien de qué se trata, de información o personas con conocimientos nuevos? ¿Qué significan para ti? ¿Te dan miedo, dudas, frustración? ¿Te atraen, te vivifican? ¿Con qué te conectan? Siéntelo. ¿Necesitas ayuda para aplicarlos? ¿La buscas?
Mientras hacías esto, ¿perdiste la percepción de tu cuerpo o te ayudaste de él para ir más profundamente? Vuelve a él. ¿Cómo estás ahora? ¿Tomas nota de tu entorno, de los estímulos externos? ¿Sonidos, olores, temperaturas, texturas? ¿Es más amigable? ¿Puedes contactarte con él, desde un sentido de unidad? Respira y siente el aire como el portador de la Energía Universal que te conecta con Todo Lo Que Es. Entra a tu cuerpo, lo expande, lo conecta, lo ilumina. Sale y te relajas, te integras, iluminas. Eres un Cuerpo de Conciencia: cuerpo, mente, alma, espíritu, todo.
Publicado por
Laura Foletto
en
9:48
2
comentarios
sábado, 17 de diciembre de 2011
¿Fácil y egoísta?
Este camino del despertar es frecuentemente desacreditado con dos conceptos: que es fácil y que es egoísta.
Con respecto la supuesta facilidad, invito a quienes critican a transitarlo, cambiando su paradigma en 180º; liberando traumas, heridas, conceptos enquistados en sus cuerpos y sus mentes por siglos; sin luchar en contra de lo establecido sino transformando compasivamente; sosteniendo una visión con fe, cuando todavía no hay casi nada edificado; trabajando internamente con perseverancia, amor y confianza, mientras en el afuera arrecia el caos.
Y sí, es egoísta, en el sentido de conocernos, aceptarnos, amarnos, disfrutarnos, conectarnos con ese Ser único e íntegro que somos… para compartirlo con los demás, para crear un mundo nuevo, para regalarnos completamente en presencia.
Por supuesto que hay personas que solo leen y hablan de esto sin incorporarlo y que lo usan para vivir en sus burbujas personales, pero, para quien está comprometido con la Nueva Energía, este es un camino lleno de piedras (las resistencias que ponemos a la fluidez de la Luz) y de soledades (hasta que vibramos consistentemente y atraemos a otros). Cuando comenzamos a sentir la paz y la indiscriptible sencillez de la Creación, nada nos importa más que continuar eternamente, expandiéndonos juntos.
Publicado por
Laura Foletto
en
20:24
2
comentarios
jueves, 15 de diciembre de 2011
Las puertitas
Hace tiempo, en la revista Humor, salía una historieta llamada “Las puertitas del Sr. López”. Era un pequeño hombrecito, dominado por su esposa, su jefe, por todos. Su evasión era imaginar otros mundos, en los que era el héroe y sucedían cosas extraordinarias, al abrir alguna puerta.
Muchos, sin conocer al Sr. López, tienen su sueño. Algunos, lo dejan en la fantasía. Otros, verdaderamente quieren concretar lo que desean, pero dudan de qué puerta abrir. Creen que deben esperar a “LA PUERTA”, ésa que los llevará a la meta tan deseada. Así, se congelan en las dudas, las exigencias, la frustración, los temores… ¿cuál será, cuándo vendrá, quién me ayudará? Y siguen esperando…
Lo que no se dan cuenta es que “LA PUERTA” está detrás de “las puertitas”. En la medida que no tomen acción, nada pasará. La solución está en abrir alguna puerta. Y que ella los lleve a otra y a otra y a otra, hasta LA PUERTA.
Lo que los retiene es: ¿cuál es la correcta? No hay correcta. El camino ya está trazado (aún antes de entrar a este cuerpo). Entonces, el tema es atreverse a caminar, confiando en que las puertitas los irán llevando, una a una, adonde el sendero los lleve. Quizás, hasta no haya ninguna PUERTA sino una sucesión de puertitas maravillosas, que los conectan con… ellos mismos.
Publicado por
Laura Foletto
en
14:14
0
comentarios




