Es muy reconfortante leer acerca de un nuevo mundo. Crear un nuevo mundo implica una diaria labor de conciencia, constante y concreta. Significa enraizar la espiritualidad en la vida cotidiana. Encender la Luz en medio de la más profunda oscuridad. ¿Nos unimos?
viernes, 13 de junio de 2014
¿Enciendes tu Luz?
Publicado por
Laura Foletto
en
15:43
0
comentarios
miércoles, 11 de junio de 2014
lunes, 9 de junio de 2014
¿Cómo te está tratando (mal) el 2014?
Este 2014
está siendo bastante difícil. Lo digo
por las consecuencias que estoy observando en mis pacientes y conocidos y en
mí. Por un lado, hay bastante
estancamiento. Se siente como que las
cosas se han detenido o que arrancan y no siguen o que los contactos no se
realizan. Puede ser frustrante y exige
mucha paciencia y constancia sostener algo en esas condiciones. Por otro lado, eso también nos da la
posibilidad de revaluar lo que estamos
sustentando. Muchas veces, son
viejos sueños que necesitan un cierre o una revisión o, quizás, actitudes que
ya llegaron a su final.
Esto
último es lo que más me ha llamado la atención.
Creo que nos está siendo presentado
el verdadero corazón de nuestro aprendizaje, las negatividades más fuertes de
nuestra experiencia en esta vida para que no tengamos dudas de cuáles son. No es una cuestión de castigo sino, por el
contrario, una ayuda para que definitivamente nos demos cuenta y lo sanemos y
liberemos.
Por esta
razón es que es tan intenso y doloroso: es
decir ¡basta! al sufrimiento y la limitación. No nos podemos hacer los desentendidos porque
las consecuencias de haber mantenido esas actitudes están a la vista… y de
formas muy agudas. Muchas personas me
han dicho que han llorado amargamente o que se han sentido bajar al fondo del
pozo al tomar conciencia de años de ideas y conductas equivocadas. A veces, no
es que no lo supieran, sino que ahora pueden sentir profundamente lo que han perdido
en ese consumo de tiempo y vida. Y eso
es lo que más cuesta: los años invertidos
en estrategias inútiles y vacías, sobre todo si el reconocimiento llega en la
madurez.
¿Cuál es
la buena noticia? Tenemos otra (enorme) posibilidad. Comenzando en junio, a modo de
revisión, las cosas irán movilizándose a partir de julio o agosto. ¿Qué hacer entonces? Borrón
y cuenta nueva puede ser una gran elección.
Para muchos, esto significará hacer el duelo por lo que no fue ni nunca
será. Y no tiene que ser extremadamente
doloroso ni largo. La Nueva Energía está nutriendo poderosamente los nuevos proyectos, en
todos los sentidos. Por ello,
decidir finalizar con actitudes, personas, situaciones, lugares o lo que sea
que necesite un cierre será asistido. La palabra mágica es esa: elegir. Sin quedarnos pegados del pasado, sin miedo
al futuro. A partir de la toma de conciencia
de lo que precisamos soltar, podemos comenzar a energizar lo nuevo que deseamos
que nazca y prospere. Escuchemos las
señales.
Todo está
en nosotros. La semilla de una creación
original también. Y podemos hacerlo desde un paradigma distinto: sin esfuerzos y
sufrimientos inútiles, sin dificultades y complicaciones improductivas, sin
restricciones y limitaciones infértiles.
Ya lo vemos en los niños y jóvenes, que se niegan a “crecer” bajo las
condiciones del sistema imperante. Se lo
debemos y nos lo debemos.
Por eso
te pregunto: ¿qué necesitas liberar para
siempre? ¿Qué vas a crear nuevo en tu
vida? Despierta, despeja tu cabeza
de la oscuridad de la dualidad de tu vida cotidiana y percibe la Luz de
Dios/Diosa, que siempre está iluminándote y guiándote. Invócala
y únela a tu propia Luz. Todos somos
Uno. Te necesitamos.
Publicado por
Laura Foletto
en
12:39
2
comentarios
miércoles, 4 de junio de 2014
Siete inteligencias múltiples
Tanto en el sistema educativo como laboral, para evaluar la
inteligencia de alguien, usan los Test de Cociente Intelectual (CI). En realidad, lo que se mide en ellos principalmente
son las inteligencias lógico-matemática y verbal. Muchos están en desacuerdo con ellos, porque
existen otros tipos de inteligencias, por lo que, personas con enormes
habilidades corporales o interpersonales, quedan relegadas, a veces justamente
donde más se necesitarían esos recursos.
Howard Gardner estudió este campo y definió siete
inteligencias múltiples. Según él, todos
poseemos varias formas de inteligencias independientes entre ellas y
susceptibles de ser entrenadas. Algunas las poseemos más desarrolladas y otras
menos, creando así nuestro perfil personal de inteligencia. Para este autor, la brillantez académica no
lo es todo: más bien interesa conocer cuál es nuestro potencial personal y
explotarlo al máximo para optimizar nuestro desarrollo personal y profesional. ¿Cuáles son más fuertes en ti?:
1.- Inteligencia lingüística-verbal: habilidad para
hablar y escribir eficazmente, comprender la lectura fácilmente, mantener
conversaciones complejas y usar un amplio vocabulario.
2.- Inteligencia lógico-matemática: capacidad de
resolver problemas mediante lógica, realizar cálculos matemáticos con destreza
e investigar por medio de hipótesis científicas.
3.- Inteligencia espacial: facilidad para orientarse
espacialmente, utilizar mapas, dibujar esquemas y rotar objetos mentalmente
visualizándolos desde diversas perspectivas. Suele desarrollarse en fotógrafos
o arquitectos.
4.- Inteligencia musical: habilidad para componer
melodías, seguir ritmos, tocar instrumentos y analizar música.
5.- Inteligencia corporal-cinestésica: capacidad de
utilizar el cuerpo en movimiento para expresar emociones (danza), competir
(deportes) o crear (artes plásticas); facilidad para realizar actividades que
requieran fuerza, rapidez, flexibilidad, coordinación y/o equilibrio; habilidad
para usar las manos con precisión (por ejemplo: cirujanos, escultores).
6.- Inteligencia interpersonal: habilidad para percibir
en las demás personas sus emociones, intenciones y estados de ánimo; capacidad
de empatizar y relacionarse socialmente con éxito.
7.- Inteligencia intrapersonal: facilidad para reconocer
las propias emociones y regularlas adecuadamente, controlar nuestra
conducta y dirigir nuestros pensamientos. Esta inteligencia implica
autoconocerse y saber trabajar con uno mismo en la intimidad personal.
Publicado por
Laura Foletto
en
12:22
0
comentarios
lunes, 2 de junio de 2014
¿Te redefines por lo luminoso?
Conversaba
con una paciente acerca de los intensos cambios de actitud que estaba
experimentando, comparándolos con el principio de su terapia; en un momento, me
cuenta sobre la presunción que había tenido de que ella podía ocultar
determinadas cosas de su carácter que no quería que los demás vieran (porque
las consideraba malas o negativas).
Ahora, se daba cuenta de que los otros sí las habían notado: ¡qué
esfuerzo inútil!
Nos
reímos mucho y le comenté que todos
caemos en esa conducta porque buscamos desesperadamente la aprobación de los
demás, aún a costa de nuestra autenticidad.
Andamos por la vida fingiendo ser otros para que nos acepten y resulta
que no sólo no lo conseguimos, sino que además ellos se dan cuenta de la
simulación. Le dije: “es mejor ser rechazados por lo que somos
que aceptados por lo que no somos”.
“¡Qué frase para el Boletín!” me contestó, riendo… y aquí está…
Es
un tópico común en la terapia el asunto de qué somos y qué no somos. En realidad, somos todo: un combo que incluye desde lo más abyecto hasta lo más
sublime. El problema es que no
queremos aceptar los extremos, así que nos contentamos con sobrevivir en la
mediocridad (no en la armonía de la integración, que sería otra cosa). La
primera falta que cometemos es negar lo negativo. Como la sociedad y la religión nos conminan a
“mostrar” que somos buenos, hacemos el intento de rechazar lo que no es
admitido (lo que pasa a la Sombra) y de actuar como los buenos ciudadanos y
feligreses que debemos ser.
Es
una estrategia equivocada porque lo que es siempre encontrará la forma de ser
(aún a pesar de las reglas). La dualidad es una forma de aprendizaje. Lo “malo” tiene algo que enseñar y, al
aceptarlo, atravesarlo e integrarlo, fortalece y enriquece lo “bueno”. Alguien que admite sus aspectos irascibles y
agresivos puede usar esa energía para identificar su fuerza, poner límites y
pararse independientemente. Quien no lo haga, tenderá a ser buenudo y no bueno
y a atraer a los violentos y abusivos a su alrededor (por una ley de
compensación de energías y para su propio aprendizaje).
Sólo
reconociendo cada aspecto que nos alberga encontramos paz con nosotros mismos,
ya que no necesitaremos esconder ni proyectar nada en los demás. PODEMOS
ser de muchas formas, pero ELEGIMOS activar algunas. Y aquí hay otro tema: si decidimos ser
amables y comprensivos, ¿lo hacemos por convicción o por miedo? Cuando hemos trabajado con los aspectos
rechazados, lo hacemos porque nos damos cuenta, en cuerpo y alma, de que las consecuencias de una y otra conducta
son muy distintas y optamos por la que nos hace sentir amorosos, calmos y
completos, no porque tememos los rechazos o buscamos las alabanzas del
sistema.
Últimamente,
me he planteado mucho este asunto. Creo que la Nueva Energía tiene relación con
una forma de ser en que la amabilidad, la serenidad, la aceptación, la
paciencia, son muy poderosas. ¡Vivir
quejosos, agresivos, victimizados, temerosos es muy de Vieja Energía! Tener poco humor también… Y creo que se trata de una decisión el comenzar a asimilar estas
cualidades, dándoles protagonismo en nuestras vidas.
Esto supone una
nueva definición de lo que creemos que somos.
Normalmente, nos presentamos en formas irreversibles: ¡así soy yo! Si nunca esto fue real, ahora lo es menos. Es tiempo de redescubrirnos de formas más
amables y luminosas y de concretarlas de maneras más simples, bellas y
abundantes. Todo está dentro de
nosotros: es parte del combo. Implica revelar lo que es, poniéndolo en la
luz. Implica desplegar el Dios
interior. Implica integrar lo material y
lo espiritual, en esta bendita Tierra.
Publicado por
Laura Foletto
en
10:53
0
comentarios
viernes, 30 de mayo de 2014
ASRM o "el orgamos cerebral"
Viendo el programa de Conan O´Brien, una actriz comenzó a
contar sobre una sensación que tenía y, a medida que iba explayándose, me di
cuenta de que yo también lo experimento y que siempre lo había tomado como algo
“normal” o simplemente como una hipersensibilidad a ciertas inducciones.
Según Wikipedia, el ASRM (o RSMA en español: respuesta
sensorial meridiana autónoma) es un fenómeno biológico caracterizado por una
placentera sensación de hormigueo que se siente usualmente en la cabeza, cuero
cabelludo o regiones periféricas del cuerpo, como respuesta a varios estímulos
visuales, auditivos y cognitivos.
Para algunos, puede ser una voz muy suave; para otros, el
toque delicado de alguien; para otros, ver una acción muy lenta y precisa. Varía de persona a persona. Para mí, tiene que ver con ciertos sonidos y contactos
y la sensación va desde un cosquilleo en la parte posterior de la cabeza hasta una
oleada de sensaciones por la espalda o punzadas profundas en la parte baja de
ella. Aclaro que no tiene una
connotación sexual sino cinestésica, es una respuesta fisiológica y emocional.
De cualquier forma, puede ser usada sensual y sexualmente si tienes esa
sensibilidad. ¿Eres uno de nosotros?
Publicado por
Laura Foletto
en
11:40
0
comentarios
lunes, 26 de mayo de 2014
¿Tienes temor al compromiso?
Si eres uno de los que
nada más la ve escrita y se brota, ya sabes a lo que me estoy refiriendo. Quizás, no llegues a comprender realmente de
qué se tratan o te parezcan una carga
que no puedes sostener o los asumes livianamente y te caes cuando se ahondan o
te paralizas por temor a tomarlos o adquieres demasiados hasta que te agotas.
Muchas veces, estas
actitudes tienen que ver con la forma en
que nuestros padres se han comprometido en relación a nosotros cuando éramos
niños. Puede ser que no lo hicieran
seriamente o, por el contrario, que lo tomaran como una obligación neurótica o
que lo asumieran al comienzo y luego se desinteresaran o se marcharan o se
murieran y eso constituyera un dolor insoportable. La sociedad misma tiene mensajes
contradictorios. Los idealiza o los
fusiona con sacrificios y agobios o los niega infantilmente.
El compromiso es el fundamento de cualquier relación
auténtica de amor. En una pareja, es lo que posibilitará que
avance fructíferamente después que pasa el enamoramiento. Con los hijos, es lo que nos transformará de
padres biológicos en padres verdaderos.
En un trabajo o estudio, es lo que permitirá que profundicemos y
progresemos plenamente. En una terapia o
cualquier labor de desarrollo personal y/o espiritual, es lo que realmente nos conectará con las riquezas de nuestro
interior.
Entonces, ¿por qué tantos problemas con los
compromisos? Porque nos causan cambio,
riesgo, crecimiento, dedicación y, también, dolor. Veamos: cuando nos damos cuenta de que
estamos estancados, sabemos que debemos evolucionar. Nuestra parte más sabia y conectada nos
invita a movernos con la Vida, porque Ella es cambio constante, es mutación:
algo debe morir para que nazca algo nuevo.
Nos da miedo este proceso, ya que no estamos educados para pensar
así. Nos aferramos a lo que somos y a lo
que hay, por más que ya no funcione o suframos.
Ese paso supone un cierto
riesgo. Estamos habituados a la
seguridad y la comodidad de lo conocido.
¿Qué sucederá, qué ganaremos y qué perderemos, qué pasará con los otros? Finalmente, se trata de crecer, de asumir nuevos roles, de dejar atrás las
limitaciones que nos hemos impuesto, de liberar lo que ya no sirve o constituye
una carga sin sentido, de desarrollarnos, de hacer uso de nuestra creatividad.
Esto requiere dedicación,
constancia, paciencia, confianza, fe, valor.
¡Ufa! Mejor me quedo como
estoy. ¿No es lo que pensaste? Y sí, parece demasiado. La clave aquí es no asustarse ante el gran
panorama sino ir haciendo pequeños avances cada día. Como dice un proverbio chino: “un camino de
mil kilómetros comienza con un paso”. Se trata de hacer lo necesario en cada
momento, sin cargarse con el pasado ni con el futuro. Sostener la visión, mientras se va caminando
paso a paso, en el aquí y ahora.
¿Será todo sobre un lecho
de rosas? No, claro. Habrá momentos de dolor, de indecisión, de
frustración, de ira, de tristeza. Pero,
piensa un momento: ¿no los tienes ya? ¿Y
qué estás consiguiendo? ¿Hacia dónde
estás yendo? ¿Están mezclados con otros
de entusiasmo, alegría, autoestima, respeto, fuerza, logro, creatividad,
plenitud, amor? Eso es lo que obtendrás
si cambias.
¿Y el compromiso? Es lo
que te mantendrá firme y confiado.
Si no asumes el compromiso por lo que decidas, caerás una y otra
vez. Pero, ¿qué pasa si nunca lo has
hecho o has tenido malas experiencias con asumirlo? Comienza con pequeñas cosas. Observa lo bien que te sientes cuando lo
logras. Concientiza los temores y
enfréntalos, con calma y confianza.
Date cuenta de que, cuando te comprometes, te liberas. Al
contrario de lo que crees, ser irresponsable o no aceptar los cambios que
necesitas, te mantiene prisionero de lo que temes, te hace débil, te victimiza,
te mantiene en una mediocridad gris y enfermiza. Por
eso, asume el mejor compromiso que puedes hacer: contigo mismo. ¡Lo lograrás!
Publicado por
Laura Foletto
en
11:23
0
comentarios
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





