sábado, 6 de octubre de 2012

Arde el mar


Tierna luz de porcelana,
tres estrellas en tu almohada,
y la miel
y la miel de tu mirada.
El misterio de tus manos
es aquel que el cielo extraña,
y lo que el viento
lo que viento quiere ser.
Nace un mundo cuando hablas,
caen las hojas cuando callas,
y en tus ojos vive un dios.
La belleza está grabada
en tu espalda y en tus alas.
Si caminas arde el mar... arde el mar
Llueve plata cálida
sobre el río que bendices,
y al llorar
crece un árbol de cristal.
Cuelga el cielo de tus pies
y yo te enseñare a caer
si tú me invitas
tú me invitas a volar.
Nace un mundo cuando hablas,
caen las hojas cuando callas,
y en tus ojos vive un dios
La belleza está grabada
en tu espalda y en tus alas.
Si caminas arde el mar... arde el mar
Arde el mar, arde el mar...

miércoles, 3 de octubre de 2012

Atracción


lunes, 1 de octubre de 2012

20 poderosas maneras para aumentar tu energía (2ª parte)


11. Ingiere alimentos que te den energía en vez de restarte.
Cuando ingieres alimentos y se dispara el proceso digestivo, tu cuerpo requiere dedicar gran parte de su energía al procesamiento y transformación de lo ingerido. Si la comida no es particularmente “amigable” a tu cuerpo, la energía requerida es enorme. Tanto así que te da sueño, te sientes pesado y te provoca no hacer nada por un buen rato. Sin entrar en detalles sobre nutrición y alimentación (ya que es un tema complejo), sí quiero comunicarte lo siguiente: si deseas optimizar tu energía y mantener consistentemente los niveles necesarios de vitalidad para lograr tus objetivos, es importante elegir conscientemente lo que comes. Lo que comes no es inocente; tiene un impacto sobre tu bioquímica y en última instancia sobre tu vitalidad.
¿Qué es más valioso, tu carro o tu cuerpo? ¿Cómo es la calidad de la “gasolina” que le suministras a tu cuerpo?

12. Haz ejercicio físico.
El ejercicio ayuda a fortalecer tus órganos y a mantener tus sistemas internos funcionando en óptimo estado. Si haces ejercicios adecuadamente, después de hacerlos te sentirás con más energía. Prueba qué ejercicios te sirven para despertar tu vitalidad y empléalos como un recurso para mantener tu salud y energía en alto.

13. Asegúrate un descanso de calidad.
Para tener más energía, a veces lo que necesitas es parar un rato. Es lógico: al descansar te recuperas de la energía perdida. Cuida que tu sueño sea reparador. Si no lo es, busca hacer cambios en tu ambiente que te ayuden a lograrlo. Puedes hacer más oscuro tu cuarto, comprar unas mejores almohadas o abrir las ventanas para mejorar la ventilación. Para un sueño reparador, es importante ayudar a que la mente “se duerma” al son de tu cuerpo. Procura no ver programas de alto impacto visual ni psicológico justo antes de dormirte. Así como quizá en la mañana necesitas de unos minutos para “calentar tus motores”, asegúrate también un proceso para ir bajando las revoluciones mentales antes de dormir.

Desconéctate del día. Ya lo que podías hacer hoy lo hiciste. De haber quedado algo pendiente, no lo puedes resolver sino hasta mañana. Por lo tanto, suéltalo. Déjalo tranquilo y más bien, conéctate con aquello que puede inducirte emociones placenteras antes de caer en tu mundo onírico. Para esto, puedes hacerte estas preguntas cuando ya te encuentres acostado y con las luces apagadas: ¿Qué he disfrutado hoy? ¿Cómo este día ha contribuido al logro de mis metas? ¿Qué he aprendido hoy? ¿Qué he dado hoy? ¿De qué puedo estar agradecido? Y dulces sueños…

14. Estimula tus sentidos.
Luz y colores… música… agua… olor a canela… brisa tocando tu piel. Estimular tus sentidos incrementa tu energía. Puede ser tan simple como prender una luz; o mejor aún, salir para permitir que el reflejo de la luz solar estimule tus ojos. Prueba escuchar una música que te inspire o tómate un vaso frío y refrescante de agua o jugo de frutas. Inspira un aroma estimulante o permítele a tu piel ser estimulada con sensaciones que te ayuden a elevar el nivel de alerta. En definitiva, cosas tan sencillas para despertar tus sentidos como echarte agua fría en la cara, pueden hacer una diferencia positiva en un momento en el cual sientes que tu energía va en picada.

15. ¡Hidrátate!
6 a 10 vasos al día es lo recomendado por los médicos. Deepak Chopra sugiere que cargues contigo en todo momento una botella de agua con el objetivo de tomar sorbos cada 20 a 30 minutos durante todo el día. Tu cuerpo está compuesto en un 70% de agua. No es sorpresa encontrar que depende de este preciado líquido para funcionar en excelentes condiciones. Cuando tu cerebro dispara la sensación de sed, ya es tarde: tu cuerpo está en proceso de deshidratación. Y cuando esto sucede, tu energía cae. No dependas de la señal de sed para ingerir agua. Más bien desarrolla el hábito de ingerir este líquido continuamente durante el día. Claro que irás más frecuentemente al baño, pero estarás limpiando tu organismo y manteniendo su nivel de energía.


16. Conéctate con la naturaleza.
La naturaleza proyecta una magia que penetra en ti, estimulando tus sentidos y llevándote a pensamientos con altas dosis de inspiración. Las olas rompiendo en la costa; las bandadas de pájaros surcando el cielo al atardecer; el rozar de la fresca brisa en tu rostro; el aroma de las flores; el cantar de los grillos; los hermosos colores naranja de las nubes cuando el sol baja.
¿Cuándo fue la última vez que realmente te conectaste con la naturaleza? ¿Qué estás esperando para repetirlo?

17. Toma tiempo para estar solo.
En ocasiones necesitas recuperar tu centro. ¿No es cierto? Me refiero a regalarte un momento para estar solo y asentar tu mente y emociones. Para reflexionar, dejarte sentir y reconectarte con lo que es más importante. O simplemente, para encontrar respuesta a preguntas acuciantes en la sabiduría del silencio. Me refiero a realmente estar contigo, no con el televisor y ni siquiera con un libro. Sólo con tus pensamientos y tu sentir. Del silencio surge lo que quieres decir. De la calma brota lo que has de hacer. Al estar quieto haces posible el reencuentro con tu ser. Para. Calla. Céntrate. Déjate estar, déjate ser. Es en el silencio cuando mejor puedes escuchar tu intuición; es en ese espacio que puedes reencontrar tu centro, tu norte, tu esencia, tu profundidad, tu poder.
Por tres minutos, deja de leer y permítete estar en silencio. Simplemente… Respira. Siente. Y desde el silencio… vuelve a surgir para actuar tu verdad.

18. Conéctate con la energía de otras personas.
Como dice mi amigo y excelente conferencista Eduardo Martí, hay personas que son desagüe, mientras otras son fuente. Desagüe son quienes al entrar en contacto contigo, te dejan con menos energía de la que tenías antes. Son personas demandantes, muchas veces negativas, cínicas. ¿Conoces a alguien así? Fuente son quienes te surten de nuevas energías. Son individuos por lo general positivos y entusiastas quienes además muestran un genuino interés por ti. Cuando sales de estar en su compañía, te sientes como con las pilas recargadas. Las personas con quienes te rodeas impactan tu energía. Cuida de quién te acompañas y particularmente, cuando sientas la necesidad de elevar tu vitalidad, busca a las que son fuente. Claro está, ellas estarán ahí para ti en la medida en que tú también seas más fuente que desagüe.

19. Logra una meta o cierra un ciclo importante.
Ayer por la noche estaba revisando mi lista de metas para la semana que está terminando. Comencé a marcar aquellos resultados que había conseguido generar durante la semana. Cada vez que reconocía el logro de una de mis metas, sentía que mi energía aumentaba. Es extraño, pero el sólo hecho de hacer la marca de “completado” pareciera disparar un chorro de endorfinas en nuestro cerebro. Tanto así, que a veces le agrego cosas a mi lista de resultados y acciones para mi día o semana que no tenía inicialmente, pero que ya he hecho. Con sólo marcarlo como completado, experimento una inyección psicológica de energía. Cuidado: ¡Completar tus metas puede llegar a ser adictivo!

20. Libérate de algo.
Tu energía puede estar siendo consumida por personas, situaciones o incluso metas que no están alineadas con tu visión de vida. Metas del tipo “yo debería”. Asuntos o conversaciones pendientes. Eso que aun no has resuelto pero lo cual continúa saltando a tu memoria. Situaciones que no son como quieres pero has estado tolerando, a costa de tu propio bienestar. Ideas sobre proyectos o actividades que quieres realizar, pero sobre las cuales no has hecho nada todavía. Puede ser una memoria, un ciclo que permanece abierto, la idea para la cena de la próxima semana, lo que no te agrada de otro o el producto que estás por lanzar al mercado. Todo esto consume energía. Imagina que tu mente tiene 100 unidades de atención. Estas unidades representan tu capacidad de asignar una porción de tu energía mental para procesar o tan sólo recordar algo. En la medida en que esas unidades se dispersan al tener presente muchas cosas en tu cabeza, tu energía mental disminuye. Imagina el siguiente inventario mental:
  • 20 unidades de atención asignadas a las cosas pendientes.
  • 12 unidades atrapadas en los pensamientos sobre la conversación que aun no te has decidido tener.
  • 14 unidades enfocadas en lo que estás tolerando de tu compañero y ante lo cual no has llegado a un acuerdo.
  • 18 unidades encargándose de alimentar tu miedo ante el reto que estás por asumir, pensando en lo peor.
  • 19 unidades ubicadas en procesos de pensamiento agotadores sobre cosas fuera de tu control.
  • 3 unidades fijadas en el recuerdo del bombillo del pasillo que tienes por cambiar (por cierto, esto me recuerda que tengo que…)
¿Cuánto te queda? ¡Apenas 14 unidades de atención para dedicarle al disfrute de tu vida y el logro de tus metas! Suelta. Libérate. Identifica qué le está restando a tu energía y no te está agregando valor. Escríbelo. Decide. Actúa. Bota. Resuelve. Negocia. Olvida. Acepta. Al hacerlo recuperarás energía y aumentarás tu capacidad de enfocarla en lo que te permita lograr mayor satisfacción y productividad.
Leo Alcalá

sábado, 29 de septiembre de 2012

Interesante...



Hace muchísimo, cuando comencé a hacer cambios en mí, percibí la cantidad de insultos, palabras denigrantes y catastróficas y pensamientos adversos que abrigaba cada día, como una manta que me enfriaba por dentro.

Me di cuenta de que necesitaba, por lo menos al principio, una palabra que no tuviera una connotación negativa, que abriera posibilidades, que liberara potenciales dormidos. Ese término fue "interesante". En lugar de dramatizar con vocablos hirientes o perjudiciales, los neutralizaba catalogándolos de interesantes, lo cual hacía también que los encontrara atrayentes y dignos de explorarlos. ¿Qué tal si pruebas? Es interesante...

miércoles, 26 de septiembre de 2012

lunes, 24 de septiembre de 2012

¿Aprecias la epopeya de lo cotidiano?


Así como las malas noticias parecen hacerse cada día más enormes y fatídicas, también cada día más personas están despertando a sus potenciales.  Jamás en la historia tantos individuos están tomando conciencia de que no son simples peones en el juego de la vida sino que pueden tomarlo en sus manos y crear maravillas.  Sin embargo, no es un juego fácil, básicamente porque no se lo enseña: se lo aprende a medida que se va desarrollando.  Esto se debe a que no hay interés en la cultura dominante para que nos salgamos del sistema y también porque en realidad el juego es nuevo, lo cual lo hace más interesante todavía.

Una de las dificultades consiste en que estamos pendientes de que aparezca un Manual de Instrucciones, cuanto más complicado mejor.  No sé porqué razón privilegiamos lo complejo a lo simple… para después no cumplirlo porque es muy complejo… esas cosas del Ego.  Este es tiempo de mirar adentro y comenzar a descubrir que venimos con las instrucciones, sólo que no las escuchamos.  Ya diseñamos el plan de vida y cómo resolver los desafíos, pero nos resistimos a responsabilizarnos y buscamos gurúes y libros sapienciales afuera para echarles la culpa cuando nos fallen.  Por supuesto, podemos buscar ayuda para clarificarnos, pero los resultados son de nuestra incumbencia.

Una manera de crecer es poniéndonos incómodos.  Todos llegamos a un cierto nivel de conveniencia, de no hacer olas, de conformarnos con poco, de mediocridad conocida y supuestamente segura.  En algún momento, esa comodidad se vuelve incómoda y sabemos que tenemos que cambiar algo o mucho.  Atrevernos a salir de esa área de conformidad inicia el proceso de transformación.  Verdaderamente, los potenciales que traemos sólo pueden activarse cuando respondemos a los desafíos de la vida.  Nunca sabremos de qué somos capaces vegetando y huyendo de los conflictos.  Cuando hacemos esto, nos condenamos a la infelicidad y a una escalada de problemas que se habrían evitado si hubiéramos tomado el toro por las astas al comienzo y no cuando ya es inevitable. 

Un error común es pensar que la información hará el cambio.  Ella sólo crea un contexto, una perspectiva, unas disposiciones, pero el auténtico cambio se producirá cuando llevamos esa información a la práctica, cuando nos pescamos haciendo lo mismo de siempre, nos detenemos y aplicamos una nueva actitud, una y otra vez hasta que se incorpora.  Mientras está en la mente es información, cuando pasa al cuerpo es verdad.  Al respecto, también creemos que la mente nos salvará, que pensando resolveremos todo.  Simplemente nos llenaremos de pensamientos repetidos y reactivos, pero jamás encontraremos el camino desde la cabeza. Por el contrario, cuando hacemos silencio es cuando abrimos la conexión a instancias superiores y permitimos que aparezcan las reales soluciones.

En este despertar, muchos tenemos la fantasía de que se abran los cielos y Dios en persona nos diga qué hacer y nos lleve a nuestros gloriosos destinos, en una epopeya divina.  No sucederá.  En todo caso, Dios (o nuestro Ser) nos lo muestran continuamente a través de los hechos cotidianos.  Lo que necesitamos saber, hacer, tener, vino con nosotros,  está a nuestro alrededor, sucede cada día.  Lo que pasa es que estamos esperando otra vida, otro lugar, otro tiempo, otras personas, otro trabajo, ser otros.   Mientras no nos aceptemos en la caleidoscópica variedad que somos y no comprendamos que el cambio se producirá adonde estamos, seguiremos peleándonos con nosotros y con la vida.
No tienes que ser de otra manera.  Eres todo lo que necesitas para lo que viniste a vivir en esta existencia.  Aprecia el esplendor de tus cualidades y atrévete a liberar el potencial que reside en tu interior.  No envidies ni te obnubiles con supuestas virtudes de otros.  Todos  tenemos facilidades y retos.  No quieras ser una versión de segunda de nadie sino la mejor versión de ti mismo.  Cada día tienes la oportunidad de dejar de enjuiciar, de enojarte, de victimizarte, de deprimirte.  Cada día puedes realizar la sagrada tarea de sonreír, de dar una palabra de aliento, de modificar un pensamiento, de cambiar una actitud, de agradecer, de cuidar tu salud, de hacer silencio y escucharte, de sintonizar con la paz, la luz, la abundancia, la alegría, el amor que eres.  Cada día trae su afán.  Accede a la epopeya de lo cotidiano.  Disfrútalo.  Aprende.  Trae la Nueva Energía a tu mundo.  

viernes, 21 de septiembre de 2012

¡Feliz primavera! Para celebrar la vida...