viernes, 29 de octubre de 2010

¿Tenés humor?

Hace poco, cuando estaba haciendo una comedia, Alfredo Alcón decía: "el humor es el invento más inteligente del hombre. El mito de Sísifo es muy claro: era un griego a quien los dioses habían castigado con cargar una piedra hasta la cúspide de una montaña para que cayera y volver a hacer lo mismo una y otra vez; Sísifo se preguntó cómo embromar a los dioses e inventó la alegría: sabiendo que la piedra se le iba a caer una y otra vez, todo el esfuerzo lo hizo con alegría. Y los dioses, al descubrirlo, empalidecieron. Eso es lo que hacemos los hombres: sabemos que nuestro tiempo de vida es frágil, que nos pueden lastimar o matar y que la película siempre termina mal porque el protagonista, que es uno, muere. Sin embargo, inventamos la alegría, el humor. Es el invento más sutil, más exquisito que ha inventado el ser humano. Lo solemne oculta una vaciedad presuntuosa: el humor va a lo profundo de la vida".Estoy totalmente de acuerdo con su enfoque. Sobre todo, con lo último. Al final de mi adolescencia, yo tenía tantos desaguisados en mi cabeza que decidí cerrarlos a todos y "hacerme" adulta de golpe. Era una artificialidad (que pronto me explotó), pero, mientras, yo me portaba seria y solemne (eso era para mí ser adulta). Y entonces entré a trabajar a una empresa en el área de Administración de Ventas. Estaba en contacto con vendedores, que vivían haciendo bromas y chistes de doble sentido. Al principio, me caían muy mal, juzgaba su comportamiento y que se rieran de cosas "importantes", hasta que me di cuenta que la equivocada era yo. Y ansié tener sentido del humor. Creía que lo había perdido (era muy alegre de chica), pero comprendí que simplemente lo había escondido.


Me encanta el humor inteligente, ése que ve profundamente dentro de cada situación y desnuda la ilusión y el sinsentido de las máscaras. Cada tanto, me pesco en alguna actitud pomposa o tontamente solemne y me río de mí misma. De hecho, creo que uno supera verdaderamente algo cuando puede reírse de ello. Es más, no he podido sostener algún llanto "dramático" porque una parte mía me miraba con una sonrisa irónica y revelaba el artificio. ¿De qué te reís?