jueves, 30 de agosto de 2012

Plegaria



“Esa misma noche murmuró una plegaria para el Dios y para sí misma: alivia mi alma, haz que sienta que Tu mano toma la mía, haz que sienta que la muerte no existe porque en realidad ya estamos en la eternidad, haz que sienta que amar no es morir, que la entrega de uno mismo no significa la muerte y sí la vida, haz que sienta una alegría modesta y diaria, haz que no Te indague demasiado, porque la respuesta sería tan misteriosa como la pregunta, haz  que reciba el mundo sin miedos, pues para ese mundo incomprensible fuimos creados y nosotros mismos también somos incomprensibles, ahí se da uma conexión entre ese misterio del mundo y el nuestro, pero esa conexión no es clara para nosotros mientras querramos entenderla, bendíceme para que viva con alegría el pan que como, el sueño que poseo, haz que tenga claridad y paciencia conmigo misma, amén.

De repente, Lori no aguantó más y llamó a Ulises:
-Qué es lo que hago, es de noche y estoy viva.  Estar viva me está matando de a poco y estoy toda alerta en la oscuridad.

Hubo una pausa, llegó a pensar que Ulises no había oído. Entonces él dijo con voz calma y apaciguadora:
-Aguanta.

Cuando colgó el teléfono, la noche estaba húmeda y la oscuridad suave, y vivir era tener un velo cubriéndole la cabeza.  Entonces con ternura aceptó estar en el misterio de ser viva.”

De "Un aprendizaje o el libro de los placeres" de Clarice Lispector

lunes, 27 de agosto de 2012

¿Qué es la Vida para ti?

En una entrada anterior, mencioné la confusión que tenemos entre normal y natural.  En mi trabajo con pacientes, observo cómo muchos de sus problemas tienen que ver con la normalización de presunciones que son equivocadas y, peor, dañinas.


La mayoría de ellas son producto del reinado del Ego en la sociedad.  Abiertamente, el Espíritu ya no dirige ni inspira ninguna vida ni emprendimiento.  Todo lo que somos y hacemos está impulsado por intereses materiales.  La vida en sí es entonces un drama existencial sin sustancia y/o una superficialidad consumista.  Lo que nos sucede es una serie de repeticiones incomprensibles y casuales, como si fuésemos hojas en una tormenta impiadosa.  Esta supremacía del Ego sobre el Espíritu, de lo visible sobre lo invisible, de lo externo sobre lo interno, origina ciertos supuestos que damos por verdaderos. 

Veamos algunos:
·         La vida es acción: como el Ego es un instrumento del Alma para llevar a cabo sus aprendizajes en este plano, toma todo como una actividad a realizar, sin buscar la guía ni la motivación interna.  Así, sale a concretar objetivos que le dicta la sociedad; a tratar de cambiar a los demás o al entorno para sentirse tranquilo y feliz; a moverse sin sentido o frenéticamente para tapar la frustración y creerse que así es alguien completo.  Con esto, tapa o anula lo que lo hace realmente único y veraz: su Ser esencial.
·         La vida es lucha: como el Ego está desconectado de Todo Lo Que Es, percibe el mundo como un lugar peligroso y al que hay que “sacarle” lo que desea.  Los otros son sus enemigos, sus competidores, tiene que contar con armas para defenderse, debe estar siempre alerta y en control, exigirse y rendir para subir en el escalafón y que no lo pasen por encima.  Las metáforas son guerreras y conquistadoras.
·         La vida es azar: como el Ego es miope, sólo ve lo que tiene cerca y no se le ocurre una mirada abarcadora que aprecie la vida como un diseño sagrado en vista a constituirse en un creador responsable; por lo tanto, las cosas le “caen”, se “dan”, tiene desgracias o suerte, hay casualidades, pero nunca son originadas por el poder de libre elección que cada uno posee.
·         La vida es dualidad: como el Ego se va de un extremo al otro, no puede  considerar las paradojas (cuanto más damos, más tenemos; la rigidez y el autoritarismo son signos de debilidad; cuando te entregas, obtienes lo que buscas) ni la trialidad (ni una punta ni la otra ni el medio: una tercera posición por encima, que engloba todo en una síntesis sagrada).
·         La vida es sufrimiento: como el Ego no comprende que los sucesos están motivados por lecciones internas, se aferra al dolor causado por su ignorancia y lo perpetúa incesantemente, en lugar de evolucionar y liberar.  


Esta forma de aprendizaje, a través del sufrimiento, ha traído innumerables desgracias a la Humanidad.  Hemos llevado a un extremo insoportable esta modalidad, esta exploración de la oscuridad de la dualidad, esta inmersión en un cuerpo físico.  Nuestro planeta, en esta dimensión, es una grandiosa oportunidad para crear a través de un cuerpo, algo enormemente desafiante, complicado, raro… y preciosamente complejo, placentero, variado, hermoso.

Si bien aprender por la presión del sufrimiento es una forma rápida y eficiente de obtener conocimiento por medio de la experiencia, la hemos tomado como la única y la hemos exagerado demasiado.  Basta mirar alrededor para constatar que la mayoría está eligiendo (sin saberlo) llevarse al límite y sufrir callada o ruidosamente sus aprendizajes.  Estamos en otro tiempo, uno lleno de nuevos recursos y sencillez.  La Conciencia es una forma más creativa, gozosa, plena, integrativa y luminosa de acceder a niveles cada vez mayores de evolución.


¿Y quién la anclará en la realidad de la Tierra? TÚ.  Leer y hacer talleres solo traen la teoría.  Se necesita tu Presencia en el aquí y ahora, tu Ser guiando tu Acción, tu Amor iluminando el camino, tu Cuerpo de Conciencia liderando el cambio para ti y los demás, tu elección de traer el Cielo a la Tierra.  Cada mayúscula habla de la importancia de que seas Tú, en esencia y en verdad.

viernes, 24 de agosto de 2012

martes, 21 de agosto de 2012

Dar y recibir



“Lo que más te falta en este mundo es lo que tú has venido a darle”. Leí esto hace poco y es una realidad incuestionable.  Todo el tiempo salimos de nosotros mismos buscando frenéticamente que el mundo nos dé lo que tanto anhelamos para ser felices.  Sin embargo, eso está en nuestro interior y, cuando nos lo proveemos,  no sólo encontramos la felicidad, la paz y la armonía de ser nosotros mismos sino que entonces podemos contribuir con ello a los demás.  Cerramos el círculo virtuoso del aprendizaje y de la misión, del dar y recibir.

lunes, 20 de agosto de 2012

Salirse del juego de los juicios

Has estado en este sendero de conocimiento por muchísimo tiempo. Has estudiado los mejores libros de autoayuda, has tomado los seminarios y has seguido a todos los maestros más inspiradores. Has aprendido que estás en completo control de cómo diseñas tu vida. Entonces, ¿por qué sigues encontrándote juzgando a los demás? (Sí, esa voz pequeñita y diminuta todavía está ahí susurrando.) ¿Por qué eso sigue presentándose en tu vida cuando pensabas que ya estabas más allá de todo eso? Porque TÚ has sido juzgado.


Hay una línea muy interesante en medio del Padre Nuestro. Dice: “Perdona nuestras ofensas así como nosotros perdonamos a quienes nos ofenden”. No dice: “Ve a arreglar a ese tipo de allí y cuando él sea perfecto y amable y considerado, entonces yo voy a considerar perdonarlo.” Lo que esto realmente significa es: “He asumido el equipaje de alguien y lo estoy llevando conmigo a todas partes. Pero ahora estoy decidiendo y eligiendo creer que ellos son buenos. Por muy mal y horrible que puedan estar actuando en este momento, ellos en realidad son buenos. Simplemente están sintiendo mucho dolor.”

Verás, no hay gente mala—sólo hay mucha gente sintiendo dolor. A veces ese dolor se manifiesta en voz muy alta. A veces ese dolor es arrojado hacia ti en forma de juicios. ¿Alguna vez has tratado de trabajar mientras tenías un dolor de muelas? No es muy cómodo. ¿Alguna vez has tenido una astilla en el dedo mientras tratabas de teclear? No es fácil. La gente tiene un dolor generalizado, porque se les ha mentido y mentido y mentido. Ellos simplemente están manifestando lo que mejor saben hacer. ¿Alguna vez has visto a alguien ir por ahí encolerizado, con dolor y energía de víctima? A ellos les han mentido. La luz que reside en su interior se ha atenuado y ellos simplemente están manifestando lo que creen que es la verdad.

¿Alguna vez has tenido la experiencia de guardar rencor? Por ejemplo, digamos que yo te pateo y me voy. Tú piensas para ti: “Qué imbécil que es ese tipo. Ni siquiera se disculpó.” Tú estás realmente molesto por eso y se lo cuentas a todos tus amigos. Un año más tarde yo vengo a tu ciudad y te digo: “Oye, qué gusto verte de nuevo.” ¿Qué es lo primero que te viene a la mente? “Imbécil.” Pero entonces lo que pasa es que yo digo: “Parece que estuvieras enojado conmigo.”
“¡Lo estoy! Tú me diste una patada y eres un idiota y...” “Vaya, no lo sabía. Ahora que lo pienso, recuerdo que cuando me levanté pensé que había golpeado la silla o algo así. Lo siento mucho. Si lo hubiera sabido, definitivamente te habría pedido disculpas.”

En ese momento, ¿todavía sientes ese rencor? No realmente. Pero durante todo ese año, ¿quién estuvo atascado—tú o yo? Tú te sentaste todo un año refunfuñando y juzgando. Mayormente, tú elegiste quedarte en esa energía de juicio porque no obtuviste lo que realmente y apasionadamente querías de mí. Tú querías un “¡Hola!”. Hola. ¡Yo te veo! Eso es lo que has querido toda tu vida. Sólo querías que alguien te dijera: “¡Hola! Yo puedo ver tu resplandor.” Muy sencillo.

En el jardín de infantes, ¿le mostraste a alguien tu dibujo de un elefante que habías pintado color naranja por todas partes, saliéndote de las líneas? Tal vez la respuesta fue: “Eso no es un elefante. Es sólo un garabato pintarrajeado. ¿No sabes que los elefantes son grises y se quedan dentro de las líneas? Que no se te ocurra volver a dibujar así.” Si eso te pasa a ti, ¿vas a volver a dibujar otro elefante? Probablemente no. Entonces, ¿llevas contigo un poco de juicio en tu espacio acerca de quién eres y de qué eres capaz? (Mucho).


Esa desaprobación proviene de personas que están sintiendo dolor. Ellos no son malos—sólo están sufriendo. El mirar atrás a esa experiencia pasada desde una nueva perspectiva, ¿la cambia un poco?  Te deshiciste de los juicios de correcto/incorrecto y bueno/malo. Por ahí se van los juicios. Todo lo que queda es experiencias— experiencias interesantes, divertidas. Tú puedes hacer una elección distinta ahora. Puedes elegir la compasión.

¿Te gustaría comenzar a soltar un poco de ese dolor para que ya no tengas que andar cargando juicios? Cuando eliges ver las experiencias de vida desde una perspectiva más alta, te encuentras con esa parte de ti más elevada, más antigua, más sabia y más amplia. Tu Yo Superior se encuentra allí y te dice: “Yo quiero agregar a Todo-Lo-Que-Es. Quiero experimentar más.”

Verás, cuando entraste en este cuerpo, dijiste: “Soy un espíritu grande y capaz. Yo recuerdo quién soy. Voy a hacer una diferencia. Voy a romper el actual juego del dolor. Voy a romper los juicios que se han añadido a los juicios que se han añadido a las mentiras que se han añadido al dolor que se ha añadido al castigo que se ha añadido a más juicios.”  Dijiste: “Cuando entre en este cuerpo, voy a venir con el objetivo de traer el Cielo a la Tierra.”
Jim Self

sábado, 18 de agosto de 2012

¿Qué opinas?


No soy un bicho raro.  Soy una edición limitada.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Depresión y Ascensión



La depresión es algo que afecta a más y más personas hoy en dia. Es una palabra que usamos para describir cómo nos sentimos cuando estamos tristes, desganados, desmotivados, inquietos, y en los peores casos, sintiéndonos sin esperanza, impotentes, e inútiles. Cuando estamos deprimidos, es difícil sentirnos motivados para hacer nada y también podemos sentirnos muy llorosos y emotivos o sentirnos muertos y apagados. Y es algo que más personas van a experimentar a medida que expandamos nuestros campos energéticos, porque cuanto más energéticamente conscientes nos volvemos y abrazamos la ascension, mayor es nuestro riesgo de sentirnos (temporalmente) deprimidos.

¿Significa esto que si expandimos nuestro campo energético corremos el riesgo de sentirnos deprimidos? Definitivamente, y por varias razones. Cuando somos conscientes de nuevos niveles de energía, lo que significa que hemos agotado nuestras conexiones energéticas existentes, creamos dos flujos energéticos separados. Un flujo consiste en nuestra propia energía y el segundo flujo es el nuevo nivel más alto de energía. Nos deprimimos porque los niveles más altos de energía comprimen nuestra energía y nos hacen muy conscientes de su vibración más baja. Este proceso, literalmente exprime cualquier aspecto limitante fuera de nosotros para que podamos saber lo que es (es como estar en un tornillo de banco o como exprimir un tubo de pasta de dientes), por eso nuestra vida se ve tan oscura y  mala  cuando estamos deprimidos. Necesitamos crear una conexión con el nuevo flujo soltando las cosas que están bajando nuestra vibración, de modo que podamos integrar la nueva energía. Los dos niveles no pueden coexistir dentro de nosotros, tenemos que elegir en cuál vamos a estar.

A medida que estos aspectos más bajos se liberan, los sentimos como energía emocional pesada, recordatorios de nuestras limitaciones, fracasos, dudas, confusión y la realidad que tenemos en este momento. Somos plenamente conscientes de todo lo que no está funcionando en nuestra vida, lo que no nos trae alegría y no es muy satisfactorio. Ahora nos sentimos atascados y en un punto muerto - y lo estamos. Este es el punto en que tenemos que alinearnos con los nuevos niveles de energia y crear los canales para integrarlos en nuestra realidad de modo que se conviertan en nuestra nueva vibración. Si somos muy conscientes de este proceso, nos abrimos a nuevos potenciales. Si no, nos deprimimos, nos sentimos mal y podemos viajar por una espiral descendente de auto-condena y miedo que nos puede enfermar fisica y mentalmente.

El motivo de la depresión es que ya no estamos energéticamente alineados ni del todo conectados con nuestra energía y vibración actuales. El propósito de la depresión es ayudarnos a tomar conciencia de las nuevas energías con las que podemos alinearnos. La comunidad psicológica la define como algo basado en la mente, pero en realidad es energético. Cuando se sienten  deprimidos, su energía ha sido comprimida y ustedes son plenamente conscientes de lo que puede soltarse para ayudarles a integrar y alinearse con las nuevas energías. La alineación e integración se logran mediante la intención, conciencia, soltar y arraigarse. Esto nos permite conectar con la nueva energía y nos pone en un nivel superior de vibración energética. Mientras está sucediendo puede ser muy incómodo, y si recordamos porqué está sucediendo, podemos utilizar nuestra depresión para soltar aquello que no sirve a nuestro deseo de ascender y nos preparamos para que nuevas energías de mayor vibración se conviertan en nuestra nueva realidad expandida.
Jennifer Hoffman

lunes, 13 de agosto de 2012

¿Eres normal o eres grandioso por naturaleza?

Según el diccionario, natural es “perteneciente o relativo a la naturaleza o conforme a la cualidad o propiedad de las cosas”. Normal es “que sirve de norma o regla o que, por su naturaleza, forma o magnitud, se ajusta a ciertas normas fijadas de antemano”.


Se podría decir que el Ego es lo normal y que el Ser es lo natural.  Sin embargo, actuamos cotidianamente como algo natural lo que es normal.  Sería sólo un juego de palabras si no fuera que es tan pesadamente importante.

Una de las cosas naturales dentro de la normalidad del Ego es que estamos en una dualidad y eso implica que siempre encontraremos mínimamente dos extremos de cualquier cosa, además de los grises entre ellos.  Debería ser un hecho reconocido que venimos con ciertos aspectos “malos, oscuros, negativos, bajos, siniestros” o como se los quiera denominar.  TODOS tenemos esas facetas.  No obstante, nos la pasamos continuamente tratando de negarlas, esconderlas, rechazarlas, como si fueran pecados o  faltas que solamente uno tiene la desgracia de poseer… porque los demás son buenos y viven una vida feliz… ¡justo a mí me vino a tocar ser yo!!

Suena gracioso, ¿sí?  Es lo que piensas sin parar.  Tú crees que eres el único que tienes tantas imperfecciones, que le pasaron esas cosas terribles en su existencia, que no vino con las condiciones necesarias para ser exitoso en lo que desea, que le sobra mucho de lo malo y que le falta algo bueno (no sabes muy bien qué).  En principio, te está faltando un poco de sentido de la realidad.  No eres diferente del resto.  Los siete mil millones que estamos encarnados en la Tierra estamos jugando el mismo juego, cada uno con sus propias formas.

¿No es algo increíblemente fantástico que no se te haya ocurrido esto?  Compartes con los demás esas cosas malas con las que tanto te victimizas y te justificas. Por lo tanto, en principio, acéptalas como integrantes del paquete.  Luego, pregúntate: ¿y para qué están ahí?  Si no fueran importantes, no estarían.  Sería como cuestionarte ¿y para qué tengo dos brazos? 

Una posible respuesta es que están ahí para que tengas la experiencia completa de las posibilidades en un determinado aspecto.  A veces, exploras un extremo; a veces, el otro.  Oscilas hasta que aprendes por tu propia cuenta cuáles son las consecuencias en ti mismo y en otros.  Por ejemplo, aprendes a no hacer a los demás lo que no te gustan que te hagan. 

Tu Ser hace un gran trabajo de diseño en cada encarnación para experimentar cómo transformarse en un Creador responsable, cómo espiritualizar la materia, cómo entregarse al Amor, entre otras cosas.  Y resulta que tú escupes al Cielo (mejor dicho, a ti mismo) porque no vienes imbuido de las más finas cualidades que se pueden exigir en un ser humano.  ¡Ah!  Exigencia es la palabrita… del Ego.


Tú ya traes todas las cualidades (y desafíos) que necesitas para lo que viniste a ser y hacer.  Aceptarlo es el primer paso, como te dije; dejar de lamentarte vanamente.  Después, quizás te des cuenta de que tus “defectos” son una puerta a tus cualidades, a través de la exageración.  Reflexiona: si simplemente bajases el tono de las cosas, te encontrarías con algo muy bueno.

Un ejemplo básico: si dejaras de hacer tanto drama de todo, vivirías mucho más tranquilo y podrías considerar lo que te sucede como lo que te propusiste para esta vida.  Otro: eres demasiado agresivo, hasta un poco violento.  Si disminuyes el caudal y lo encaminas, puedes usar esa energía para llevar adelante tus proyectos.  Así, más satisfecho de ti mismo, descubrirías la ternura que te habita y que no podía salir porque vivías defendiéndote de los otros.  Otro: eres un gran egoísta.  Un poco de egoísmo no te viene mal porque de esa forma puedes pensar por ti mismo y ver qué te gusta, qué te sirve, adónde quieres ir.  El resto que te queda, muéstrale las bondades de ocuparse de su propia vida a los que están pendientes de los demás. Otro: eres muuuuuuy sensible.  Contiénete a ti mismo y canaliza la bobalicona hipersensibilidad demandante en verdadera sensibilidad compasiva y/o creativa para tu bien y el de otros.

Haciendo estas cosas, te irás acercando a lo más natural de ti, o sea a tu Ser, a lo que es tu esencia luminosa y amorosa.  Normalizarás la actividad de tu Ego y dejarás de perder el tiempo y la energía en luchar, en esforzarte, en ser “bueno”, en parecerte a los otros.  Celebrarás ser tú mismo, con tus luces y sombras; concientizarás que estás en un universo amable, abundante, variado, creativo; te integrarás como el Ser Humano Divino que realmente eres.

viernes, 10 de agosto de 2012

miércoles, 8 de agosto de 2012

El fruto de la Intuición

Cada fruto tiene su tiempo óptimo de cosecha,
una ventana donde todos los elementos de la creación
han conspirado para producir el sustento
para Todas Nuestras Relaciones…
facilitando la continuación de la vida.

Los frutos de nuestro Arbol de Amor
representan nuestras visiones, llamados y las intenciones
internas de Cada Ser.


Por supuesto, Todos Felices en el Orden Divino.

A medida que alienamos nuestros Corazones y focalizamos nuestro genio
en nuestra “PAZ” del Gran Cambio En Unidad,
nos volvemos presentes a la Abundancia de dones
AQUÍ Y AHORA.

Vemos los frutos de nuestros esfuerzos tomando forma
y entrando en una forma material. Ahora estamos alineados
y siendo testigos de los patrones de la creación,
continuamente estamos recibiendo señales sutiles
que nos guían a tomar medidas responsables -
para saber cuándo es el momento de actuar o estar quieto.

Nuestra intuición es un traductor de lo sutil
de las energías y las señales de cambio en nuestro entorno.
Cuando estamos completamente presentes en cada momento,
nuestra intuición proporciona una visión y conciencia
que nos permite actuar de acuerdo con nuestro Bien Mayor Superior.

Solo por Hoy…

Estate presente a los mensajes sutiles de orientación,
y a las señales que llegan a medida que avanzas sobre el día.
Estos vienen en miles de formas, un momento de lucidez, un repentino
impulso de llamar a alguien, una sensación de tomar un determinado
camino de acceso o un codazo para esperar, para presenciar y percibir
maravillosas oportunidades en la mano.

Regálate la experiencia de escuchar tu interior, y
descubrirás al genio interior que te guía.  Mientras lo haces,
experimenta la plena armonización con los frutos de tus
intenciones y esfuerzos, que se manifiestan ahora.

NOSOTROS Somos el Florecimiento Humano!



Al igual que un fruto entra en estación, la orientación intuitiva
tiene una “ventana de madurez y preparación”. Si lo ignoramos,
o postergamos la toma acción sobre nuestra guía interna,
la ventana de oportunidad cambia.

Nuestra realidad es una dinámica, cambiante
orquestación de oportunidades para manifestar nuestras visiones
y seguir nuestra Dicha. Afortunadamente, contamos
con un flujo constante de información actualizada. Si una
oportunidad se perdió, una nueva ventana aparecerá…
Una que está energéticamente alineada a los elementos
de la creación que se está jugando.

Al sintonizar y aprovechar el poder y el don de la Intuición,
accedemos a nuestro genio interior y somos guiados
hacia las personas, lugares y recursos para llevar nuestras
visiones, llamados y sueños de vigilia a su fructificación.

“Usualmente las explicaciones se presentan junto con mensajes
intuitivos sobre una base de “necesidad de saber”.  Cuanto más grande,
más importantes son los mensajes que necesitan emerger, estos aparecerán,
así que prestemos atención!  Escucha tu Corazón.  Sabemos
que el corazón tiene muchas neuronas, tantas como las necesarias
para la circulación de la sangre.

Al seguir tus corazonadas todos los días,
tú estás tomando recorridos de prueba, virtualmente afinando
tus habilidades de escucha. Estas habilidades te servirán mucho.
Todo el mundo es aparentemente un poco psíquico,
pero muchas personas sólo tienen músculos psíquicos flácidos.

Aprende a escuchar el tono de tu diálogo interno y
fortalece  el músculo.  Cuanto más utilices tu intuición
mejor te encontrarás en ella.  Cuando elegimos
hacer caso omiso de nuestros instintos, sólo nos hacemos daño.
Lo holístico o movimiento holístico se trata de la sanación
de este problema.

Escuchar tu intuición es la esencia del arte,
la creatividad y la vida del alma. La intuición es lo que
usas para encontrar el propósito en tu vida y tu lugar en el mundo.
Una vez que despiertas a tu guía interior para desbloquear la
sabiduría guardada en tu sub-consciente, ya sabes qué hacer.
Blooming Humans

lunes, 6 de agosto de 2012

El tercer modo (de tratar las emociones)


Queridos amigos:
Soy Jeshua. Estoy aquí con ustedes. A través de las barreras del tiempo y del espacio me pongo a vuestro lado; siéntanme en su corazón. Yo estoy muy familiarizado con ser un ser humano – los altos y los bajos. He explorado toda el área de los sentimientos humanos, y dentro de ese mundo de extremos finalmente hallé una salida; un pasaje a un modo diferente de ver las cosas, con lo cual toda la experiencia de ser un ser humano se presenta bajo una luz diferente – un modo que crea tranquilidad y paz en su corazón.

Es sobre esta salida, este pasaje, que quiero hablarles hoy. Muchos de ustedes se hallan en un dilema; una lucha que tienen con ustedes mismos. Hay una idea viva en su mente de que deberían ser mejores, otro diferente del que son ahora; de que deberían ser más altamente desarrollados, más santos, más capaces de seguir ciertas reglas, un ideal superior que tienen para ustedes mismos – pero ésta es una idea falsa. Todo este trabajar en ustedes mismos está basado en la idea de que no son buenos como son; de que hay algo más; de que tienen el poder de cambiar; de que tienen control sobre el hecho de ser humanos. Ésta es una idea vieja, y una que experimentaron plenamente en una era muy vieja.

Esta idea existió, en parte, en la Atlántida, donde desarrollaron el tercer ojo y donde lo experimentaron como el centro de la observación en su cabeza. Desde ese tercer ojo pudieron percibir y también desde ahí quisieron intervenir, moldear la vida según sus deseos. Hubo una cierta tendencia en ustedes hacia la dominación, pero esta tendencia también estuvo inspirada por su concepto de la verdad. Tenían la idea de que actuaban en base a principios elevados, de modo que lo que hacían era “bueno” – y siempre es así.  El poder siempre está velado por ideas que se piensan que son buenas. Entonces toda una ideología se construye alrededor de esta idea generando una visión del mundo que aparece como esforzándose por lo que es bueno, mientras que en esencia ustedes están tratando de controlar la vida – tanto en ustedes mismos como en los demás.

El poder corrompe – los aliena del flujo natural de la vida que está presente en cada ser humano. El poder les da un concepto de maleabilidad que, de hecho, está basado en la ilusión. La vida, como ustedes la conocen, no es flexible en ese sentido, y no está determinada por la razón, o por el deseo, o por el tercer ojo. La vida no se ajusta a una visión del mundo o a un sistema, y no puede ser organizada en base a los procesos mentales.

Por un largo tiempo ustedes entraron en una batalla con su humanidad – la condición humana. Muchos caminos espirituales están basados en la idea de que deben trabajar sobre ustedes mismos, de que tienen que elevarse, y de que tienen que imponer en ustedes un camino planeado de acción que los conducirá a una situación ideal. Pero esta idea crea mucha lucha interna. Si comienzan con la idea de un ideal requerido, imponen patrones sobre ustedes mismos que saben muy bien dentro de ustedes que no logran o no pueden encontrar – entonces fallan desde un principio.


Sientan, ahora, la energía de esta forma de pensar: lo que se están haciendo a ustedes mismos, qué energía viene de la necesidad de imponer, de la búsqueda de mejorarse, y del deseo de organizar la vida, sus emociones y sus pensamientos. Sientan la energía de querer controlar las cosas. ¿Es ésa una energía amorosa? A menudo, esa energía se presenta como amor, como lo bueno y lo verdadero, pero el poder siempre se esconde de esta manera de modo que sea más fácil para las personas aceptarlo. El poder no muestra su cara abiertamente; el poder seduce a través del pensamiento. Es por eso que es mejor no pensar sobre eso sino sentir lo que el deseo de controlar la vida les está haciendo. Obsérvense en su vida diaria, en el presente, en su vida ahora. ¿Cuán a menudo ustedes aún luchan con ustedes mismos, condenan lo que surge en ustedes, lo que naturalmente brota en ustedes y quiere fluir? En este estado de juzgamiento se sienta una energía de crítica, una frialdad: “esto no debería ser así, está mal, es necesario que se vaya”. Sientan esta energía - ¿los ayuda?

Ahora quiero llevarlos a un modo diferente de verse a ustedes mismos; un lugar donde el cambio puede ocurrir, pero sin luchar, sin su abordaje de mano dura. Para que quede claro, déjenme darles un ejemplo. Imaginen que sucede algo en su vida que trae a ustedes un sentimiento de ira o de irritación – pónganle el nombre que quieran. Ahora, ustedes pueden reaccionar a esa ira de diferentes formas. Si no están acostumbrados a reflexionar sobre sus emociones, y sus reacciones son muy primarias, entonces ahí no hay nada más que ira – están enfadados, punto. Están envueltos en eso y se identifican con la ira. A menudo, luego sucede que ustedes ponen la causa de su ira fuera de ustedes – proyectan la culpa sobre algún otro. Alguien hizo algo equivocado y es por su culpa que ustedes se sienten enfadados. Ésta es la reacción más primaria – están identificados con su ira, ustedes están enojados.

Otra posibilidad es lo que yo llamo el segundo modo de reaccionar. Ustedes están enojados e inmediatamente hay una voz en su cabeza que dice: “esto no debería suceder, esto está mal, no es bueno que me irrite, debo suprimir esto.” Podría ser que se les haya enseñado a suprimir su ira a través de la enseñanza religiosa o por una perspectiva social. Por ejemplo: es mejor, más lindo, más moralmente justo, no mostrar su ira a los demás. Ciertamente se aplica a las mujeres que no es apropiado expresar abiertamente su enojo – que no es femenino.

Les han hablado de todo tipo de ideas que han hecho que ustedes juzguen su ira. ¿Entonces qué sucede? Hay ira en ustedes e inmediatamente surge una opinión sobre eso: “esto no está permitido, está mal.” Luego su ira se vuelve su lado ensombrecido porque, literalmente, no puede salir a la luz – no debería verse. ¿Qué le sucede a la ira si es suprimida de este modo? No desaparece, se pone detrás de su espalda para afectarlos de otras maneras; puede hacer que sean miedosos y ansiosos. Ustedes no pueden utilizar el poder que reside en la ira porque no se permiten utilizarlo. Pueden mostrar su lado dulce, lindo, útil, pero no ese lado apasionado, iracundo – su lado rebelde. Entonces la ira se encierra y ustedes piensan que son diferentes de los demás porque tienen esos sentimientos, luego podrían incluso comenzar a distanciarse de los demás. En cualquier caso, esto crea un conflicto amargo dentro de ustedes y aparentemente entre dos seres, un ser de Luz y un ser Oscuro. Mientras tanto ustedes están atrapados en este juego doloroso, y duele por dentro porque no pueden expresarse. Es este juzgamiento que los limita.

¿Realmente se vuelven una mejor persona a causa de esta reacción? ¿Suprimir sus propias emociones los va a conducir al ideal de un ser humano amoroso, pacífico? Si les describo todo esto, pueden ver muy claramente que este tipo de reacción no funciona – no conduce a una paz real, a un equilibrio interno real. Aún así ustedes se hacen esto. Muy a menudo ustedes silencian sus emociones, porque no son buenas de acuerdo a las costumbres que sostienen y ustedes no reflexionan sobre estas costumbres – de dónde vienen, o por quién o por qué han sido alimentadas en ustedes. Entonces esto es lo que yo les recomiendo hacer: no pensar sobre eso, sino sentirlo. Sientan la energía que reside en las críticas que disparan sobre ustedes, con sus imágenes de lo que es ideal y de lo que “deberían hacer”, lo cual a veces viene de motivos al parecer muy elevados – déjenlo ser. Ustedes no se vuelven iluminados al reprimir sus emociones y al suprimirlas sistemáticamente.

Hay un tercer modo – un tercer modo de experimentar sus propias emociones humanas. El primer modo fue identificarse totalmente con su ira, como en el ejemplo anterior. El segundo modo fue desplazarlo, suprimirlo y condenarlo. El tercer modo es permitirlo – dejarlo ser y trascenderlo. Esto es lo que hace la conciencia. La conciencia de la que yo hablo no juzga – es un estado del ser. Es un modo de observación que al mismo tiempo es creativo. Ahora, muchas tradiciones espirituales les han dicho: sean conscientes de ustedes mismos, eso es suficiente. Pero luego ustedes se preguntan: ¿cómo puede ser eso? ¿Cómo puede la mera conciencia de mí mismo producir un cambio en el flujo de mis emociones? Tienen que comprender que la conciencia es algo muy poderoso. Es mucho más que un registro pasivo de una emoción – la conciencia es una intensa fuerza creativa.


Ahora imaginen nuevamente que algo en el mundo externo evoca en ustedes una emoción poderosa – por ejemplo, ira. Cuando ustedes tratan con eso conscientemente, lo observan plenamente en ustedes mismos. No hacen nada con respecto a eso, mientras que al mismo tiempo se mantienen observando y viendo. Ya no se identifican con la ira, no se pierden en ella, simplemente permiten que la ira sea lo que es. Éste es un estado de desprendimiento, pero un desprendimiento que toma gran fuerza, porque todo lo que han aprendido los seduce a ser arrastrados dentro de sus estados de ánimo, dentro de la emoción de ira o miedo. Y para hacerlo más complicado, ustedes también se ven inmersos en la crítica acerca de esa ira o miedo. Entonces están siendo arrastrados en dos sentidos y alejados de la conciencia, la salida de la que les hablé al comienzo: la salida es el camino hacia la paz interior. Sus formas usuales de tratar con las emociones los alejan de ese punto central, por así decirlo, fuera de esa conciencia, y sin embargo ésta es la única manera de salir. Sólo observando silenciosamente el alcance total de la emoción, ustedes no se vuelven inconscientes, permanecen totalmente presentes. No se permiten ser arrastrados – ni por la emoción, ni por la crítica sobre la emoción. Ustedes miran esto con plena conciencia y con un sentimiento de ternura: “así es como es en mí”.

“Veo ira surgiendo en mí; siento que atraviesa mi cuerpo”. “Mi estómago reacciona, o mi corazón; mis pensamientos se aceleran para justificar las razones de mi emoción”. “Mis pensamientos me dicen que yo tengo razón y no la otra persona.” Ustedes pueden ver que todo esto sucede a medida que se observan, pero no lo acompañan. No se arrastran dentro de eso; no van debajo. Eso es conciencia – esto es claridad de mente. Y de este modo ustedes llevan a descansar a sus demonios en su vida: el miedo, la ira, la desconfianza. Les dan fuerza cuando se identifican con ellos, o si luchan contra ellos juzgándolos – de cualquier manera los nutren. El único modo de trascenderlos es elevándose sobre ellos, por decirlo así, con su conciencia – no luchar contra ellos, sino simplemente dejarlos ser.

¿Qué les sucede luego? La conciencia no es algo estático; las cosas no permanecen como son. Ustedes notaran que sin no alimentan la energía de la emoción o su crítica sobre eso, ellos gradualmente desaparecerán. En otras palabras, su equilibrio se fortalece; sus sentimientos básicos pasan a ser más de paz y alegría. Porque si ya no hay una batalla en su corazón y en su alma, la alegría sube burbujeando hacia arriba. Ven a la vida con una mirada más apacible. Ven el movimiento de las emociones en su cuerpo y lo observan. También observan los pensamientos que comienzan a acelerarse a través de su cabeza, con una mirada que es suave y mansa. Sepan que la habilidad de observar, y no ser tragados, es algo muy fuerte y poderoso. De esto se trata todo: ¡esto es el éxito!

Ahora quiero pedirles, en este momento, que experimenten el poder de su propia conciencia – el ser puro – y la liberación que esto trae, lo que les permite sentir que no hay nada en ustedes que necesiten cambiar. Sientan la tranquilidad y la claridad de esta conciencia: esto es lo que ustedes realmente son. Quiten los falsos juicios. Dejen que las emociones fluyan y no las repriman – ellas son parte de ustedes y algunas de ellas tienen un mensaje. Pregúntense si tienen una emoción a la que le temen, una que los está molestando, una con la que luchan. Tal vez una que se ha vuelto tabú para ustedes. Permítanle ahora que aparezca en la forma de un niño o de un animal – que se presente; que se muestre. Ese niño podría expresarse completamente, o podría incluso portarse mal. Pase lo que pase, se le debe permitir hacer todo lo que quiera y decirle lo que sienten. Ustedes son la conciencia que observa y dice, “sí, quiero verte; quiero escuchar tu historia, exprésala”. “Cuéntame tu historia, porque es tu verdad; podría no ser la Verdad, pero quiero oír tu historia.” Experimenten sus emociones de este modo y no las condenen. Permitan que vengan a hablar con ustedes. Trátenlas con la suavidad de una sabia persona anciana, y observen lo que trae ese niño o animal. Escondida en una emoción negativa suele haber una fuerza de vida pura que quiere emerger, y que ha sido ahogada hasta la muerte por todos los prejuicios y juzgamientos. Dejen que el niño o el animal vengan saltando hacia ustedes. Tal vez ahora cambie su apariencia – recíbanlo con una apertura amorosa.


La conciencia transforma – es el mayor instrumento para el cambio, sin embargo al mismo tiempo no quiere cambiar nada. La conciencia dice, “sí – ¡sí a lo que es!” Es receptiva y acepta todo lo que hay ahí, y esto cambia todo, porque los hace libres. Ahora son libres – ya no están más a la merced de sus emociones o de sus críticas sobre ellas. Dejándolas ser, ellas pierden su control sobre ustedes. Por supuesto, aún pasa ocasionalmente que se sienten superados por sus emociones y sus prejuicios – esto es ser humano. Traten de no quedarse atascados ahí y no se castiguen por eso: “Dios mío, no he alcanzado una conciencia clara – debo estar haciendo algo mal.” Si hacen esto, empiezan a hacer correr otra vez la pelota del juzgamiento. Siempre pueden regresar a la salida, a la paz, al no luchar con ustedes mismos. Observen lo que está ahí, y no cometan el error: no dejarse arrastrar por eso es tener una gran fuerza. Ése es el poder de la espiritualidad. La espiritualidad no es moralidad, es un modo de ser.
Pamela Kribbe canaliza a Jeshua

viernes, 3 de agosto de 2012

Paradojas

“Rendirse para lograr algo”. “Inclinarse para permanecer erguido”. “Vaciarse para llenarse”. “Morir para nacer”. “Darlo todo para recibirlo todo”. Estos pensamientos aparecen en las expresiones de muchas religiones y creencias. En general, luchamos contra las paradojas que expresan, pero haríamos mejor en aceptarlas y actuar según ellas. Con la aceptación, desaparece la paradoja, y en la acción lo complicado se vuelve simple”.



Acuerdo totalmente con estas palabras de Juan Angel Moliterni.  Hace mucho, comprendí que las paradojas constituyen una verdad incuestionable. Tendemos a tomar un aspecto de la dualidad y aferrarnos a él, con lo que perdemos la totalidad y la integración.  Cuanto más nos vamos a un extremo, más el otro tratará de equilibrarlo con su acción.  Las personas que tratan de ser “buenas”, negando o rechazando sus partes oscuras, encontrarán que su entorno se las muestran constante… y dramáticamente, a través de gente que les “hacen” cosas malas.  Los que dan esperando secretamente recibir se quedarán esperando. 

Sólo cuando comprendemos la completitud de la experiencia podemos fluir con sencillez, accediendo a los distintos aspectos y niveles que implican.  Si queremos vivir en la Luz, debemos ser concientes de las Oscuridades internas.  Si deseamos la Abundancia, primero nos enfrentaremos a todas las Carencias y Limitaciones que albergamos.  Cuando desatamos lo Difícil, lo Simple aparece.  Si aceptamos el Miedo, llegaremos al Amor.

miércoles, 1 de agosto de 2012