miércoles, 15 de mayo de 2013

Alma sin tiempo



Hace poco, me di cuenta de que, cuando conversamos sobre temas del alma, tendemos a pensarla “adulta”.  ¿A qué me refiero?  Si estamos hablando de un bebé o un niño (sobre todo con respecto a enfermedades, muerte, abuso, carencias graves, etc.), nos conmiseramos tachándolo de injusto, inmerecido, injustificable, malo. 

¿Acaso el alma no está en el trayecto completo, actuando en cualquier momento, desde el inicio hasta el final?  Lo que suceda, ¿no es un diseño de ella, buscando determinadas experiencias?  ¿Y cuándo comienza a actuar?  Desde el mismo inicio, generando en la semilla las vivencias que concibió desarrollar.

Un niño no está separado de su alma.  Por el contrario, hasta más o menos los ocho años, está muy conectado.  Nosotros, los adultos, somos quienes estamos manejados por el Ego y no vinculados con ella.  Por ello, creemos que lo que le pasa a un niño (o a un anciano) es arbitrario, casualidad, mala suerte o infundado.

Muchas veces, aceptar los designios del alma cuando no cumple nuestras expectativas es difícil.  Pero todo está planeado con el amor más grande, buscando despertar más amor, comprensión, fuerza, constancia, lo que sea que necesitemos.  Confiar es la clave: todo es para nuestro mayor bien.

lunes, 13 de mayo de 2013

El infierno de la mejora personal


“La mejora personal es un camino al infierno. Todos los esfuerzos por hacer algo de ti mismo, algo parecido a un ideal, van a crear cada vez más locura. Los ideales son los cimientos de toda locura, y la humanidad entera está neurótica debido a demasiados ideales. Los animales no están neuróticos porque carecen de ideales. Los árboles no están neuróticos porque no tienen ningún ideal. No intentan convertirse en otro. Simplemente disfrutan de lo que son. Así que tú eres tú.

Pero en alguna parte de tu interior quieres convertirte en Buda o en Jesús, y entonces completas un círculo que será interminable. Tienes que ver la cuestión: tú eres tú. Y la totalidad, o existencia, quiere que seas tú. Por ese motivo la existencia te ha creado, de lo contrario habría creado a un modelo mejor. Quería que estuvieras aquí en este momento. No quería que Jesús estuviera aquí en lugar de ti. Y la existencia sabe más. El todo siempre sabe más que la parte. Así que acéptate. Si puedes aceptarte, habrás aprendido el mayor secreto de la vida, y entonces todo encaja. Sé tú.

No hay necesidad de erguirte más; no hay necesidad de que tengas una altura diferente de la que ya tienes. No hay necesidad de tener otra cara. Simplemente sé cómo eres y, al aceptarte desde lo más hondo, el florecimiento tiene lugar y pasas a convertirte cada vez más en ti. En cuanto abandonas la idea de convertirte en otra persona, desaparece la tensión. Estás aquí, luminoso, en este momento. Y no hay otra cosa que hacer que celebrar y disfrutar.”



Estas palabras de Osho resuenan con el anterior Boletín “¿Eres libre, sin rótulos?”.  Sólo cuando podemos aceptarnos en todos los aspectos que nos habitan, comenzamos a descubrir la maravilla que hemos diseñado.  Sí, no somos un material deficiente, a medio terminar, que cayó en este lugar y en este tiempo por casualidad.  Hemos construido un muñeco perfecto, en sus luces y sombras, para lo que queríamos experimentar en esta encarnación.

La idealización se construyó en la infancia, como consecuencia de no recibir suficiente reconocimiento, apoyo, amor, valoración, sustento material, independencia, lo que sea.  Así, soñamos un ideal de nosotros mismos, el cual una vez alcanzado, logrará todo eso de los demás.  Tarea inútil si las hay, porque lo que buscamos afuera está adentro: sólo nosotros podemos darnos lo que necesitamos; es el juego.

Al conocernos y replantearnos cada faceta, revelamos tesoros ocultos que nos llenan de plenitud y sentido.  Creemos que nos cuestan más los aspectos oscuros, pero en realidad son los luminosos los que no aceptamos poseer: la alegría, la abundancia, la creatividad, la prosperidad, la felicidad, la sabiduría, la belleza, el optimismo, la serenidad, el poder, el amor.

Nos rotulamos desde el sufrimiento y el esfuerzo por ser y nos olvidamos que ya somos, que se trata de develar los juegos de espejos infinitos que nos propone esta ilusión en la Tierra, de abrirnos como una flor al sol.  Al fin, somos Luz y Amor, otra faceta resplandeciente de Dios/Diosa.

miércoles, 8 de mayo de 2013

¡Es más fácil sostener lo malo que lo bueno!


Llegamos a esta conclusión, riendo para no llorar, con una paciente ayer.  Cada vez que nos proponemos algo que acrecienta nuestro bienestar y plenitud, se activan todas las resistencias.  El malestar que hemos desarrollado hasta lo insano se niega a irse y, muchas veces, terminamos abandonando la idea prontamente.

Lo peor que podemos hacer es luchar contra esas resistencias.  En el fondo, se trata de un Niño Interior que aguanta una estrategia que, en su momento, pareció exitosa.  Ahora claramente ya no lo es, pero no lo comprende.  Así que mejor se la explicamos breve y firmemente y comenzamos el cambio.  Esto significa pescarnos en el momento en que repetimos una determinada conducta y transmutarla ahí mismo, en el cuerpo, en la mente y en la palabra… tantas veces hasta que se incorpore…


Se pudieron necesitar cincuenta años para mantener una actitud, pero se puede convertir en poco tiempo.  Primero, porque el Universo beneficia el cambio y la expansión y, segundo, porque estamos en tiempos en que esto está incrementado notablemente.  Respaldar algo dañino te lleva a la entropía y a la muerte.  Sustentar la transformación y la luz te expande amorosamente.

lunes, 6 de mayo de 2013

¿Eres libre, sin rótulos?


En algún momento de mi vida, temprano, me di cuenta de cómo me molestaba que tomaran algún rasgo de mi personalidad o cierto acontecimiento particularmente vergonzoso para restregármelo para siempre.  Ahora no es tan común, pero antes era normal que te recordaran eternamente la vez que te caíste, dijiste algo inconveniente o te mostraste vulnerable. 

Lo que más me irritaba era que tomaran ciertas formas “no socialmente aceptadas” como lo único que yo era.  En esto estaba incluido que fuera agresiva, rara, lectora voraz, super-informada, media salvaje, que pensara distinto.  Tengo una personalidad muy dual, así que, como puedo ser un extremo, también puedo ser el otro.  Esto fue un castigo durante bastante tiempo, porque tenía dos polaridades peleándose todo el tiempo.  Hasta que un profesor de cuando estudiaba Terapia de Integración Cuerpo-Mente lo notó y me dijo que eso era algo extraordinario.  Lo miré sorprendida y le pregunté que tenía de bueno.  Él me contestó que eso me daba una gran flexibilidad, que me permitía ver todos los puntos de vista y de acción, que podía transitar por distintas gradaciones, a mi manera.  El tema simplemente era aceptarlo y usar el aspecto que más me convenía en cada momento.  Fue revelador y sanador.

Entonces, comencé a observar cómo todos, de una manera u otra, estábamos atravesados por estas “etiquetas” que nosotros u otros nos habían puesto.  Era como circular con rótulos en la frente: yo soy bueno, yo soy peleador, yo soy alcohólico, yo soy divertido, yo soy pobre, yo soy una víctima.  Una especie de condena eterna, tanto si era positiva como negativa, porque nos encerraba en esa conducta, sin oportunidad de experimentar lo contrario.

En algo que es muy notorio, pero no tan obvio, es en las personas rotuladas como buenas o generosas o sacrificadas.  Muchas terminan siendo “buenudas”, utilizadas por los demás, agotadas con los problemas que todos le cargan.  Como no pueden ser “malas”, no han aprendido a poner límites, a respetarse, a hacer lo que quieren sino lo que deben.  En el momento que escribo esto en un bar, detrás de mí, un hombre le reclama a una mujer que lo ha tratado siempre como si tuviera diez años, que no se ha dado cuenta de que ha crecido y que tiene ideas propias y que todavía quiere manejarlo como si fuera un tonto.  Esto es muy común en las mujeres con sus maridos, a los que tratan como niños que no pueden hacerse cargo de las emociones y de las relaciones, así que los “protegen” haciéndose dueñas y señoras de la vida afectiva de la familia. 


 Lo que llamamos Yo, el Ego, es una colección de aspectos, que van de un extremo al otro del espectro de potencialidades expresivas, vivenciales y creativas.  Por supuesto, en cada encarnación jugamos con ciertas facetas más que con otras.  Así, podemos ser generalmente de una manera, pero no con todos ni siempre (en la dualidad, el 100% es imposible).  La otra forma también está presente, pero no está activada, así que es como si no estuviera.

¿Para qué trabajamos con la dualidad?  Este es un proceso de aprendizaje a través de la oscuridad.  Si alguien es soberbio, seguramente se siente inferior, así que deberá conectarse con esa devaluación de sí mismo y promover su autoestima.  O sea que no es un defecto o algo a avergonzarse u ocultar sino algo que le permite sacar su luz, movilizar su potencial.  La mayoría opta por rechazarlo y proyectarlo en otros, así pierde partes de sí mismo y la oportunidad de evolucionar

En estos tiempos de Nueva Energía, estamos yendo hacia la Unidad.  Esto implica reclamar todos nuestros aspectos (esos que proyectamos en otros), traerlos de regreso hacia nosotros y brillar como diamantes, porque cuantas más facetas contengamos, más luminosos somos.  Aceptarnos en nuestra multitud de posibilidades nos lleva hacia la paz de ser nosotros mismos.  Entonces, podremos decidir usar uno u otro atributo frente a cada circunstancia.  En lugar de ser y hacer siempre lo mismo, actuaremos espontáneamente de acuerdo al aquí y ahora, en conexión simple y amable con nuestro Ser.

Esa es la mayor libertad posible.  Dejaremos de ser prisioneros de los rótulos y las repeticiones para fluir amorosamente siendo auténticos y originales, tal como fuimos creados.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Ser en Acción


Amo este concepto.  En este Día del Trabajo, es más conveniente que nunca.  Tendemos a separar lo que somos de lo que hacemos.  En la Nueva Energía, comprendemos que se trata de llevar a la acción lo que somos.  Mi actividad fluye naturalmente de lo que soy: en lo que respecta a mi Ego, de mis cualidades, dones, experiencias, estudios, pasiones, aprendizajes, etc.  En lo que respecta a mi Ser, de mi esencia y su recorrido creativo por el universo.  Esto último implica canalizar mi sabiduría cósmica: sé más de lo que sé en esta encarnación. 


Me gusta pensarlo en términos de música.  Soy como un violín: si es uno barato, el sonido se resentirá.  Si es un Stradivarius, será celestial.  Mi Ser baja a través de mi Ego, limpio y claro, y lo que hago es producto natural de lo que soy.

lunes, 29 de abril de 2013

28 señales de que estás ascendiendo



1. Cambias a un mejor empleo que está en la expresión de quien tú eres, tu pasión o tu misión, lo cual es básicamente lo mismo.

2. Gran abundancia financiera como nunca experimentaste antes.

3. Muchos de tus sueños se hacen realidad fácilmente.

4.  Atraes a un nuevo compañero/pareja o tú y tu compañero habitual tienen una relación de compañía sin ataduras, se aman, admiran y adoran por quienes son, sin dependencias.

5.  A medida que vas evolucionando te reúnes con tu llama gemela quien es el total reflejo de ti mismo. Estar juntos es como estar contigo mismo y sientes la unidad con la Fuente como nunca antes la sentiste.

6. No pareces preocuparte mucho por nada y nada parece importar demasiado. Has evolucionado de la vieja forma de ser, de dramas y emociones.

7. Has perdido tu interés en la arena "New Age".

8. Tú SABES que todo lo que necesitas será cubierto y encontrado y siempre lo será.

9. Ya no tienes la necesidad de hacer que las cosas sucedan, de intentar o arreglar nada. Comprendes el permitir, la aceptación, el ser.

10. Ya no te relacionas con los procesos mentales y analíticos. Te relacionas con "sentir".

11. Ya no te importa que piensan sobre ti ni nada de eso.

12. Entiendes que no hay correcto o erróneo, bueno o malo, o blanco o negro. Todo simplemente ES.

13- Finalmente te das cuenta que no hay oscuridad o luz, la apariencia de claro u oscuro es simplemente para proveer un contraste para empujarnos a crear lo que realmente se sienta bien. Toda la energía está siempre yendo en la misma dirección, apoyando a la Luz.
  
14. Has perdido el deseo de leer libros o conseguir más información nueva, porque ahora estás mucho más conectado a la Fuente y puedes conseguirla "directamente" al ser, sentir, saber.

15. Tu salud mejora o tú experimentas el milagro de sanar una enfermedad de larga data.

16- Encuentras la simplicidad en todas las cosas, las cuales requieren simples procesos, simples deseos, y un simple estilo de vida.

17- Comienzas a experimentar un flujo de vida a un ritmo pausado lento, en el que no necesitas hacer nada que realmente no deseas. Todo cae en tu regazo. DISFRUTAS mucho tomar el sol, saboreando y con gratitud por las cosas simples de la vida.

18. Sólo SIENTES deseo de hacer lo que es tuyo. Ya no tienes una vida llena de las mundanas "responsabilidades". Al soltar mucho se ha completado, entonces te quedas con una vida que purifica... una pepita de oro de la expresión divina. Esta es tu contribución al Nuevo Mundo.

19- Puedes fácilmente recoger los pensamientos, sentimientos, deseos y necesidades de los demás, ya que eres cada vez más telepático.

20. Puedes controlar tus emociones, tus experiencias y crear tu mundo con la mente y la intención, sin duda ni temor.

21- El entorno que te rodea tiene poco efecto en ti. No tomas las cosas personalmente.

22 - Tienes una insaciable sed de creatividad. La enorme cantidad de energía que pasa a través de ti exige una toma de corriente. Te sientes más como en casa y en alineación con LA Fuente cuando estás en tu pasión y creando.

23. Te ríes mucho y encuentras muchas cosas divertidas.

24- Tienes un amor mayor y compasión por todos los seres vivos. Tú también estás experimentando estados superiores y el estado más frecuente es de amor y alegría.

25. Vives en el momento, sin un "planificador". Las cosas naturalmente se desarrollan día a día y momento a momento... Todo el estrés se ha ido.

26- Sientes increíble paz. Hay una clara ausencia de miedo y te sientes seguro.

27- Tu niño interior parece haber desaparecido (en relación con los temas y las heridas), aunque le encanta jugar y divertirse. Gran parte del tiempo lo que desea es jugar, jugar y jugar!

28- Comienzas a tener una comprensión de cómo todo está conectado. Entiendes que no hay errores. 

viernes, 26 de abril de 2013

Es natural



En la entrada de “¿Permites la Fuente de gracia y abundancia?”, mencioné que la clave para conectarnos con lo que es para nosotros es considerarlo natural, no producto del merecimiento, de la lucha, del sufrimiento, de la capacidad, etc.

El Ego busca una serie de justificaciones para considerar si “accede” a permitir la abundancia de todo tipo del Universo y, generalmente, la veta porque se considera insuficiente para obtenerla.  Aclaro que no estoy refiriéndome a cosas superfluas que vende la sociedad y que el Ego considera que necesita ser o tener para ser alguien.  Estoy aludiendo a una forma de ser y de vivir conectada al corazón, que también puede incluir cosas materiales por supuesto, pero no ligadas a un intento de reconocimiento inútil sino a una plenitud interna profunda.

Sentir, pensar, actuar como si lo que nos proponemos es propio, natural, simple, fácil, auténtico, acorde a lo que somos, abre el camino para que se concrete.