lunes, 3 de marzo de 2008

Soltando

Uno de los consejos que más he escuchado en estos años ha sido: “libera toda idea de cómo deben ser las cosas”.

Un aspecto mío está encantado. ¡Sí! Comencemos otra vez, no nos apeguemos a técnicas, principios, personas, miedos, seguridades, lo que sea. Conectémonos y canalicemos, sintamos, percibamos la sabiduría innata, la respuesta del ahora, la voz de la intuición.

Otro aspecto mío está atemorizado. ¡No! Sigamos la tradición, continuemos con los viejos preceptos, hagamos caso a la experiencia (aunque no sirva muchas veces), la mayoría tiene razón, tanta gente no puede estar equivocada.

Gracias a mi labor, el primero está avanzando exitosamente. Pero… el segundo salta furtiva y furiosamente cada vez que algo falla, no es como yo soñé, me enojo, me subestimo y otros etcéteras.

La realidad es que si algo no sale como yo quiero (mejor dicho, como mi Ego quiere) lo único que significa es que todavía no encontré ese lugar interno de liberar, perdonar y abrirme a otra posibilidad. Sigo trabajando…