lunes, 16 de julio de 2007

Tierra amada

Este fin de semana, fui a Chascomús. ¡Qué paz, qué concordancia, qué sabiduría, qué alegría me regala la Naturaleza!

Desde que tengo memoria, estar en contacto con el agua, la tierra, los árboles, el cielo, el sol, me han inundado de felicidad y propósito. Me extrañó siempre que haya personas que se sintieran “pequeñas” frente a un paisaje imponente. Al contrario, yo siento que Soy Una con Él; así, participo, me uno, confluyo, me fundo con la Energía de Creación. Soy feliz en la Tierra. Al alejarme, sólo podía sentir gratitud. Me iba con el corazón rebosante de agradecimiento, júbilo y conexión.