viernes, 3 de octubre de 2008

Fluyeeennndoo...

He notado algo característico: cuando estoy realmente conectada a la Vida, todo fluye armoniosamente. Me explico. Voy a tomar el tren y al minuto pasa. Bajo y encuentro un taxi inmediatamente. Llego al mismo tiempo que la otra persona a una entrevista. Se desarrolla con cordialidad y productividad. Salgo y tomo un colectivo repleto, justo se baja alguien y me siento. Voy a hacer un trámite supuestamente largo en una repartición pública y no tardo casi nada. Se me ocurre tomar mi adorado café con leche con medialunas a un lugar nuevo y disfruto las más exquisitas que jamás probé (me tengo que contener para no repetir). Vuelvo a mi casa y recuerdo a una paciente del exterior que venía a Buenos Aires. Me llama al celular para encontrarnos…

Yo repito constantemente que la Vida es fácil y que no requiere luchas ni esfuerzos… ¡y es verdad! Si no funciona así es porque YO estoy en otra frecuencia. Lo noto en los hechos cotidianos, que es adonde se deben apreciar. No puedo más que agradecer continuamente.