jueves, 4 de septiembre de 2008

Secretos verdaderos

En distintos ámbitos, estoy observando la enorme inyección de luz que está ocurriendo. Ello implica que la oscuridad está siendo revelada fuertemente. Tendemos a tomar esto último como la totalidad y creer que las cosas están cada vez peor, cuanto en realidad están buscando su resolución.

Por cientos de años, la humanidad (tanto grupal como individualmente) ha transcurrido tratando de esconder las sombras, mostrando una fachada de lo que se consideraba correcto y apropiado según la sociedad en que se vivía. Así, lo que no estuviera de acuerdo a esto, se negaba, se ocultaba, se reprimía, se combatía.

Desde hace unos pocos años, estamos vislumbrando un enorme cambio: todo está siendo exhibido. Sean clandestinidades de estado, corrupciones varias, injusticias, crímenes, etc. Sean secretos familiares, ocultamientos de situaciones “mal vistas”, enojos y tristezas escondidos, violaciones o abusos de distinta índole, etc. Sean informaciones esotéricas o espirituales mantenidas para unos pocos elegidos. Sean traumas no resueltos, aspectos negados, temores evidentes o inconcientes, carencias diversas, miedos al amor, a la vida, a la realización personal o profesional, etc.

Como todo esto debe ser liberado, primero es necesario que aparezca en toda su dimensión. Están surgiendo una cantidad impresionante de situaciones que fuerzan a la sinceridad de lo que es. “La única verdad es la realidad” dijo Aristóteles. Hasta tanto no aceptemos la totalidad de lo que somos y de lo que hemos hecho, nos perdonemos y perdonemos y comprendamos la auténtica razón de ello, seguiremos tratando de tirar la basura debajo de la alfombra y mostrar una imagen que no tiene que ver con nuestra realidad. Digo tratando porque ya no será posible.

Es mucho más inteligente y sencillo tomar la oportunidad de esta liberación y comenzar a explorar el costado luminoso de nuestra existencia como seres divinos en un cuerpo humano. Te acompaño.