martes, 2 de septiembre de 2008

¡Les presento a mi papá!


Versión con gorra y sin gorra... ¿No es un "dulce de leche", como dice una paciente?
Estoy feliz de poder compartir estos tiempos con él, de conocerlo más y disfrutar muchas cosas, después de años de mala relación que pensaba que iba a terminar peor. Ese es el milagro del perdón, el trabajo interior y el amor. ¡Gracias, papá!