lunes, 10 de diciembre de 2007

¿En qué flujo andamos?

Si la vida fuera (y creo que lo es) un flujo, un río, un torrente energético, podríamos reconocer distintas corrientes dentro de él. Como mínimo, un curso negativo y otro positivo (estoy simplificando a propósito). Conozco perfectamente cómo se sienten cada uno y qué cosas traen. Desde hace poco, estoy en uno positivo y no ceso de sorprenderme de todo lo que viene. Me costó ponerme en él porque estaba trabajando temas muy profundos y cruciales y necesité dejarme llevar por corrientes fuertes y densas (con total conocimiento).

Cuando decidí ciertas cosas desde el corazón, el flujo me maravilló con su abundancia y cuidado. ¿Será para siempre? Seguro que no. Ya aparecerá otra espiral de evolución, en la cual daré unos pasos para atrás a fin de tomar envión. Lo importante es que sepa esto y lo acepte y acompañe. La Vida se encarga del resto. ¡Y lo hace divinamente!!