miércoles, 18 de noviembre de 2009

Constancia

Como buena ariana, la constancia no es una de mis cualidades. Tiendo a cambiar y adaptarme con facilidad. Tengo amigos (taurinos, por ejemplo) a quienes, si les gusta una comida, van continuamente al mismo restaurante a comerla, mientras que a mí me encanta ir probando sabores diferentes.

Ese entusiasmo adrenalítico de los comienzos, obviamente, me encanta, pero es necesario perseverar para lograr lo que deseamos. Durante bastante tiempo, pensé que yo no podía, hasta que un amigo me hizo notar que, cuando mi resolución era verdadera, una cuestión del alma, yo tenía una notable constancia.

Era (es) cierto. Si bien voy mutando asiduamente, nada ni nadie me detiene cuando creo en un propósito. Viendo en la distancia, mi vida toda es la constancia en un sueño, en un anhelo propio y compartido de una Nueva Tierra, en una Nueva Energía.

Recuerdo esto ahora que tengo nuevos pacientes que se desaniman porque vuelven a las actitudes que desean abandonar. Es necesario tenernos paciencia (otra virtud que he tenido que apreciar y trabajar) para perseverar en la buena vida. Es remarcable cómo parecemos tener una gran insistencia en mantener lo que nos daña y limita y tan poca para lo que nos hace bien.

Valorarnos es también una cuestión de constancia. Así, encontraremos al Ser que somos.

4 comentarios:

silvya dijo...

justamente vino a mi las palabras resistencia , paciencia, centrar,no dispersar, pasito a pasito, quizas estoy queriendo dar pasos muy largos.

LAURA FOLETTO dijo...

Resistencia, no. Más bien, consistencia. Y, quizás, se trate nada más de dar ese pasito corto (pero eterno) de estar aquí y ahora, totalmente presentes en lo que estamos, en la confianza de que nos llevará adonde sea que elegimos ir.
Como ahora, escribiendo esto agradecida de recibir tu aporte. Como recién, atendiendo una paciente. Como después, amasando para una tarta mientras escucho a Sade. Rico...

Unicornio dijo...

Empezaré como tu Laura..."Como buen Ariano..." me identifico contigo en zonas del ser y hacer de las cosas de la vida.
Mucho sentido encuentro en donde dices "voy mutando", ese es un punto a favor de nuestro caminar, tropezar, levantarnos y ese se puede considerar una forma de constancia...por aquello que también muy bién expresas de que "es una cuestión del alma"...y es la intención, el propósito del alma, está bien definido en ese "Quiero una Nueva Tierra, Una Nueva Energía" en resumen, que la Ley del AMOR sea la que ilumine cada día todo éste bendito planeta Tierra y todo lo que ello implica. Claro que volvemos a las actitudes que deseamos abandonar, superar esos paradigmas dañinos...y, justo ahora me viene éste texto de maravilla al estar saliéndo de una dolorosa situación de separarme de mi pareja...
Gracias por Existir !!!

LAURA FOLETTO dijo...

Unicornio, tienes razón en considerar nuestros levantamientos como una constancia. Lo que más me gustan de ellas es que me levanto inocente, entusiasta, confiada, como una niña que está aprendiendo a caminar y sabe que lo logrará y no se resentirá ni amargará por las caídas, porque son naturales.
No te olvides de este niño que tienes en tu interior: sacúdete el polvo, aprende y vuelve a caminar, siempre mirando hacia adelante con alegría y confianza en que siempre es para mejor.
¡Gracias a ti por tu hermoso comentario!