viernes, 16 de noviembre de 2007

¿Por qué estás aquí?

¿Qué fue lo primero que te surgió? A ver… tomate unos segundos… cerrá los ojos… respirá… conectate… ¿qué emergió?

Una respuesta que me hizo reflexionar en una canalización fue… porque elegí estar aquí. ¿Qué tal?! No es algo que se nos ocurra frecuentemente. El medio en el que nos desarrollamos dice que vinimos porque nuestros padres quisieron, que nosotros no lo pedimos y que, por lo tanto, somos inocentes (cuando no víctimas) de esa decisión o “descuido”. Nada más falso. Estamos aquí porque nosotros lo decidimos. ¿Honramos esa elección?

Sea cual sea el/los propósito/s de ese acuerdo, podemos tomar cada día la resolución de ir creando el camino, paso a paso. Ser/estar aquí es un privilegio inconmensurable. Sobre todo en estos tiempos. Nada ni nadie debería opacar eso. Entonces, ¿no es una excelente pregunta para hacerte al abrir los ojos a la mañana? Desde tu esencia.