sábado, 10 de noviembre de 2007

¡Feliz cumpleaños, mamá!

¿Estás soplando las velitas con Danilo y tu familia y tus amigas? ¿Estás contenta con los regalos que estás recibiendo? ¿Estás asombrada de que sean tantos (como los que te regalé cuando cumpliste 80) y tan merecidos? ¿Estás aprendiendo un montón?

Aquí, papá te extraña mucho, pero sigue adelante muy bien. Cocina como vos/como yo, hace las compras y los trámites, se hace cargo de su salud, arregla la casa (nunca tan obsesivo como vos pero bastante bien), nos hablamos todos los días. Está extrañado (y feliz, aunque no lo dice, pero se le ve en los ojos) de la buena onda que recibe de la gente. Vos sabés que siempre le costaron las relaciones. Me cuenta todo el tiempo lo querida que eras, cómo se te recuerda con cariño.

A medida que pasan los meses, encuentro más cosas para agradecerte y valorarte. Yo también sigo adelante. Quizás, me entiendas ahora, en donde estás, este “raye” de vivir el aquí y el ahora, sin cargas ni pasado. Todo está en mí, todo es yo.

Te sigo queriendo y teniendo en mi corazón y allí es siempre presente, allí sólo hay gratitud, comprensión y amor para vos.