viernes, 3 de agosto de 2012

Paradojas

“Rendirse para lograr algo”. “Inclinarse para permanecer erguido”. “Vaciarse para llenarse”. “Morir para nacer”. “Darlo todo para recibirlo todo”. Estos pensamientos aparecen en las expresiones de muchas religiones y creencias. En general, luchamos contra las paradojas que expresan, pero haríamos mejor en aceptarlas y actuar según ellas. Con la aceptación, desaparece la paradoja, y en la acción lo complicado se vuelve simple”.



Acuerdo totalmente con estas palabras de Juan Angel Moliterni.  Hace mucho, comprendí que las paradojas constituyen una verdad incuestionable. Tendemos a tomar un aspecto de la dualidad y aferrarnos a él, con lo que perdemos la totalidad y la integración.  Cuanto más nos vamos a un extremo, más el otro tratará de equilibrarlo con su acción.  Las personas que tratan de ser “buenas”, negando o rechazando sus partes oscuras, encontrarán que su entorno se las muestran constante… y dramáticamente, a través de gente que les “hacen” cosas malas.  Los que dan esperando secretamente recibir se quedarán esperando. 

Sólo cuando comprendemos la completitud de la experiencia podemos fluir con sencillez, accediendo a los distintos aspectos y niveles que implican.  Si queremos vivir en la Luz, debemos ser concientes de las Oscuridades internas.  Si deseamos la Abundancia, primero nos enfrentaremos a todas las Carencias y Limitaciones que albergamos.  Cuando desatamos lo Difícil, lo Simple aparece.  Si aceptamos el Miedo, llegaremos al Amor.