miércoles, 18 de marzo de 2015

Síntomas de adaptación a la Nueva Energía

Cuando hay tormentas solares o alineaciones astrológicas/energéticas muy fuertes, tiendo a dormir muy mal.  O demasiado.  Y a necesitar comer determinadas cosas.  O digerir mal.  Me ha estado pasando en estos días, así que quiero compartir algunos comentarios al respecto, porque podría estar sucediéndote.
  • Sueño: puedes despertarte entre las 2 y las 4 o muy seguido o en la madrugada y no volver a dormir. O dormir profundo y/o muchísimo (e igual sentirte cansado).  O alternar estos dos comportamientos.
  • Alimentación: puedes necesitar ingerir más comidas, sobre todo con azúcar (precisas más combustible) o aficionarte a una que no te gustaba o no tolerar alguna que antes te apetecía o sentir alergia o mala predisposición o digerir mal o hincharte como un globo o subir de peso y no poder bajarlo.
  • Fatiga y/o dinamismo: puedes sentir un inexplicable cansancio (que no se soluciona con nada) y/o alternar con períodos de una enorme actividad y entusiasmo, que se van tan rápido como vinieron.
  • Dolores y síntomas: puedes tener días en que te duele todo (o partes que van rotando) y luego desaparecen, al igual que síntomas o enfermedades que remiten solas.
  • Pérdida de memoria de corto alcance, distracción, descuido: puedes sentirte desorientado, olvidadizo, fuera del mundo, etc.
  • Abrumado, irritado, harto: puedes sentirte sobreestimulado y abrumado de cosas, situaciones o personas de baja vibración (noticias, programas, multitudes, comentarios chismosos o malintencionados, gente pesada o nociva, etc.).
  • Pérdida de vínculos: puedes estar alejándote o dejando amigos, trabajos, hábitos, etc.
saludando el amanecer

Estas actitudes (sobre todo las últimas) son parte de la transformación que estamos realizando desde la tercera dimensión, desde la Vieja Energía, desde el Ego hacia la quinta dimensión, la Nueva Energía, el Ser.  Nos estamos desconectando de lo que conocemos y, como todavía no estamos firmemente anclados en lo nuevo, fluctuamos entre dos mundos.  El cuerpo físico es uno de los que más cambios debe realizar y por eso debemos aceptarlo y darle lo que necesita: descanso, cuidado, respeto.

La Nueva Tierra es Presencia en el aquí y ahora, por lo que estamos soltando el pasado de muchas formas y necesitamos un enfoque continuo en la Conciencia del momento, para poder interpretar las señales que el Alma envía a través del cuerpo y de las situaciones cotidianas.  De esta forma, no necesitaremos atravesar caóticas y movilizantes situaciones de sufrimiento al límite (típico de la Vieja Energía) para acceder a la conexión con el Ser y a nuestra Esencia luminosa.