viernes, 11 de abril de 2014

Si tu única oración fuera ¡Gracias! sería suficiente...


- -     Lo que no entiendo, Baba Sidi, tú hablas de fe, pero no de oración.  ¿Cómo es la oración en esa otra fe?
- -    No existe ninguna oración prescrita, tal como tú conoces.
- -    ¡Imposible!
- -    Una oración configurada como una ley sólo es necesaria cuando la oración constituye una excepción, cuando tú sales de tu vida para rezar.  Pero, si cada respiración tuya es una oración, si cada uno de tus actos es una oración, si honras a Dios porque estás en Dios, no hace falta otra oración.  Al contrario: es la más elevada de todas las plegarias. 


De “El coleccionista de mundos” de Ilija Trojanow