jueves, 17 de abril de 2014

Amor verde


Mi amor hacia los árboles viene desde mi infancia: me han brindado abrigo, apoyo, sombra, contacto, escucha... no sólo físicamente... 

Son mis hermanos verdes, los que me recuerdan el enraizamiento y el vuelo, la contención y el desapego, la permanencia y la mutabilidad, la eternidad y el presente, la tierra y el cielo, todo en uno. 


Últimamente, siento mi corazón muy cercano a ellos y los miro y los toco y me siento bajo sus ramas y les agradezco constantemente.  Son mi conexión más amorosa con la Tierra.  ¿Será que nos estamos acoplando más a ella?