sábado, 22 de marzo de 2014

Un nuevo paradigma de trabajo

Viendo uno de los documentales de “La vida secreta de los edificios”, me sorprendió la sede de  Interpolis, una compañía de seguros de Holanda.  Construida por el estudio del arquitecto Erik Veldhoen, es un prodigio de creatividad y de habitabilidad armoniosa.

Lo más impactante es que los empleados no tienen sitios fijos para trabajar: no existe el consabido escritorio, rodeados de otros montones (como en muchos edificios supuestamente modernos) en los cuales el estrés de compartir el hábitat con demasiados compañeros se hace cada vez más alto.  Aquí, cada uno va variando su lugar de acuerdo a lo que tiene que hacer y puede elegir en donde les vaya bien a cada uno.


La pregunta inevitable es: ¿qué pasa con el control?  Veldhoen contestó que era un tema de Control vs. Confianza.  Si se confía en la responsabilidad de los empleados para hacer su labor, no es necesario el control: es una cuestión de delegar poder.  De hecho, la productividad del personal es altísima y, además, trabajan a gusto.  Ojalá sea el comienzo de un nuevo paradigma…