lunes, 3 de marzo de 2014

Empoderamiento y Ascensión

Para reclamar verdaderamente su mente y su espíritu libre, deben tener en cuenta su actitud personal y el criterio que aplican para interpretar las experiencias. ¿Ven la vida con la que se encuentran como un vaso medio lleno o un vaso medio vacío? ¿Son ustedes los que llevan las riendas de su mente, de su cuerpo y de su espíritu o siempre hay alguien que tiene más autoridad? ¿Pueden detectar los sentimientos que definen y confinan sus experiencias? Un cambio de actitud entronca directamente con un cambio en cómo ven e interpretan el papel que representan en la vida y con respecto a todas sus experiencias. Nuevas interpretaciones crean nuevos sentimientos que, a su vez, abonan el terreno energético para nuevas experiencias.

La perspectiva lo es todo. La esencia de la experiencia humana consiste en participar en un amplio despliegue de expresiones emocionales; aprender cómo navegar por estos reinos imprevisibles y sobrevivir con su conciencia alineada es uno de los importantes exámenes espirituales de estos tiempos. Se necesita un profundo conocimiento basado en la confianza inocente para seguir avanzando en el camino de la superación del poder. Para nadar y bucear en el insondable estanque de emociones, tienen que establecer la conexión entre pensamientos, sentimientos y creencias; de lo contrario, la energía emocional puede suponer un viaje a la locura, donde nada tiene sentido. Cuando intentan investigar conscientemente sus sentimientos, teniendo en cuenta que son responsables de la creación de todas sus experiencias, los resultados que aporta la liberación de energía emocional estancada pueden ser realmente fantásticos.

El acceso emocional es el verdadero regalo de un alma que busca, ya que debido a sentimientos profundos aprenden qué deben hacer y qué no. Lo ideal sería desarrollar su inteligencia emocional al aprender a confiar en sus sentimientos. Puede que lidiar con las energías emocionales resulte algo difícil, pero los sentimientos siempre están relacionados de algún modo, ya que, de lo contrario, no aparecerían. Cuando empiecen a centrar su atención a querer saber la verdadera causa y el propósito último se desplegará un cuadro más amplio que les mostrará cómo sus emociones están conectadas a más cosas de las que imaginan. Con una aceptación compasiva de la sabiduría innata de su cuerpo y un enfoque concentrado en el poder de su respiración, sus emociones se pueden utilizar para conseguir con éxito la toma de conciencia de sus programas internos, que fueron creados por sus creencias infantiles o, incluso, pueden ser un lazo limitador de una impronta genética que algún ancestro ha transmitido cuando percibió su propia realidad de una manera sorprendente y dominada por la emoción.

En su ADN están profundamente codificadas innumerables capas de percepciones, y les corresponde a ustedes tomar conciencia de la multitud de programas que han heredado de su linaje genético.



Una vez más, uno de sus retos en el camino de la recuperación del poder consiste en sanar el dolor y la separación almacenada en su linaje de sangre y utilizar también las heridas como regalos para el proceso de transformación de su conciencia. Están en primera línea del crecimiento personal, y, conforme los tiempos se tornen más y más interesantes, lo mismo sucederá con sus habilidades. La amabilidad y la benevolencia son valores especialmente apreciados, ya que abren su corazón y pavimentan el sendero hacia la paz. Mostrar agradecimiento y reconocimiento demuestra un importante sentido de la responsabilidad y la disposición a interpretar cambios inesperados como una oportunidad para crecer espiritualmente. Tienen que recordar que deben ser muy claros con respecto a lo que quieren. Avancen con confianza, sentido común y valor empleando su propio estilo y su propia elegancia. Confíen en su habilidad de buscar soluciones armoniosas y mantengan la calma con todo lo que se irá desplegando, mientras afirman que todo saldrá de la mejor manera posible. Después de todo, la vida es una gran lección de vivir.
Sabiduría Pleyadiana por Barbara Marciniak