miércoles, 26 de junio de 2013

Malas y buenas


Escucho frecuentemente que “los amigos se conocen en las malas”. No estoy tan de acuerdo. Me explico: hay personas que sólo pueden compartir las malas situaciones. Viven en un paradigma de lucha y sufrimiento y andan corriendo de un lado a otro con sus problemas y los de los que lo rodean. Si los invitas a pasar un lindo momento, no tienen tiempo, pero seguramente aparece si estás enfermo o se muere alguien. De alguna forma, me hacen acordar a las personas que no tienen tiempo ni dinero para terapia o actividades que los transformarían hacia mejores actitudes, pero sí para divertimentos tontos o para padecimientos (da lo mismo un signo u otro en este tema).
Me gustan las personas que tienen una actitud de apertura, integración, alegría, fluidez, evolución; que toman la vida con profundidad pero sin drama. Y se permiten siempre los buenos momentos, aún en rachas difíciles.

2 comentarios:

Sonia Rotger dijo...

Hola Laura! tu última reflexión me ha recordado a ese cuento en el que un sabio se va a ver a un amigo acompañado de su perro y durante la visita el perro no para de aullar de dolor. Cada vez el aullido del perro es mas potente. Pasado un buen rato el amigo del sabio no aguanta mas y le pregunta
¿Pero, que le pasa a tu perro? el sabio responde: Nada, está sentado encima de un clavo y le duele.
¿Y por qué no se mueve? le pregunta perplejo el amigo

el sabio responde:

PORQUE NO LE DUELE LO SUFICIENTE

En cuanto lo leí me acordé de mi y de mis etapas pre-cambios...la tolerancia a la infelicidad que tenemos algunas personas es grande.

Amor y humor Laura! un fuerte abrazo!

Sonia

LAURA FOLETTO dijo...

¡Muy bueno, Sonia! "La tolerancia a la infelicidad" que tenemos es realmente seria... y el amor y el humor es un buen antídoto...
Un gran beso.