miércoles, 5 de junio de 2013

El tiempo de la máquina



A partir de la revolución industrial, el cuerpo comenzó a ser tratado como una máquina más.  Pasamos de las formas sensuales a las formas atléticas, de la sensibilidad a la productividad.  El resultado de esto es que estamos en movimiento todo el día (cosa que también sirve para tapar las frustraciones y vacíos).  Es más, nos sentimos culpables si tenemos tiempo libre o no sabemos qué hacer con él.  No nos damos cuenta, pero hemos sido formados para sentirnos orgullosos de estar activos continuamente. 

Estamos llegando a un punto en que esta sociedad nos está aniquilando.  Regida por el Ego, desacralizada, corre con los tiempos de la mente, que no son los del cuerpo.  Sobre-exigencia, competitividad, perfeccionismo, excelencia son los seudónimos con que el Ego disfraza su sentido de insuficiencia y desconexión.


Poco a poco, es necesario desengancharse de estos dictados inhumanos y comenzar a plantearse cómo deseamos vivir, para crear una nueva existencia acorde con los tiempos del alma, a través del cuerpo.

2 comentarios:

Inma Pérez dijo...

Laura, es tan cierto y bonito todo lo que escribes que al ver tu foto me dan ganas de llenarte de ternura. Eres un ser humano divino.

LAURA FOLETTO dijo...

¡Gracias, Inma!!! ¡Qué bello! Recibida tu ternura y devuelta con todo amor. Tú también eres un ser humano divino. Un gran beso.