viernes, 19 de abril de 2013

¿A quién escucharás?



He logrado amaestrar a mi mente para que solamente tengamos diálogos constructivos y expansivos en lugar de los destructivos y repetitivos que tenía antes (¿con quién charlaré tanto?).  Estos días, he notado una tendencia en ellos.  Giran en torno a decisiones, tanto del pasado, del presente y del futuro, que tienen que ver con no dar importancia a lo que los demás opinen. 

Como conté alguna vez, fue un momento fundante para mí cuando decreté que iba a seguir nada más que mi intuición y mis sueños como guía en mi vida.  Si eso gustaba a los demás, bien.  Si no, también.  No era una rebeldía ni una lucha: era simplemente una afirmación de mí misma.  Nadie a quien culpar ni quejarme: mi vida era mi creación y mi responsabilidad.

Percibo que esta decisión es crucial en estos tiempos.  Las energías están golpeando fuerte y conminándonos a liberar viejos y perimidos preceptos y a abrazar un nuevo paradigma, lleno de posibilidades y potenciales maravillosos, que puede ser rechazado por quienes están cerca.  La firme resolución de ser fieles a nuestro corazón alivianará mucho las consecuencias, ya que estamos siendo guiados y protegidos tiernamente para lograrlo.

4 comentarios:

Josefa dijo...

Hola paso a saludarte y leer tus escritos.
Aunque me proponga no hacer caso de la gente siempre acabo por preocuparme. Ya soy mayor para cambiar. Pero a las jovenes os animo a vivir según vuestra manera de ser sin pensar en nadie.
Te animo a pasar por mi blog.
Un besoooooooooo

LAURA FOLETTO dijo...

Hola, Josefa! Yo pienso al revés, que justamente la gente "mayor" es a la que no le debería importar nada de nada, porque ya ha vivido lo suficiente como para estar en paz consigo misma y aceptarse así como es. Por otro lado, ya se dieron cuenta de que las consecuencias de los actos las reciben ellos, no quienes los critican; por lo tanto, no se puede perder de vivir lo que es para uno por la mirada de los otros.
Muy bueno tu blog! Un gran beso.

Inma Pérez dijo...

Yo también me lo estoy empezando a plantear así. Lo que puedan pensar los demás tiene que ser irrelevante. Un fuerte abrazo.

LAURA FOLETTO dijo...

Bien, Inma! Podemos escuchar a los demás (porque a veces nos aportan cosas que no habíamos visto), pero JAMÁS tenemos que decidir de acuerdo a ellos sino que debemos aprender a conocernos y vivir de acuerdo a lo que somos. Besos.