miércoles, 27 de febrero de 2013

Ser uno mismo

“No importa que te amen o te critiquen, te respeten, te honren o te difamen, que te coronen o te crucifiquen; porque la mayor bendición que hay en la existencia es ser tú mismo”. Comprendo esta afirmación de Osho porque, hace mucho, esta elección fue fundacional en mi vida.


Como a todos, mi Ego me bombardeaba con su necesidad de reconocimiento y aprobación de parte de los demás, pero, si seguía sus reclamos, yo sería infeliz porque no liberaría mi potencial para ser lo que vine a ser en esta encarnación. Toda verdad es paradojal, así que, una vez que decidí ser yo sin que me importara lo que nadie calificara o hiciera, me sentí libre y los demás me aprobaron o bajaron el tenor de sus opiniones. Es así: uno construye su mundo.