martes, 8 de mayo de 2012

Brillante otoño dorado



Amo el otoño. Me encantan sus días frescos, la brisa, los cielos celestes, las hojas cayendo, los árboles dorados.  Me gusta ver cómo cambian los tonos desde mi ventana y caminar entre hojas secas.


Y sumado a todos estos pequeños placeres, la luna de Wesak brilla en el cielo con su enorme aureola, recordándonos la conexión con Todo Lo Que Es.  Gratitud.

lunes, 7 de mayo de 2012

De cómo no matar al burro


Eran un anciano y un niño que viajaban con un burro. Caminaban al lado del burro cuando atravesaban un pueblo. Un grupo de niños se rió de ellos gritando:

-¡Miren qué par de tontos! De manera que tienen un burro y van los dos andando. Por lo menos, el viejo podría subirse a él.

Entonces, el anciano se subió al burro y ambos siguieron la marcha. Al pasar otro pueblo, algunas personas se indignaron al ver al viejo sobre el burro y dijeron:

-Parece mentira. El viejo cómodamente sentado en el burro y el pobre niño caminando.

Viejo y niño intercambiaron sus puestos. Al llegar a la siguiente aldea, la gente comentó:

- ¡Esto sí que es intolerable! El muchacho sentado en el burro y el pobre anciano caminando a su lado.

Puestas así las cosas, el viejo y el niño se subieron al burro. Poco después venían un grupo de campesinos por el camino. Les vieron y les dijeron:

-¡Es vergonzoso lo que hacen! Van a reventar al pobre animal.

El viejo y el niño tomaron la determinación de cargar al burro sobre sus hombros, pero entonces la gente se burló de ellos diciéndoles:

-Nunca vimos una gente tan boba. Tienen un burro y en lugar de montarlo, lo llevan a cuestas.

De repente el burro se revolvió con fuerza y se desplomó a un barranco, hallando la muerte. El viejo, súbitamente, instruyó al muchacho:

-Querido mío, si escuchas las opiniones de los demás y les haces caso, acabarás más muerto que este burro. ¿Sabes lo que te digo? Cierra tus oídos a la opinión ajena. Que lo que los demás dicen te sea indiferente. Escucha únicamente la voz de tu corazón.


Este cuento tradicional hindú habla, entre otras cosas, de la autoestima.  Ella se va formando mayormente a través de las opiniones de los otros, de las miradas que ellos tienen acerca del valor, de las capacidades, de las actitudes y acciones, de lo que aprecian (o deprecian) desde afuera de nosotros.  Así, vamos perdiendo el contacto con nosotros mismos y nos dejamos llevar por los demás.

Es tiempo de volver esa mirada hacia nuestro interior y reconocernos en nuestra valía intrínseca.  Sólo nosotros podemos recuperar el amor y el poder con que vinimos investidos y concretarlos con sencillez, escuchando profundamente al corazón.

sábado, 5 de mayo de 2012

Espejos luminosos


En este juego en que atraemos según nuestra vibración, todos los que nos rodean son nuestros espejos.  Ellos nos muestran nuestros aspectos.  Algunos, los más oscuros, tanto porque son nuestros desafíos en esta encarnación como porque no los podemos ver.  Otros, los más luminosos… y a esos tampoco los vemos muchas veces.  Cuando atraemos personas que nos gustan, a quienes admiramos (o envidiamos), que nos parecen maravillosas por sus logros o cualidades, ellas también son espejos, que nos están revelando lo que podemos ser, hacer o tener. 


Mira alrededor de ti: ¿qué te manifiestan tus espejos?  

miércoles, 2 de mayo de 2012

¡Ya sé como termina esto! O no...



“¡Ya sé cómo termina esto!”, me dijo hoy un paciente acerca de su divorcio caótico.  Gran error.  Si ya lo sabe, así será.  No deja abierta la posibilidad a que su Ser despliegue otra situación.  Es como cuando a alguien le diagnostican un cáncer terminal.  Supuestamente, ya sabe cómo va a terminar.  Pero, puede ir hacia adentro, buscando conexión con su Ser, y transitar otra ruta.  Quizás, concluya en una muerte iluminada o en un milagro.  Lo importante es lo que se descubre en el camino.

lunes, 30 de abril de 2012

¿Sabes cómo observar y cambiar tus actitudes?


Uno de los grandes inconvenientes en el camino del crecimiento es la constante reactividad que el Ego tiene frente a cada momento.  Casi nunca eres espontáneo sino que reaccionas con los programas que tienes incorporados desde la infancia y adolescencia.  Ante cada nueva situación, haces lo mismo de siempre, repitiendo entonces los modelos de desamor, carencia, limitación, desvalorización, que has sentido y aprendido de niño.

¿Cómo rompes con estos patrones arraigados?  Observando.  Poniendo un Testigo que no se enganche sino que perciba desapegadamente esos comportamientos.  Creando distancia entre el hecho y la reacción.  A medida que conoces los programas, puedes ir escogiendo nuevas actitudes, de acuerdo a lo que está sucediendo.  Dejas de ser prisionero para ser libre, libre de elegir.

Por ejemplo: observas que acostumbras enojarte frente a cualquier contrariedad o frustración.  Para comenzar, puedes elegir dejar de reaccionar.  Callarte y advertir qué te sucede (emocional, mental, energéticamente):
  • qué sientes y adónde (en pecho, plexo solar, panza, etc.)
  • qué cosas te enojan (“nunca me dejan decir lo que siento”)
  • qué te afirmas (“no sé quién soy, no puedo expresarme”)
  • a qué te hacen recordar de cuando eras niño (“mi mamá me hacía callar siempre porque le dolía la cabeza y la molestaba”)
  • de qué forma te menosprecias o humillas (“no valgo nada, soy una inútil”)
  • cómo te enganchas de injusticias, culpas, agravios anteriores, limitaciones propias (“yo no puedo con esto, es muy fuerte para mí”)


De este registro, sacarás mucha información.  Una de las más importantes es qué sientes y qué te dices, cómo procesas la situación.  Si experimentas un fuego en el plexo y la respiración corta y rápida, comienza exhalando esa energía y diciéndote “yo tengo derecho a expresarme; yo puedo decir lo que siento y ser aceptada por los demás; yo soy inteligente y sensible”. 

Un beneficio adicional de hacer esto es que la mera observación baja el tono y el drama que agregamos a la situación.  Al distanciarnos, comprender y aceptar, aprovechamos esa energía  para fines más amorosos y creativos. 

A medida que vayas progresando en esta actitud, te darás cuenta de que esa oscuridad ardiente que te invade es una oportunidad de conocerte, de expresarte, de dar tu regalo al mundo, de evolucionar.  Es la forma en que tu Alma, a través de la oscuridad, te permite conocer tu potencial, tu aprendizaje, tu misión.



Es evidente que no podrás hacer esto de entrada, rápidamente.  Este es otro inconveniente: “lo probé un par de días y no funcionó/tuve más problemas; mejor vuelvo a lo de antes”.  Es una resistencia ilusoria creer que podrás de un día para otro.  Se requiere intención, constancia, entusiasmo hasta que los primeros frutos aparezcan.  Y, cuando lo hagan, no los menosprecies por pequeños.  Felicítate y agradece, que la gratitud es una de las claves del crecimiento y la felicidad.

Una paciente me decía que era muy difícil vivir de esta forma.  Más difícil (y complicado y doloroso) es la repetición neurótica sin salida.  Es como con un chico malcriado; al principio, hará berrinches porque quiere seguir haciendo lo que se acostumbró, con ataques emocionales bien exuberantes.  Si te mantienes firme y cariñoso perseverantemente, pronto comprenderá que la situación cambió y que es mejor la nueva manera… y tú te habrás ahorrado decenas de años de sufrimiento inútil. 

En realidad, ES tu Niño Interior el que está actuando.  Una vez pasada esta fase, se abren maravillosas posibilidades, porque te estarás conectando al potencial de luz y amor que traes.  

jueves, 26 de abril de 2012

Belleza cultural

Hay dos clases de bellezas que me inspiran, me vuelan, me dan plenitud.  Una es la de la Naturaleza.  La otra es la de la cultura.  Me encanta ir a museos, instalaciones, teatros y apreciar la enorme creatividad de la humanidad.

Hace un tiempo, en el  Museo de Arte Latinoamericano Malba, encontré una maravillosa exposición de Carlos Cruz-Diez: "El color en el espacio y en el tiempo".  Adoro esos cuadros en los que me puedo internar y jugar con ellos, moviéndome alrededor, imaginándome nuevos cuadros y nuevos mundos.  Cruz-Diez creó una técnica tan singular, que permite ver cien cuadros en uno.  ¡Impresionante!



Este fin de semana, fui al Museo del Tigre.  Está instalado sobre el antiguo Club Social Tigre, a la orilla del Río Paraná.  Han hecho una preciosa reconstrucción, con jardines que acompañan el conjunto; es una verdadera maravilla arquitectónica, con buenos cuadros y un entorno soñado.  Un gran paseo para un fin de semana: belleza natural y cultural en el mismo espacio.




lunes, 23 de abril de 2012

Las 10 enfermedades de transmisión espiritual


Es una jungla allá afuera, y no es menos cierto eso cuando se habla de la vida espiritual en comparación a cualquier otro aspecto de la vida. ¿Realmente pensamos que sólo porque alguien ha estado meditando desde hace cinco años, o hace 10 años que práctica yoga, van a ser menos neuróticos que la persona del lado? A lo sumo, tal vez será un poco más conscientes de ello. Un poco. Es por esta razón por la que pasé los últimos 15 años de mi vida investigando y escribiendo libros sobre el cultivo de discernimiento en el camino espiritual en todas las áreas arenosas (poder, sexo, la iluminación, los gurús, los escándalos, la psicología, la neurosis) así como los serios y también simplemente confusas e inconscientes, motivaciones en el camino. Junto con mi compañero, autor y profesor Marc Gafni, estamos desarrollando una nueva serie de libros, cursos y prácticas para lograr una mayor clarificación de estas cuestiones.

Hace varios años, pasé un verano viviendo y trabajando en el sur de África. A mi llegada me encontré de inmediato con la visceral realidad de que estaba en el país con mayor tasa de homicidios en el mundo, donde la violación era común y más de la mitad de la población tiene VIH, hombres y mujeres, gays y heterosexuales por igual. Como he llegado a conocer a cientos de maestros espirituales y miles de practicantes espirituales a través de mi trabajo y viajes, he sido golpeada por la forma en que nuestro punto de vista espiritual, perspectivas y experiencias se convierten de manera similar “infectadas” por “contaminantes conceptuales” (que comprende una relación confusa e inmadura a los complejos principios espirituales) que son invisibles, pero tan insidiosa, como enfermedades de transmisión sexual.

Los siguientes 10 clasificaciones no están destinadas a ser definitivas, pero se ofrecen como una herramienta para la toma de conciencia de algunas de las enfermedades de transmisión espirituales más comunes.

1. Espiritualidad de Comida Rápida:
Mezclar la espiritualidad con una cultura que celebra la velocidad, la multitarea y la gratificación instantánea y el resultado es probable que sea espiritualidad de comida rápida. La espiritualidad de comida rápida es un producto de la fantasía común y comprensible que el alivio del sufrimiento de nuestra condición humana puede ser rápido y fácil. Una cosa es clara: la transformación espiritual no se puede tener en una solución rápida.

2. La espiritualidad de imitación:
La espiritualidad de imitación es la tendencia a hablar, vestirse y actuar como nos imaginamos que una persona espiritual, lo haría. Se trata de un tipo de espiritualidad que imita la realización espiritual en la forma en que la tela de piel de leopardo imita a la piel real de un leopardo.

3. Motivaciones confusas:
A pesar de que nuestro deseo de crecer es genuino y puro, a menudo se mezcla con otras motivaciones, entre ellas el deseo de ser amado, el deseo de pertenecer, la necesidad de llenar nuestro vacío interior, la creencia de que el camino espiritual nos liberará de nuestros sufrimientos, y la ambición espiritual (el deseo de ser especiales), ser mejor que, y ser “el elegido”.

4. Identificarse con las experiencias espirituales:
En esta enfermedad, el ego se identifica con nuestras experiencias espirituales y las toma como propias, y empezamos a creer que estamos encarnando ideas que han surgido dentro de nosotros en determinados momentos. En la mayoría de los casos, no dura indefinidamente, aunque tiende a perdurar por largos periodos de tiempo en los que se creen iluminados y/o que funcionan como maestros espirituales.

5. El Ego Espiritualizado:
Esta enfermedad ocurre cuando la propia estructura de la personalidad del ego se mezcla arraigada y profundamente en conceptos espirituales e ideas. El resultado es una estructura del ego que es “a prueba de balas.” Cuando el ego se espiritualiza, somos invulnerables a la ayuda, nueva información o retroalimentación constructiva. Nos convertimos en seres humanos impenetrables y estancamos nuestro crecimiento espiritual, todo ello en nombre de la espiritualidad.

6. La producción en masa de los maestros espirituales:
Hay una serie de tradiciones espirituales de moda en la actualidad que producen personas que se creen estar a un nivel de iluminación espiritual, o maestría, que está mucho más allá de su nivel real. Esta enfermedad funciona como una cinta transportadora espiritual: ponte en este resplandor, consigue aquella visión, y bam! Estás iluminado y listo para iluminar a otros en forma similar. El problema no es que estos profesores instruyan sino que se presentan como si hubiesen alcanzado la maestría espiritual.


7. El orgullo espiritual:
El orgullo espiritual se produce cuando el practicante, a través de años de esfuerzo, en realidad ha alcanzado un cierto nivel de sabiduría y usa ese logro para justificar el cierre a más experiencias. Una sensación de “superioridad espiritual” es otro síntoma de esta enfermedad de transmisión espiritual. Se manifiesta como una sutil sensación de que “yo soy mejor que otros, más sabio, y por encima, porque yo soy espiritual.”

8. La mente del grupo:
También se describe como pensamiento de grupo, la mentalidad de culto, o la enfermedad de ashram, la mente de grupo es un virus insidioso que contiene muchos elementos de la codependencia tradicionales. Un grupo espiritual tiene acuerdos sutiles e inconscientes con respecto a la forma correcta de pensar, hablar, vestirse y actuar. Los individuos y los grupos infectados con “mente de grupo” rechazan los individuos, las actitudes y circunstancias que no se ajusten a las normas a menudo no escritas del grupo.

9. El complejo del pueblo elegido:
Es la creencia de que “Nuestro grupo está más evolucionado espiritualmente, es más potente, inteligente y, en pocas palabras, mejor que cualquier otro grupo”. Existe una importante distinción entre el reconocimiento de que uno ha encontrado el camino correcto, el profesor adecuado, o la comunidad correcta para sí mismos, y el haber encontrado “al elegido”.

10. El virus mortal: “Yo He Llegado”:
Esta enfermedad es tan potente que tiene la capacidad de ser terminal y mortal para nuestra evolución espiritual. Esta es la creencia de que “he llegado” al objetivo final de la senda espiritual. Nuestro progreso espiritual termina en el punto donde se concreta esta idea en nuestra mente, porque el momento en que comenzamos a creer que hemos llegado al final del camino, un mayor crecimiento se detiene. “La esencia del amor es la percepción”, de acuerdo a las enseñanzas de Marc Gafni, “por lo tanto, la esencia del amor propio es la percepción de uno mismo. Sólo te puedes enamorar de alguien a quien puedes ver claramente (incluido a ti mismo). Amar es tener ojos para ver. Es sólo cuando tú puedes verte claramente que puedes comenzar a amarte a ti mismo”.  Es en el espíritu de la enseñanza de Marc que yo creo que una parte fundamental del aprendizaje de discernimiento en el camino espiritual es descubrir la enfermedad del ego y auto-engaño que está en todos nosotros. Ahí es cuando necesitamos sentido del humor y el apoyo de los verdaderos amigos espirituales. Cuando nos enfrentamos a nuestros obstáculos para el crecimiento espiritual, hay ocasiones en que es fácil caer en una sensación de desesperación y disminución-y perder la confianza en el camino. Debemos mantener la fe en nosotros mismos y en otros, con el fin de hacer realmente una diferencia en este mundo.

Mariana Caplan, adaptado de Eyes Wide Open: El cultivo de discernimiento en el Camino