miércoles, 21 de mayo de 2014

La culpa tóxica


Es interesante que el concepto de culpa es inexistente en las culturas asiáticas.  En el budismo, por ejemplo, cuando se hace algo dañino para uno o los demás, se recurre al “arrepentimiento inteligente”: se comprende la naturaleza del perjuicio y no se vuelve a cometer.  Se planta una nueva semilla de karma, en cierto sentido…

Hace mucho, leí que la verdadera etimología de arrepentimiento era “cambio de mente”: algo parecido a esta idea del budismo, en el sentido de que, entendiendo lo nocivo de la emoción, pensamiento, palabra o acto, transformamos nuestra mente al respecto y procedemos a hacer algo distinto. 


La mayoría de las veces nos castigamos con penas tan duras, a través de la culpa, que nos quedamos estancados en el mismo estado mental que provocó el problema y seguimos en el círculo vicioso, sin darnos la oportunidad de continuar adelante, con un nuevo estilo de vida.  Si así lo hiciéramos, estaríamos honrando la situación, al usarla para nuestra evolución y la de todos.