miércoles, 23 de octubre de 2013

Gracias a la Vida

En 1983, comencé una depresión de la que me costó unos años salir.  Al atardecer, escuchaba y cantaba (bah, desentonaba) ciertos álbumes de música.  Infaltable: “Mercedes Sosa en Argentina”.  Después de volver de su exilio, en el 82, llenó 13 funciones, de las que se grabó ese disco.  La Negra fue mi compañía de cada día, en ese comienzo no sólo de una depresión sino también de una nueva libertad, en democracia y, lo supe después, de una vida conciente.  Hoy, por una asociación de pensamientos, lo recordé y lo busqué en Spotify.  Escuchando “Gracias a la Vida”, se me cayeron las lágrimas.  Bendigo y agradezco ese momento porque me hizo la que soy hoy.