jueves, 29 de diciembre de 2011

No te rindas

No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.


Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.

Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.

No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.

Mario Benedetti

4 comentarios:

Campanilla dijo...

Porque no estoy sola, venceré al terrible monstruo: EL MIEDO. Muy bonito Laura. Besos.

LAURA FOLETTO dijo...

El miedo es un monstruo sólo cuando lo dejamos en la oscuridad y fantaseamos con que es enorme. Cuando lo ponemos en la Luz, nos damos cuenta de que son la sombras de la niñez, que siguen buscando la oportunidad de crecer.
Besos.

patricia dijo...

que hermoso pensamiento justo ahora que estoy venciendo al moustruo del post parto mesclado con un proceso hormonal a la falta de comprension desde el punto masculino de mi esposo mi hermano mi padre.estoy venciendo mis moustruos que me atormentan hace 1 mes y cuando uno va llegando a la cima cuando ya gano la batalla estoy algo cansada y no quiero retroceder quiero no rendirme porque se que Dios me dio el mejor regalo mi hija y yo la necesito como ella a my.

LAURA FOLETTO dijo...

Patricia, mira tu "monstruo" del post parto como una oportunidad de reafirmarte como mujer, de valorar tu rol de madre, de encontrar tu fuerza sin perder calidez. Un luminoso abrazo para ti y tu hija, dos preciosas MUJERES.