sábado, 29 de junio de 2013

En silencio


Creo que una de las señales de que dos personas están en armonía es cuando pueden estar en silencio juntas.  No me refiero necesariamente a una pareja (aunque es una condición indispensable), sino a amigos, compañeros de trabajo, cualquier relación. 


Obviamente, no es esa clase de silencio cargado de frustración, aburrimiento, demanda, recriminación, tan frecuente.  Es un silencio profundo, de poder estar solo con uno mismo y, a la vez,  juntos, compartiendo, sintiéndose y sintiendo la respiración del vínculo.  Contemplando un paisaje, escuchando música, tomando algo, leyendo, viajando o simplemente siendo…

miércoles, 26 de junio de 2013

Malas y buenas


Escucho frecuentemente que “los amigos se conocen en las malas”. No estoy tan de acuerdo. Me explico: hay personas que sólo pueden compartir las malas situaciones. Viven en un paradigma de lucha y sufrimiento y andan corriendo de un lado a otro con sus problemas y los de los que lo rodean. Si los invitas a pasar un lindo momento, no tienen tiempo, pero seguramente aparece si estás enfermo o se muere alguien. De alguna forma, me hacen acordar a las personas que no tienen tiempo ni dinero para terapia o actividades que los transformarían hacia mejores actitudes, pero sí para divertimentos tontos o para padecimientos (da lo mismo un signo u otro en este tema).
Me gustan las personas que tienen una actitud de apertura, integración, alegría, fluidez, evolución; que toman la vida con profundidad pero sin drama. Y se permiten siempre los buenos momentos, aún en rachas difíciles.

lunes, 24 de junio de 2013

Las Preguntas Cumbres (según "Conversaciones con DIos")

1. ¿Quiénes somos?
Somos Individualizaciones de la Divinidad, Dios hecho Hombre, Aspectos de la Divinidad. Somos la Deidad, hecha manifiesta en la Tierra. Somos la Esencia Individualizada de Todo Lo Que Es. Somos el Creador y lo Creado. Somos seres espirituales habitando en un cuerpo. El Cuerpo no es quienes somos, es algo que tenemos.

2. ¿Por qué estamos aquí?
Estamos aquí en la tierra, funcionando diariamente en el Reino de la Relatividad, para anunciar y declarar, crear y expresar, llegar a ser y realizar la próxima versión más grande de la visión más grande que jamás hemos tenido acerca de Quienes Somos. Somos el Espíritu, evolucionando. Somos el Alma, llegando a ser. Somos Dios, "diosando" – es decir, llegando a ser cada vez más de lo que Dios es, a través de la creación y la experiencia de aquello. Todas estas ideas podrían ser vagamente resumidas con una sola palabra: evolución. Somos, en cierto sentido, la evolución en sí, demostrada.

3. ¿Cuál es nuestra Correcta Relación con nuestros compañeros humanos?
Nuestra relación con otros seres humanos es la misma que nuestra relación con el Sí-Mismo. En el verdadero significado de la palabra "otro" no hay Otro. Sólo existe el Sí-Mismo, manifestado como una expresión única del Sí-Mismo. Es como la nieve. La nieve es la nieve. No es nada más que nieve, aunque cada copo de nieve individual sea entero y completo y totalmente diferente a cualquier otro copo. No hay dos copos de nieve iguales… y nunca lo ha habido desde el principio de los tiempos. Ni tampoco lo habrá por toda la eternidad.

Vistos individualmente, todos los copos de nieve se ven diferentes (porque son diferentes). Vistos a la distancia, todo se ve como la misma cosa (porque lo es). ¿Cómo pueden tantos billones y trillones de cosas que se ven diferentes formar un Todo que es Una Cosa, exactamente lo mismo? ¿Cómo puede tanta individuación crear tanta Identificación única? Es el milagro de la nieve. Es posible y está sucediendo, cada día todo el tiempo. Lo mismo nosotros. Cada día, todo el tiempo. Estamos Diferenciando la Unidad.

Tú no eres "el guardián de tu hermano", tú eres, de hecho, tu hermano. Tú y tus compañeros seres humanos son individuaciones de una masa única, expresiones singulares de La Singularidad Misma. Cuando trates a todas las demás expresiones de La Singularidad como te tratarías a Ti-Mismo, todo en tu vida y tu mundo cambiará. Todo. Y tú, y la humanidad misma, se Auto-Realizarán al fin.


4. ¿Quién y Qué es Dios?
Es más fácil decir lo que Dios no es que decir lo que Dios es. No hay nada que Dios no es. Dios es Todo Lo Que Es... y Todo Lo Que No Es. Dios es energía pura, La Esencia, la Suma Total de Todo. Dios es Vida, expresándose. Y la Vida es la expresión de Dios. La vida tal como la experimentamos es Dios Hecho Físico. Es incorrecto definir a Dios como un súper ser poderoso en el cielo, con todas las características emocionales y psicológicas del Hombre, incluyendo los gustos y aversiones, proclividades emocionales, exigencias, necesidades, y la necesidad de juzgar, castigar y condenar a quienes no entienden sus necesidades o responden a ellas en la única Forma que él exige. Es correcto definir a Dios como Todo Lo Que Es.

Dios no es un Súper Ser en el Cielo, con las mismas proclividades y necesidades emocionales que los seres humanos, incluyendo la necesidad de amor y de venganza. Dios es la Energía Esencial de vida. Podrías querer llamar a esa energía Inteligencia Pura.

A la Inteligencia no le importa si crees en Ella o no. No le importa si La utilizas a propósito o no. Si La utilizas a propósito, no Le importa cómo. No hace ningún juicio acerca de eso. De hecho, no hace juicio alguno sobre nada en absoluto.

La  Inteligencia Pura no quiere nada, no necesita nada, no busca nada. Simplemente Es. Existe en una forma que Se permite ser utilizada. Hace esto, permite esto, lo hace posible, colocándose a Sí Misma dentro de Todo.

Dondequiera que mires encontrarás Inteligencia Pura. Está en la base de todas las cosas que existen. Los copos de nieve reflejan Inteligencia Pura. Los átomos más diminutos reflejan Inteligencia Pura. La más grande franja de cielo nocturno refleja Inteligencia Pura. El proceso de la vida Misma, examinado a todo nivel, refleja Inteligencia Pura.

La energía que aquí estoy llamando Inteligencia Pura puede ser utilizada -está siendo utilizada- en todo nivel de vida, por la Vida Misma. Tú estás utilizando esta energía, estás enfocando esta energía, cada segundo de cada minuto de cada hora de cada día... por lo general sin saberlo.
  
Esta energía que estoy llamando Inteligencia Pura, y que estoy diciendo es otro nombre de Dios, no tiene opinión sobre nada. Esto se debe a que no necesita nada. Es singularmente sin necesidad, por la sencilla razón de que es todo lo que existe en cualquier forma. Esto incluye no sólo las cosas físicas, sino también las cosas metafísicas. Esto incluye todas las cosas espirituales, y cualquier cosa en cualquier forma que simplemente ES... incluyendo pensamientos, emociones, sentimientos, ideas, y sí, los agujeros negros del espacio.

Piensa en esto. Si Dios es verdaderamente todo lo que existe en cualquier forma, ¿qué cosa en el mundo podría Dios querer o necesitar o exigir? ¿Por qué Dios nos castigaría por no darle a Dios lo que imaginamos que Dios quiere o necesita o exige?

La respuesta a estas preguntas es auto-evidente. No necesita ser discutida con gran detalle, porque la simple lógica nos revela y nos deja en claro cómo hemos sido cautivos de las mitologías de nuestra propia cultura y su pasado.

La oportunidad que tenemos ante nosotros, y ante todos los seres vivientes, es utilizar la Energía Esencial de Inteligencia Pura en la forma en que fue diseñada para ser utilizada. No todas las cosas que existen en el universo pueden utilizar esta Energía Esencial conscientemente. Es decir, con plena auto-conciencia y con intención. Sólo aquellos elementos de la Vida Misma que son auto-conscientes -es decir, conscientes de sí mismos- pueden hacerlo.

 Neale Donald Walsh

lunes, 17 de junio de 2013

¿Miedo al éxito? Confía y expándete

Charlando con un paciente acerca de cuánto recordaba los malos momentos en lugar de los buenos, llegó a la conclusión de que privilegiamos el dolor a la alegría, la carencia a la fecundidad, la restricción a la libertad.  ¿Nos damos cuenta de esto?  Generalmente no.  Pensamos: es lo que hay, así son las cosas.  Está claro que necesitamos un nuevo paradigma…

Nos identificamos con las limitaciones y la única forma que conocemos para desarrollarnos es la lucha y el esfuerzo.  Esto es así porque el modelo que rige la sociedad es el del Ego, que está desconectado del Ser, de Todo Lo Que Es.  Estamos pagando duramente este modelo perfeccionista, que trata al cuerpo como una máquina y a la mente como un programa de computación. 

Traemos un potencial extraordinario que no nos enseñaron a liberar.  Estamos conectados al Universo y a la abundancia infinita, pero nos amaestraron para ser sirvientes baratos al creer que hay que conquistarle al mundo lo que nos pertenece.  Hemos dejado nuestro poder en manos de otros por migajas.

Es tiempo de reclamarlo y crear.  Para eso, tenemos que dejar de tenerle miedo al éxito.  La mayoría cree que la razón por la que no intentamos movilizarnos o nos boicoteamos es porque le tememos al fracaso.  La realidad es que ya hemos fracasado muchas veces, así que una más no nos matará.  También, se piensa que es por miedo a lo desconocido, pero eso es un anclaje en el pasado, en lo que ya nos ha pasado y nos amedrenta que vuelva a suceder.  El verdadero temor está en otro lado: ¿en qué deberemos convertirnos para vivir como lo soñamos?

“Locura es hacer siempre lo mismo y esperar resultados diferentes” dijo Einstein.  Todos somos locos entonces.  Deseamos ser lo que anhelamos pero recelamos de hacer los cambios que lo posibilitarán.  “¿Podré ser así?, ¿seré capaz de todo eso?,  ¿no será mucho?”.  “¿Y si pierdo esto?, ¿y si se va aquel?, ¿y si me va peor que ahora?, ¿y si, y si…?”.  Estos supuestos nos impiden distinguir que la verdadera transformación no está digitada por los temores limitantes del Ego sino por el plan maestro del alma, que busca la expansión inherente a la Creación.

Por lo tanto, el miedo debe ser reemplazado por la confianza en que nuestro Ser nos conducirá a lo mejor para nosotros, que liberará el potencial de una vida plena de sentido, porque estará uncida a la Luz.  La “oscuridad” que podríamos hallar es simplemente una oportunidad para más luz y expansión, cuando nos adentramos en ella y encontramos los tesoros que oculta.



El nuevo paradigma nos invita a hacerlo de la dualidad a la unidad, del hacer al ser, del control a la confianza, de la lucha a la atracción, del poder al amor.  La conciencia es la herramienta básica (y está anclada a la integración cuerpomente).  A medida que nos vamos sintiendo más seguros en atraer vibracionalmente lo que nos hace sentir completos y creativos, más expansión experimentaremos y así infinitamente.  Es un juego maravilloso, muy distinto del que propone el Ego con su estresante limitación. 


¿Qué otros recursos podemos utilizar, además de la conciencia?  La alegría, el entusiasmo, la gratitud, la ternura, la creatividad, la interacción responsable con los demás, aceptarse, amarse.  Todos traemos una luz que intenta iluminar con su brillo particular.  ¿Lo permitirás?  Te ayudo a lograrlo.   

sábado, 15 de junio de 2013

La danza cósmica


La danza es un experimento; un experimento para armonizar el cuerpo, la mente y el alma. La danza es uno de los fenómenos más rítmicos. Si danzas en serio. no hay otra actividad que genere tanta unidad. El alma sólo puede entrar en tu existencia cuando tu cuerpo y tu mente han hecho las paces; cuando el cuerpo y la mente cooperan y están tan profundamente enamorados que se arriman el uno al otro.
OSHO

jueves, 13 de junio de 2013

miércoles, 12 de junio de 2013

Motores


“Un sabio, se paró ante un público y contó un chiste y todos se rieron. Al cabo de un rato, contó el mismo chiste y apenas sonrieron; contó el chiste una y otra vez hasta que nadie se reía. Y comentó: “si no puedes reírte varias veces de una sola cosa, ¿por qué lloras por lo mismo una y otra vez?”.

Interesante reflexión. Privilegiamos el dolor sobre la alegría. Nos aferramos a los sucesos que nos provocaron sufrimiento con una constancia rayana en el masoquismo. Por el contrario, los acontecimientos más oscuros son fuente de iluminación si aprendemos de ellos y los bendecimos como motores de una vida plena y profunda. Por otro lado, ¿comenzamos a exaltar la conciencia, la sonrisa y la ternura como propulsores de una rica existencia?