miércoles, 31 de agosto de 2011

Laurita

No soy aficionada a sacarme fotos ni a verlas (en parte, porque no soy fotogénica), aunque me gusta la fotografía.  Tengo muy pocas fotos mías, sobre todo de mi infancia.  Buscando otra cosa, encontré ésta de cuando era chiquita y me sigue encantando esa actitud vivaz, fresca e inocente.  Todavía la conservo.  Es una de las mejores cosas de mi Niña Interna. 


lunes, 29 de agosto de 2011

Hágase Tu Voluntad

“A lo largo de muchos eones de tiempo y dentro de muchas vidas, la naturaleza de la Fuente ha sido tergiversada como que es más grande que la humanidad, por lo que la Fuente está en control o a cargo de lo que sucede dentro de la tercera dimensión. Esta malinterpretación de la verdadera naturaleza de la relación Fuente/humano ha permitido que toda la humanidad subestime enormemente su poder y la naturaleza y el propósito de su viaje en la tierra. Por lo tanto, la frase “Hágase Tu Voluntad” también es mal utilizada y es en realidad una oración de reconexión y no un reconocimiento de la fragilidad humana.

Ustedes no necesitan permiso de la Fuente en ningún aspecto de su vida, porque cada uno de ustedes está aquí como una chispa de luz divina en una misión de sanación y ascensión. Ustedes participan en su ascensión junto con la de la Tierra y el resto del sistema solar, galaxia y universo. Todo está conectado y todo lo que los rodea está experimentando la ascensión en este momento. Cuando piden “hágase tu voluntad”, están creando espacio para que la Fuente entre en su experiencia y comparta una energía superior con ustedes. Con esta frase están, de hecho, creando un espacio para el cielo en la tierra.

“Tu Voluntad” no significa que Dios sea una parte añadida a la situación, que ustedes se hacen a un lado y permiten que Dios opere sin su participación. Tampoco quiere decir que dejan de lado su poder para permitir que la Fuente se haga cargo. Significa que han elegido permitir que su luz Divina sea parte de su vida material en ese instante. Abren su corazón a permitir que lo Divino comparta la experiencia con ustedes, y en lugar de como creadores, están eligiendo experimentar este momento con la Fuente como co-creadores.

“Hágase” indica que están dispuestos a permitir que su realidad se despliegue en la perfección de la Voluntad Divina. En este hermoso momento, resuenan con y pueden crear el resultado mejor y más elevado, que incluye a la familia de la humanidad y la tierra. Se han convertido en co-creadores con la Fuente dejando a un lado su Ego y voluntad, junto con todas sus limitaciones de la tercera dimensión, y reconociendo y dando voz a su divinidad. Y en ese momento se cumple su propósito de vida de reconexión y han creado el cielo en la tierra”.

Me parece maravillosa esta canalización del Arcángel Uriel por Jennifer Hoffman, porque resume la verdadera naturaleza de nuestro propósito en este hermoso planeta: un viaje de co-creación con la Fuente, a través del Amor, lo que implica el reconocimiento de nuestro poder como humanos divinos.

sábado, 27 de agosto de 2011

Volviendo al camino

Estas últimas semanas, han sido fuertemente desafiantes para todos. Esos temas que constituyen nuestros más grandes aprendizajes, esos lugares por los que pasamos una y otra vez para continuar creciendo en una espiral evolutiva, se han manifestado en toda su crudeza. Hemos necesitado darnos cuenta de cuánto nos aferramos a antiguos decretos, experiencias, victimizaciones, sufrimientos, y hemos sido empujados a liberarlos y empoderarnos.



Siempre digo que leer sobre los seres creadores que somos es maravilloso, mas, cuando esos asuntos aparecen en nuestra vida, tendemos a caer en el perimido sistema de las excusas, las culpas y las justificaciones. Sostener una visión personal y profesional de Nueva Energía en un contexto de vieja energía es duro, pero también altamente motivador y entusiasta. Caemos y nos perdemos muchas veces, pero si tenemos un norte al cual volver, si confiamos finalmente en nosotros y en la Vida en todas sus dimensiones, volvemos a encontrar nuestro camino, ese que es único, en el que somos co-creadores. Yo lo estoy haciendo… espero que tú también…

miércoles, 24 de agosto de 2011

¿Eres testigo o analizas?

“Toda la metodología oriental se puede reducir a dos palabras: ser testigo. Y toda la metodología occidental se puede reducir a una: analizar.  Cuando analizas, das vueltas y más vueltas. Cuando eres testigo, simplemente te sales del círculo”. Estas sabias palabras de Osho resumen dos actitudes que producen resultados muy distintos. Occidente descompone las cosas en su análisis y las separa, para luego actuar sobre ellas de forma parcial. Oriente observa el conjunto y llega más allá de él, generando libertad y plenitud. ¿Con cuál te identificas?

lunes, 22 de agosto de 2011

¿Te conectas a tu Cuerpo de Conciencia?

En el anterior Boletín, mencioné al cuerpo como el gran olvidado y te pregunté si podías percibir lo que estaba sucediendo en ese momento (¿lo sientes ahora?). Eso es estar en presencia, o sea, estar en tu conciencia integrada: percepciones de tu cuerpo, mente, emociones, entorno, intuición, energías, tanto!
 
Es de tal enormidad lo que recibimos como estímulos internos y externos que aprendimos a desconectarnos para no sucumbir. De hecho, los problemas psicológicos graves de muchos se deben a una sobrecarga de estímulos de toda índole que no logran explicar-se ni manejar. El problema de anestesiarnos es que terminamos viviendo en un cuartito de dos por dos, con una ventanita y con la puerta cerrada cuando podemos existir… en el mundo. Terminamos en la repetición de los roles del Ego, en la seguridad de las personas y trabajos y lugares conocidos, en las limitaciones que dan tranquilidad, en la frustración de la mediocridad. Pensamos que no pagaremos un precio por ello y que, de cualquier forma, no es tan alto, hasta que el cuerpo comienza a pasar la factura.
 
¿Podemos dejar afuera lo que nos hace humanos divinos, el poderoso potencial que bulle adentro, la luz que iluminaría las sombras que habitamos? Obviamente no. Para eso estamos aquí. Entonces, ¿por qué nos resistimos? Porque no estamos educados para ello y porque recién ahora las condiciones son amables para conectarnos. “¡Ahora! Con la crisis económica, los desastres naturales, los miedos disparados por los medios, el caos instalado en casa y afuera”, dirás. ¿Y si todo eso fuera justamente una prueba de que estamos cambiando, de que el sistema como lo conocemos está autodevorándose por su misma incapacidad de proponer soluciones beneficiosas para todos en lo que realmente somos, seres espirituales en una experiencia humana?
 
El mundo capitalista que ha extendido sus dominios por doquier es el mundo del Ego. Parece extremadamente variado y complejo pero es pobre y complicado sin necesidad, ya que lo que hace es jugar los mismos juegos una y otra vez, buscando afuera la validación de un poder en el que no cree porque sabe en el fondo que no lo tiene. El poder está en otro lado: en ese mundo sutil que ahora está listo para que nos conectemos amorosamente.
 
Los que hemos sido pioneros en esta Nueva Energía notamos los trascendentales cambios que han sucedido en los últimos diez años y, sobre todo, en este año. Hemos estado liberando mandatos, decretos, karmas, actitudes, formas-pensamientos, enfermedades de cientos de vidas para poder acceder al Cuerpo de Conciencia, a una concordancia pura a la Luz que somos. Esto implica una integración que va más allá de lo que conocemos y lo estamos haciendo sin recetas, aunque muchos las busquen desesperadamente afuera. ¿Qué receta necesitamos si ya la tenemos, si ya vino con nosotros, si es simple y accesible?
 
¿Cuál es? Deja de poner tu atención en el Ego, en el exterior, en lo que “hay que hacer” (la receta del Ego). Aprende a aquietar tu mente y descansa en tu vínculo a tu Maestro Interno, a tu alma, a tu Ser Superior, a la Fuente, no importa quién sea ni cómo lo llames. Tu Cuerpo de Conciencia eres tú en todos los niveles, integrados y conectados, permitiendo que el camino que ya trazaste sea uno con el Todo, en este aquí y ahora. Eres tú en la confianza de que, cuando abras tus manos y tu corazón a tu Guía interior, lo que necesitas saber y hacer vendrá a ti en el momento oportuno.


Sólo necesitas tranquilizarte, centrarte, estar en silencio, acallar las voces del Ego, aceptando, perdonando, responsabilizándote. Agradeciendo lo que eres y tienes, disfrutándolo. Abriéndote a lo que sueñas y permitiéndole existir. Y, sobre todo, amándote y amando. La clave suprema. Dejando que el Amor sea en ti.

jueves, 18 de agosto de 2011

Tratarnos bien

Compartí el decálogo sobre cómo mejorar la autoestima porque, hace mucho, cuando comencé a hacer cambios, una de las primeras cosas que me di cuenta era la forma en que me maltrataba continuamente. Tenía enormes idealizaciones de cómo tenía que ser y hacer y nunca llegaba a ellas… por ser imposibles justamente. El Ego establece parámetros exageradamente elevados en algún momento de la niñez o adolescencia, a fin de obtener cariño, reconocimiento, atención, amor, abundancia, aceptación, lo que sea. Luego, pone esas zanahorias enfrente y nos matamos tratando de alcanzarlas inútilmente. Cuando no lo logramos (y casi nunca lo hacemos), nos criticamos y juzgamos cruelmente. En mi caso, era increíble el maltrato permanente. Al comenzar a observarme, me sorprendió el nivel de agresión, menosprecio y victimización con que me sacudía a cada rato.

Entonces, lo primero que hice fue bajar la idealización, la autoexigencia, el control, el perfeccionismo. “Así está bien”. “Es suficiente tal cual soy, tal cual es”. Dejar pasar los detalles, los debería, los tengo que, aceptarme, perdonarme, felicitarme, mimarme fueron fundamentales en mi transformación y continúo practicándolos.

Otro tema fue el asustarme frente a lo que sucedía o quería hacer. Mi familia era muy exagerada en sus reacciones. Tooooodooo era una tragedia, no había grados ni prioridades, cualquier cosa era para hacer drama, para buscar culpables, para proyectar desastres. En esas observaciones, me encontré igual a mi familia (amplificada por mi hipersensibilidad), así que comencé a bajar el melodrama y tomarme las cosas con soda, a concientizar mis anteriores éxitos, mis capacidades, mi fuerza, mi entusiasmo, a confiar en mí y en mi camino, sea cual fuera. Poco a poco, aprendí a tranquilizarme, a centrarme, a conectarme con mis niveles superiores y con la Vida.


Cuento esto porque todos debemos atravesar por estos desafíos. Lamentablemente, nos educan en el miedo y el error, en la limitación y la carencia, en la búsqueda externa de aprobación, en la victimización. Comencemos por nosotros, por encontrar nuevas formas de aprendizajes que sean amables, fortalecedoras, confiadas, alegres, motivadoras, sagradas. Luego, podremos compartirlas con otros y crear un mundo mejor. En eso estoy…

lunes, 15 de agosto de 2011

10 puntos para mejorar tu Autoestima

1. Deja de criticarte
Si te dices a ti mismo que, pase lo que pase, estás bien y vales, puedes cambiar con facilidad tu vida. Pero, si te dices que estás mal, te resultará enormemente difícil lograrlo. Tu capacidad para adaptarte y avanzar con el proceso de la vida es tu poder. Acéptate tal y como eres ahora.

2. Deja de asustarte
Muchos de nosotros nos llenamos de miedo con pensamientos aterradores, logrando con ellos hacer las situaciones peores de lo que son. Tomamos un pequeño problema y lo transformamos en un monstruo gigantesco. Deja de asustarte con tus propios pensamientos. Transforma tu pensamiento en una imagen de placer.

3. Sé amable, cariñoso y paciente contigo mismo
Sé delicado y amable contigo mismo. Ten paciencia mientras aprendes nuevas formas de pensar y cambias viejos hábitos de conducta. Trátate como si fueras alguien a quien realmente quieres. No te castigues por los errores. Si estás dispuesto a utilizarlos para aprender y crecer, entonces te servirán como un peldaño hacia la realización total en tu vida.

4. Aprende a ser cariñoso con tu mente
No te odies por tener pensamientos negativos. Puedes considerar que estos pensamientos te “construyen”, y no que te “derriban”. Ser cariñosos contigo mismo quiere decir dejar de culparte, dejar de sentirte culpable, acabar con todo castigo y con todo dolor. Utiliza la relajación, la meditación y la visualización.

5. Elógiate
La crítica deprime al espíritu; el elogio lo levanta. Reconoce tu Poder. Cuando te desprecias, desprecias al Poder que te ha creado. Elógiate todo lo que puedas. Reconoce lo que estás haciendo bien en cada pequeña cosa. Permítete aceptar lo bueno, tanto si crees que te lo mereces como si no.


6. Amarte significa apoyarte
Acude a tus amigos y permíteles que te echen una mano. En realidad, es una muestra de fortaleza pedir ayuda cuando se la necesita. En lugar de intentar hacerlo todo solo, pide ayuda. Aprende a pedir, para que los demás puedan aprender a dar.

7. Ama tus rasgos negativos.
Todos ellos forman parte de tu creación. Sea cual sea el problema que tengas, tú contribuiste a crearlo con el fin de manejar ciertas situaciones. Sean cuales fueren tus pautas negativas, puedes aprender a satisfacer esas necesidades de forma más positiva. Puedes dejar marchar con amor esos patrones negativos.

8. Cuida tu cuerpo
Considera tu cuerpo una maravillosa casa en la que vives durante un tiempo. Amas y cuidas tu casa. Así pues, vigila lo que metes dentro de tu cuerpo. Es bueno hacer ejercicio y adoptar una actitud mental positiva hacia el tipo de ejercicio que realizas. Es necesario que te perdones y dejes de introducir rabia y rencor en el cuerpo.

9. Trabaja con el espejo
Es importante trabajar con el espejo para descubrir la causa de un problema que te impide amarte. Por la mañana, te puedes mirar en el espejo y decirte: “Te amo. ¿Qué puedo hacer por ti hoy? ¿Cómo puedo hacerte feliz?”. Escucha tu voz interior y actúa en consecuencia. Mira a menudo al interior de tus ojos. Expresa tu creciente sentimiento de amor hacia ti mismo mirándote en el espejo

10. Ámate ya, ahora mismo
Si logras sentirte satisfecho contigo mismo ahora, si puedes amarte y aprobarte ahora, entonces serás capaz de disfrutar de lo bueno cuando venga. Una vez que aprendas a amarte a ti mismo, comenzarás a amar y a aceptar a los demás. No esperes a que las cosas te vayan mejor, te encuentres bien, tengas pareja o trabajo. Empieza ahora y hazlo lo mejor que puedas.
Desconozco el autor