viernes, 9 de octubre de 2009

Influencias

Estaba en el lago, mirando los patos, y me llamaron la atención los círculos concéntricos que generaban al nadar o al hundirse para alimentarse. También, creaban estelas muy largas al desplazarse. Esos círculos y líneas se interceptaban unas con otras. A veces, estaban muy cerca y se podían ver o comunicarse. Otras, el resultado de su acción iba bastante lejos, cruzándose con otros que ya estaban separados.

Me puse a pensar en que pasaba algo similar entre los humanos, ya sea entre las personas o a través de las circunstancias o decisiones. Es común que algo generado con alguien siga en el tiempo o en la distancia, a pesar del alejamiento. O que una decisión dure en sus consecuencias mucho tiempo. O que no sepamos qué clase de influencia le llegue a alguien de nuestras acciones o pensamientos. Por ejemplo, a través de este blog o del sitio...

martes, 6 de octubre de 2009

Gracias, Negra, Cantora

Durante la dictadura, Mercedes me acompañó en la libertad de adentro. Durante una severa depresión, Mercedes me acompañó en la esperanza de encontrar la luz. Cada día, al ponerse el sol, cantaba con ella, lloraba con ella, me alegraba con ella. Gracias, Mercedes, tus canciones han sido hitos en mi camino. Una de las últimas, también:

EL PROBLEMA
Silvio Rodríguez
El problema no es
si te buscas o no más problemas.
El problema no es
ser capaz de volver a empezar.
El problema no es
vivir demostrando
a uno que te exige
y anda mendigando.
El problema no es
repetir el ayer
como fórmula para salvarse.
El problema no es jugar a darse.
El problema no es de ocasión.
El problema, señor,
sigue siendo sembrar amor.

El problema no es
de quien vino y se fue o viceversa.
El problema no es
de los niños que ostentan papás.
El problema no es
de quien saca cuenta y recuenta
y a su bolsillosuma lo que resta.
El problema no es de la moda mundial
ni de que haya tan mala memoria.
El problema no queda en la gloria
ni en que falten tesón y sudor.
El problema, señor,
sigue siendo sembrar amor.

El problema no es
despeñarse en abismos de ensueño
porque hoy no llegó
al futuro sangrado de ayer.
El problema no es
que el tiempo sentencie extravío
cuando hay juventudes
soñando desvíos.
El problema no es
darle un hacha al dolor
y hacer leña con todo y la palma.
El problema vital es el alma.
El problema es de resurrección.
El problema, señor,
será siempre sembrar amor.

Gracias por sembrarlo e inspirarme a hacerlo.

lunes, 5 de octubre de 2009

¿Tus miedos como vibracíones erradas?

Sin entrar a consideraciones demasiado esotéricas, se puede decir que el miedo es un mal inherente a la materia misma y al juego de los opuestos, de la dualidad, entre las cuales la mayor es Espíritu/Materia.

En la ilusión de separación en que vivimos, nos identificamos con nuestro físico. En la inmensidad del misterio de la vida, el cuerpo (susceptible de enfermedades y destinado a la muerte, vehículo de limitación y cautiverio) agita toda clase de temores emocionales y mentales. ¿Cuáles son los mayores?

Miedo a la muerte
Se basa en el terror del proceso de separación del Alma de la personalidad terrena; en el pavor de lo desconocido y de lo incomprensible; en la duda de la inmortalidad; en el dolor de dejar los seres queridos o en ser abandonados por ellos; en las antiguas reacciones a muertes violentas o sufridas ya experimentadas y anidadas en el inconciente; en el apego a la vida material; en las viejas y erróneas enseñanzas sobre el infierno y el paraíso, el pecado y la culpa.

Miedo del futuro
Se deriva de hábitos mentales que “anticipan” el porvenir derivándolo de situaciones pasadas. Así, surgen las actitudes y hechos no resueltos, que se desatan en imaginaciones tormentosas. Esto se ve agrandado por la cantidad de información que nos bombardea continuamente y que hace que, además, nos fusionemos con la angustia de los demás, sin poder disociarnos.

Miedo del mal físico
Síntomas, dolores y enfermedades (muchas veces de poca importancia) pueden devenir en causa de agudos sufrimientos para muchos, que no toman en cuenta la unidad cuerpomente.

Miedo a no tener éxito
Es común en diversos modos: el miedo a no lograr hacer algo bien; a no inspirar afecto a las personas amadas; al desprecio de los otros; a dejar escapar alguna buena ocasión; a la pobreza, etc.

En este par de aparentes opuestos (Espíritu/Materia), es necesario que dejemos de identificarnos con uno en detrimento del otro y valoremos esta experiencia maravillosa de espiritualizar la materia en la que estamos unidos.

En este sentido, el miedo es una vibración errada y debemos reconocerla como tal. Un impulso, una emoción, un deseo tiene origen en un aspecto del Ego, diferenciado netamente del Alma. Podríamos preguntarnos:
- Esta reacción, ¿es en respuesta a la vida del Alma?
- Este impulso, ¿proviene de la Vida Divina dentro mío?
- Aquellos que están en relación conmigo, ¿serán beneficiados por mi modo de actuar?
- Mi emoción, ¿los ayudará o los perjudicará?

Es la naturaleza dual de la mente la que produce la ilusión. Es el sentido del Yo separado el que ha llevado a la humanidad a su condición actual. Esta conciencia de la dualidad (“Yo soy Dios”/”Yo soy Forma”) que no encuentra su superación nos lleva a los miedos. Más preguntas, entonces:
- ¿En qué medida dramatizar los acontecimientos personales gobierna mi vida?
- ¿Hay en mí un aumento de capacidad para ser más abierto a los pensamientos de los otros, a devenir más sensible y por lo tanto más capaz de entrar en una más amplia corriente de intercomunicación?
- ¿Encuentro que reacciono con resentimiento o enojo o justificaciones o victimizaciones ante las actitudes de los demás o trabajo el desapego, a fin de resolver mis temas personales?
- ¿Estoy perdiéndome en sueños místicos o me ocupo de la aplicación práctica de la verdad espiritual, introduciéndola en la vida cotidiana?
El miedo es el Gran Guardián de la Puerta hacia lo que verdaderamente somos. Muchas resistencias son disparadas por temores que, la mayoría de las veces, están basados en experiencias infantiles, en las cuales se graban los ancestrales miedos de la humanidad. Estamos en un tiempo de expansión y plenitud. Enfrenta tus miedos y te darás cuenta de que son ilusiones. Sombras que se agitan en la oscuridad. La Luz disipa todo temor, toda duda. Tú eres Luz.

sábado, 3 de octubre de 2009

A-tormentadamente soñadora

Desde hace unos años, siento la enorme limpieza (una tormenta como la del martes, pero laaaarga) que ha barrido con conceptos, actitudes, personas, circunstancias, etc. Y, en general, todo ha sido bastante pasajero. Muy poco a lo cual aferrarse ni con lo que contar. Los intensos vientos te arrancan cualquier cosa de las manos.

Esto me ha hecho más fuerte y segura de mí misma. No ha sido nada fácil al principio. Pero, luego, he me dado cuenta de que, cuanto más rápido lo aceptaba y fluía con lo nuevo, más sencillo se hacía. Por otro lado, lo nuevo no era algo que venía pre-digerido, sino que lo tenía que crear yo, a mi manera. Ensayo y error (bastante error!!).

Han saltado los desafíos como volcanes arrasadores, pero también han surgido las cualidades como flores hermosas. He soñado grandes sueños, originales sueños, que se toman mucho tiempo para concretarse. Cada tanto, especialmente después de negras pesadillas, caigo en la realidad de que he logrado algunos, casi sin darme cuenta, con puro trabajo y anhelo.

Nunca he sido desprotegida en este camino. Aunque así me lo ha parecido a veces (y lo he llorado amargamente), simplemente me dejaban sola para que decidiera libremente. Al despertar y asumir mi responsabilidad, mi familia de Luz estaba ahí para apoyarme.

Ahora, estoy liberando ilusiones y recableando vidas y vidas. Mi corazón sostiene un enorme sueño y espera que suceda pronto. Como siempre, aunque no se dé pronto, seguiré soñándolo una y otra vez. Me sobra inocencia y esperanza para ello.

jueves, 1 de octubre de 2009

Aceptación

Después de la “tormenta” del martes (que movió, arrancó, sacudió, limpió), volvió la calma. Me descentré por unas horas, hasta que a la noche me acordé de lo que escribí en el post anterior y miré todo con otros ojos.

Ayer, caminé de nuevo el Laberinto de Chartres y obtuve muchas respuestas a lo que había sucedido (¡cuánta dulzura y sabiduría tienen los Seres de Luz para hacerme comprender!, quiero ser así). La palabra que mejor lo resume es ACEPTACIÓN. Sobre todo de mi propio Ser. De mi particular camino que se va desplegando según mis elecciones (no solo aquí sino en la Luz). De lo que debo liberar. Y, más que nada, de abrirme. Estoy deteniendo lo que elegí por viejas actitudes que ya no me sirven. Estoy tomando conciencia en cada momento para soltarlas. Y sigo…

martes, 29 de septiembre de 2009

Desde otro punto de vista

Hoy, tomé un colectivo y venía lleno, había un solo asiento en sentido contrario a los demás. No me gusta sentarme ahí porque me mareo, pero no quería viajar parada (nunca lo hago, hace mucho que decreté viajar sentada y se cumple).

Me sorprendió que ese mínimo cambio afectase tanto el viaje. Todo se veía diferente. Es más, había lugares que no los reconocía inmediatamente. O me desorientaba adónde estábamos. Muy interesante. ¡Cuantas veces sólo un cambio de visión, el lugar adonde nos paramos para observar nuestra vida, es suficiente para reformularla y apreciarla con nuevos ojos!

lunes, 28 de septiembre de 2009

Cada momento es una experiencia espiritual

En estas absurdas dicotomías en que nos hemos escindido, la división cotidianeidad/espiritualidad es una de las más perversas. Nos decimos “espirituales” porque leemos al respecto, dedicamos unos momentos a rezar o meditar, vamos a seminarios, practicamos técnicas energéticas, etc. La espiritualidad no es un lugar adonde llegar, un tiempo al que destinar, un ideal. ES LO QUE SOMOS.
Por lo tanto, no es posible desvincularla de nuestro ser o quehacer. Nuestra vida cotidiana es el marco en donde realizarla, es la materia prima en que nos actualizamos. No tiene sentido vivir una existencia sufrida o vacía o con conflictos continuos, mientras se hace un recreo para lo espiritual.
Todo es espiritual. Ese es mi enfoque como Terapeuta. Comparto una reflexión de Qado:


Hoy sería un día maravilloso para expandir su práctica espiritual y desparramarla durante todo su día completo.

Es mi esperanza que ustedes comiencen cada día repartiendo por lo menos unos pocos minutos para centrase dentro de su yo y dentro de la gracia del espíritu. Aún si esto es solamente por unos pocos minutos, que ustedes conscientemente se relajen y se centren en ustedes mismos, relájense, respiren y abran la parte superior de su cabeza para invitar al espíritu y permitirle que los llene. Cada mañana sin falta, deben hacer esto, para que su provisión de paz y tranquilidad aumente día a día, para familiarizarse con la sensación de paz en su interior.

Y ahora, hoy, Yo quiero que comiencen a hacer esto más y más conscientemente a través del día, aún cuando estén ocupados en tareas mundanas. Ustedes pueden aún aprender a rodearse del espíritu, llenarse con amor y luz, mientras caminan por el estacionamiento, mientras andan por los pasillos, mientras van hacia la sala de conferencias, mientras están bajo la ducha, mientras están hablando con otro, mientras están sentados en su escritorio trabajando, mientras están lavando los platos.

Hoy, manténganse tan abiertos al espíritu como puedan, para abrirse continuamente, para llenarse y refrescarse ustedes mismos constantemente. No solamente en momentos de necesitad, no solamente en la quietud de la mañana sino todo el tiempo. Esta es la forma más segura posible para que ustedes se sumerjan en este momento en el ahora, para centrarse dentro de este momento y lo que contiene.

Cuando ustedes reaccionan emocionalmente son sacados fuera del momento y fuera del espíritu. Cuando su mente ocupada está inquietándose o de otra manera obsesionándose, repitiendo como un disco inservible, ustedes están perdiendo la gracia posible del momento y la sabiduría que contiene. Acostúmbrense todo el día de vigilar esas señales de un corazón súper emotivo y una mente súper cansada, y luego ábranse al aluvión de amor y luz que están siempre allí para que ustedes se limpien y se llenen ustedes mismos, una y otra vez a través del día.

Se darán cuenta que pueden aceptar la experiencia más ordinaria, quizás alguna tarea que previamente hallaron aburrida o tediosa y transformarla en paz y alegría simplemente por conducirse ustedes mismos hacia la luz y al amor mientras la realizan. Ustedes se darán cuentan, mientras hacen esto, mientras practican su intervención consciente con el espíritu en todo momento, esto hace muy poca diferencia con el espíritu y la búsqueda en forma continua para realizarse y satisfacerse que han estado emprendiendo, fue innecesaria.

Esta es una forma de aceptación que va mucho más lejos que forzarse a aceptar algo poco satisfactorio. Esta es una intervención verdadera con el momento y con lo que contiene, eso convierte el contenido del momento en irrelevante, que deja bien claro que la única cosa importante en este momento es: ustedes y su conexión con el espíritu, su presencia en el interior de la luz pura y el amor de la vida vibrante, contenida en este momento como en todos los instantes.

¿Cómo pueden no aceptar este momento cuando están envueltos en esta perfección? Sean conscientes de ello. Utilícenlo bien.

Aquí está una pequeña plegaria para hoy:
Cada momento es una experiencia espiritual. Yo me mantengo en el interior de cada momento y me abro a mí mismo en este momento. Me abro a mí mismo al torrente de luz y amor que está siempre allí, llenándome. Permito que me llene tan plenamente que Yo sé que soy luz y amor y solamente luz y amor.

Yo estoy calmo y sosegado en el interior de la luz. Yo soy amoroso y estoy reconfortado y lleno de paz. Yo estoy centrado profundamente en quien soy y también en completa unidad con todo lo que es. Cada momento resplandece con mi luz. Cada momento está lleno de sol con amor. Yo soy profundamente bendecido.

Yo soy luz. Yo soy amor. Yo soy paz profunda y conexión. Yo soy.