martes, 18 de octubre de 2011

¿Adviertes que los cambios ya están aquí?

Aproximándonos cada vez más al 2012, se acrecientan las teorías acerca de lo que sucederá y de si es cierto que habrá cambios verdaderos. Es mi opinión que nada catastrófico pasará (aparte de lo que Gaia está equilibrando ahora). Con respecto a los cambios, escribí en el blog:

“Antes, podíamos barrer muchos temas bajo la alfombra, en la esperanza de que desaparecieran o, por lo menos, de que estemos “preparados” para tratarlos. Ahora, parece que estamos preparados… porque nos estallan en la cara con poco aviso previo.

Antes, sepamos o no que tendríamos consecuencias de nuestras acciones, aparecían mucho tiempo después. Ahora, las tenemos a la vuelta de la esquina al otro día.

Antes, nos tomábamos años para analizar nuestros traumas más otros años para tratar de solucionarlos más otros para verdaderamente hacerlo. Ahora, los vemos claramente en poco tiempo y los sanamos en menos.

Antes, la información o los contactos o las situaciones para concretar algo se tardaban bastante. Ahora, es cuestión de pedirlos y el Universo responde (eso sí, hay que estar atentos y decir Sí a lo que brinda).

Antes, necesitábamos ir al fondo del pozo para resurgir. Ahora, no es necesario. Nos damos cuenta rápidamente las desviaciones y hacia adónde apuntar.

Antes, planificábamos obsesivamente todos los pasos y preveíamos cada posible contrariedad (sin darnos cuenta de que las estábamos programando). Ahora, trazamos un objetivo que nos surge desde el corazón y confiamos en que atraeremos lo que necesitemos para lograrlo.

Antes, el sufrimiento era casi la única forma de evolucionar y lo acumulábamos hasta límites insostenibles. Ahora, la conciencia nos evita gran parte de él y nos lleva por caminos más creativos y plenos.

Antes, nos quedábamos relamiéndonos las heridas, victimizados, durante meses o años. Ahora, recurrimos a nuestro poder y aprendemos.

Antes, creíamos que vivíamos intensamente si corríamos de un lado a otro, llenos de ocupaciones e intereses. Ahora, encontramos intensidad adentro, en decodificar lo que el exterior nos muestra del interior.

Antes, nuestra estimación estaba dada por el dinero, el status social, la familia, el trabajo. Ahora, nuestro valor está arraigado en nuestro Ser y su conexión a la Fuente, porque sabemos que de allí proviene todo.”


Millones estamos viviendo de una forma totalmente nueva, haciendo experiencia en cada paso, arraigando un paradigma distinto como queremos y podemos. Y de eso se trata, de no seguir un “modelo” vendido desde afuera que traerá la felicidad completa sino de develar un modelo personalizado, único, original, que se conecta sinérgicamente con el de los demás, en una red fluida y dinámica.

¿Qué detiene el despertar a esta nueva realidad? El miedo. Siempre el miedo ha sido el Gran Guardián de la Puerta. ¿Y quién lo agita para que no la pases? El mismo sistema que dice sostenerte y nutrirte, a fin de que nada cambie, de que continúes chupando su teta como un bebé indefenso. ¿Cuándo crecerás? Cuando te des cuenta de que ya traes el poder para sostenerte a ti mismo, para crear tu propia vida, para nutrirte de Todo lo Que Es.

La primera reacción frente al miedo es cortar la respiración. Así, te congelas y eres presa fácil. ¡Respira! Inhala la amable energía abrazadora que siempre está disponible para ti en cada bocanada de aire y exhala lo que te intoxica. Sigue respirando, estás guiado y protegido. Inhala, la Nueva Energía está aquí y los cambios que anhelabas también: tú eres lo que esperabas.

sábado, 15 de octubre de 2011

¿Sabio o tonto?

"El mundo es un maestro para el sabio y un enemigo para el tonto".  Leí esto en un libro y me pareció una extraordinaria observación.  El mundo es... lo que hayas decidido ver y experimentar.  Es todo y más.  Depende de cada uno en qué "nicho" elija hacer su travesía por la materialidad.  Cuando lo tomamos como la posibilidad de crear, amar y evolucionar, es un maestro que nos ayuda maravillosamente.  Cuando lo tomamos como un lugar de lucha y control, es un enemigo.  ¿Cómo lo vas a considerar?

jueves, 13 de octubre de 2011

Antes y ahora... los cambios están aquí!

Cada día más noto lo acelerado y profundo que está siendo este pasaje a la Nueva Energía. Antes, podíamos barrer muchos temas bajo la alfombra, en la esperanza de que desaparecieran o, por lo menos, de que estemos “preparados” para tratarlos. Ahora, parece que estamos preparados… porque nos estallan en la cara con poco aviso previo.

Antes, sepamos o no que tendríamos consecuencias de nuestras acciones, aparecían mucho tiempo después. Ahora, las tenemos a la vuelta de la esquina al otro día.

Antes, nos tomábamos años para analizar nuestros traumas más otros años para tratar de solucionarlos más otros para verdaderamente hacerlo. Ahora, los vemos claramente en poco tiempo y los sanamos en menos.

Antes, la información o los contactos o las situaciones para concretar algo se tardaban bastante. Ahora, es cuestión de pedirlos y el Universo responde (eso sí, hay que estar atentos y decir Sí a lo que brinda).

Antes, necesitábamos ir al fondo del pozo para resurgir. Ahora, no es necesario. Nos damos cuenta rápidamente las desviaciones y hacia adónde apuntar.


Antes, planificábamos obsesivamente todos los pasos y preveíamos cada posible contrariedad (sin darnos cuenta de que las estábamos programando).  Ahora, trazamos un objetivo que nos surge desde el corazón y confiamos en que atraeremos lo que necesitemos para lograrlo.

Antes, el sufrimiento era casi la única forma de evolucionar y lo acumulábamos hasta límites insostenibles. Ahora, la conciencia nos evita gran parte de él y nos lleva por caminos más creativos y plenos.

Antes, nos quedábamos relamiéndonos las heridas, victimizados, durante meses o años. Ahora, recurrimos a nuestro poder y aprendemos.

Antes, creíamos que vivíamos intensamente si corríamos de un lado a otro, llenos de ocupaciones e intereses. Ahora, encontramos intensidad adentro, en decodificar lo que el exterior nos muestra del interior.

Antes, nuestra estimación estaba dada por el dinero, el status social, la familia, el trabajo. Ahora, nuestro valor está arraigado en nuestro Ser y su conexión a la Fuente, porque sabemos que de allí proviene todo.

lunes, 10 de octubre de 2011

Regresar a la Fuente

Soy Gaia. En los reinos superiores estamos de júbilo; gracias a ustedes, la frecuencia de balance y armonía ha ido en aumento considerablemente, las energías se han purificado gracias a la decisión y acción de ustedes de alinearse con ese espacio intermedio donde todo es posible, donde suceden los milagros.

Y mientras lees este reporte, siente cómo chispas de luz esmeralda te cubren alrededor y cómo todas aquellas energías discordantes salen de tu cuerpo energético y se retiran de tu integridad haciendo que sientas una nueva liviandad. Observa cómo se retiran de tu alma todos los pensamientos negativos, todas las preocupaciones y una fresca brisa amorosa se instala en tu corazón.

Vengo a hablarte hoy sobre ese espacio que me gusta llamar la Fuente: un espacio de potencialidades y neutralidad donde todo puede ser creado. Es el lugar de la creación desde el amor, desde el sentir, desde la consciencia.

Muchos están sintiendo esa nueva vibración, ese estar en armonía con el centro, con su propia divinidad interna; esta sensación, este estado no depende de nada externo sino de ese encuentro divino en tu Ser interior. Esto les ha traído como consecuencia una lucidez ante las decisiones a tomar y cambios a sentir. Este nuevo estado todavía no es permanente, se presenta intermitente por ahora, pero ya lo has conocido y puedes a través de la remembranza retomarlo cuando quieras, y tú lo sabes.

Cuando te encuentras en esta nueva vibración, te das cuenta de que ya no te hace falta estar en el drama o el juicio de lo cotidiano, de la dualidad. Todos los deseos de obtener cosas materiales, de obtener algo de los otros, de sentir emociones fuertes se minimizan en esta nueva frecuencia y un estado de comunión con el corazón, de paz interior predominan.

La decisión que has tomado al meditar, al orar, al estar en comunión con la naturaleza, al amarte, ha hecho también que mi frecuencia se armonice y que muchos de los cambios que estaban potencialmente en la línea de tiempo hayan cambiado a un desenlace más armónico y conveniente. Porque ese fue el compromiso que tomaste al venir aquí en estos tiempos de transformación.

Venir a aprender sobre la elevación de la frecuencia en este plano de la tercera dimensión, sobre la cocreación de una nueva realidad por elección, eso lo estás haciendo muy bien. Nos sentimos honrados por la dedicación y la labor que has hecho.

Los Maestros de Luz junto a mí han estado atareados con el apoyo a estas nuevas energías; nosotros te alentamos a alinearte con la energía del entusiasmo y la creatividad, que son las más elevadas para la creación de ese mundo nuevo que está en proceso de gestación.

Ese lugar intermedio, esa Fuente donde solo hay potencialidades y todo es posible, también es el reino de la creación, allí solo existen posibilidades y es allí donde ya existen las nuevas realidades que se concretarán cuando la creación colectiva consciente llegue a su máxima expresión.

La frecuencia está cambiando hacia lo positivo, esto significa que sombras integradas se unen en comunión, que la aceptación y el amor hacen que todo se unifique en esa Fuente donde todo es factible.

Porque ya tú sabes cómo llegar allí, puedes volver una y otra vez, especialmente en los momentos que sientas que lo externo te sobrecoge y que las cosas están fuera de control haciendo que tu ego sufra y se resista al fluido de la vida. Volver a la Fuente es la forma más clara de regresar a tu divinidad.


Me siento muy identificada con esta canalización de Gaia a través de Abjini Arráiz, ya que hace tiempo que siento esta centración que menciona, este lugar de paz alejado del drama cotidiano (aunque de a ratos me enganche… y me desenganche tan rápido como me enredé). Cuando comencé en este camino, mi emocionalidad era tan desbordada que creía que era “aburrida” esta conexión con la Fuente. Me parecía imposible bajarme de aquella montaña rusa de risas y llantos exagerados, de la creación de situaciones dramáticas y repetitivas. Ahora, puedo darme cuenta de la maravillosa profundidad y extensión de vivir en presencia, de tomar cada instante como una integración de la Sombra a la Luz. Te invito a encontrar tu Fuente…

sábado, 8 de octubre de 2011

Poliniza tu vida...

Una de las más bellas y maravillosas escenas de la Naturaleza, que nos recuerdan la fuerza de la Vida y la capacidad de recreación constante. No te la pierdas!

http://www.youtube.com/v/xHkq1edcbk4?version=3

jueves, 6 de octubre de 2011

Todo en Cariló

 En las agrestes playas de Cariló,

 paseando por los médanos,

 entre medio de verdes vidas y ramas muertas,

mis huellas me llevaron

a conectarme con el sol, el agua, la tierra, el aire... conmigo en mis distintos elementos... conmigo en mi unidad... en la Unidad del Todo... y fui TODO...

lunes, 3 de octubre de 2011

¿Reconoces el valor de tu Sombra?

¿Qué es lo que más odias de ti? ¿Qué es lo que más te gustaría lograr? Aunque no lo creas, esas dos cosas están íntimamente unidas. Esos aspectos tuyos que no soportas, que te traen dolor o vergüenza, que deseas ocultar, que te hacen tropezar mil veces con la misma piedra son la clave para movilizar la plenitud dentro de ti.

Las partes que constituyen la Sombra son lo no reconocido por nuestro Ego. Como miembro de una familia y una sociedad específicas, escogemos y editamos qué partes mostraremos y reforzaremos, de acuerdo a un ideal de nosotros y del mundo que creamos mayormente en la niñez y adolescencia. Lo que no tiene que ver con ese ideal es negado y rechazado. Es obvio inferir la lucha continua que sostenemos en nuestro interior, con la consiguiente pérdida de energía y satisfacción que esto demanda.

Como en la dualidad hemos asignado a la Sombra/Oscuridad una cualidad negativa, (en lugar de verla como lo que no está en la Luz), tenemos miedo de explorar lo que se oculta de ella. Así, cuando más buscamos la Luz, más pesada se hace la oscuridad. Cuando aceptamos esas partes que nos hacen intrínsecamente humanos, que son comunes a todos, entramos en un proceso de despolarización y armonía y sanamos esa división entre el Ego y el Ser.

Es interesante observar cómo nos esforzamos tanto en negar ciertos aspectos que la idealización ha catalogado de “malos”, en búsqueda de ser “buenos”. Carl Jung preguntó: “¿qué deseas ser: completo o bueno?”. Cuando perseguimos la supuesta bondad sin advertir la fuerza de lo oculto, terminamos siendo “buenudos”, ingenuos, temerosos de lo que se oculta en nosotros (y, por eso, víctimas de lo que tememos). La Sombra tiene un poder asombroso frente a esa versión paliducha que nos vende el Ego.

Cuando accedemos a examinar algún aspecto negado, lo primero que nos sorprende es la gran potencia que tiene. Parte de ella nace de la resistencia que hemos puesto en evitarla y de la consiguiente persistencia que conlleva. Al aceptarlo, se disipa naturalmente. Gran parte es la energía de los Niños Internos que lo han creado. Nuestros padres probablemente rechazaban ese aspecto en particular o nació de un determinado acontecimiento o de algunos mandatos.

Lo cierto es que, detrás del aura de lo malo/rechazado, se esconde el más grande regalo. Cuando atravesamos esa aparente oscuridad, emergemos a la luz que espera ser descubierta. ¿Qué hay en esa envidia que te carcome? La posibilidad de lograr tú eso que deseas del otro. ¿Encubres tu inseguridad? Encuentra la confianza en ti mismo. ¿Alardeas y empujas? Saca el liderazgo para tu propia vida. ¿Temes no ser suficiente? Haz lo que tu corazón anhela.


Una vida integral implica el reconocimiento de todas nuestras facetas y su armonización. Detrás de la Sombra, está la esencia de lo que somos, nuestros dones más valiosos, la libertad de experimentar la totalidad y de elegir. La Sombra no es sólo lo considerado “malo” sino más bien el potencial de lo que podríamos ser y hacer. Lo divino escondido. Cuando ya cada aspecto es reconocido como facetas del mismo diamante, éste resplandece en su brillo.

La Sombra está allí para enseñarnos y guiarnos, ya que porta eso que hemos venido a aprender en esta encarnación. Al honrarla, la ansiedad y el miedo del ocultamiento son reemplazados por la serenidad y la confianza de ser uno mismo, íntegro y poderoso. Al abrazarla, abrazamos la Vida en su totalidad.