viernes, 27 de septiembre de 2013

El empuje luminoso


“Te pregunté qué sentís y no qué pensás, porque vos pensás demasiado. Tenés que dejarte vivir y esperar la respuesta. Pensás y pensás. Creés que cavando con una pala vas a llegar más rápido a los cimientos. Escarbando con el dedo igual vas a llegar. No uses tanto tu voluntad personal, no revuelvas tanto dentro de tu cabeza. Hay que dejarse empujar por el alma”.


Este comentario de Flavio Cabopianco cuando tenía 7 años me parece muy pertinente en estos tiempos de insistencia en que “todo es mente”… Seguramente no es la mente que usamos todos los días y que está viciada de errores.  Mejor, estoy dejando que el alma me empuje…