miércoles, 21 de agosto de 2013

Las alas de la confianza


“Un pájaro posado en una rama nunca tiene miedo de que la rama se rompa, porque su confianza no está en la rama sino en sus propias alas”.  ¿Hermoso, sí?  ¿Lo aplicamos? 

Acostumbramos llenarnos de excusas acerca de cómo las situaciones externas nos impiden ser o hacer, pero no ponemos el enfoque en que la confianza en nosotros es lo que verdaderamente lo logrará. 


¿Cómo aprendes a confiar?  ¿Cómo aprendiste a caminar?  Caminando… cayendo muchas veces hasta que tus piernas se fortalecieron y tu sentido del equilibrio se afinó lo suficiente.  Comienza ahora: “Yo confío en mí y en que todo es para mi mayor bien y aprendizaje. Yo soy divinamente guiado y protegido”.