lunes, 29 de julio de 2013

¿Iluminas tu cuerpo?

Cuando era chica, yo creía que era hermosa.  A mi mamá le encantaba la ropa (lo que heredé), así que usaba lindos vestidos, con los que me pavoneaba mientras movía mis rulos naturales.  Al crecer en la pubertad, en la escuela, me mostraron que era demasiada alta, demasiado flaca, demasiado narigona, demasiado orejuda, demasiado intensa, poco femenina.  Eso me marcó fuertemente por años.  A pesar de que tuve mucho éxito con los hombres, nunca me lo creí.  Yo era la bruja más fea de cualquier lugar.

Con la terapia, los estudios y un gran trabajo interno, comencé a darme cuenta de que idealizaba determinado tipo de mujer y de que ponía en el físico no sólo mi bajísima autoestima sino que también lo castigaba con síntomas y enfermedades, producto de cuestiones emocionales y mentales no resueltas.  A medida que las iba solucionando, me fui amigando con el cuerpo.  Luego, comprendí que es el templo maravilloso adonde mi Alma hace su aprendizaje y el Espíritu mora.  Hoy, estoy feliz en él.

Vivimos en una cultura que exige cuerpos perfectos (no sólo a las mujeres, ahora también a los hombres).  El objetivo es usarlos como envases atrayentes y como máquinas incansables.  Para las religiones, fueron y son recipientes descartables y sucios, albergues de lo material y del mal.  No es de extrañar entonces la mala o inexistente relación que tenemos con él.

A pesar de que muchas personas quieren cambiar este paradigma, a través de una mejor alimentación y de actividades más cuidadas, observo que siguen sin conectarse profundamente con su cuerpo.  Pierden la relación cuerpomente y, con ello, los valiosos mensajes que transformarían sus vidas cotidianas.  En lo espiritual, continúan creyendo que deben “ascender” sin el cuerpo.  Enorme error.

En la última canalización de Adamus, a través de Geoffrey Hoppe, él introdujo el término “iluminación encarnada”.  ¡Así es!  ¿Por qué tenemos tantos conflictos físicos cuando despertamos?  Porque el cuerpo está liberando conceptos y vivencias de cientos de encarnaciones y porque está ajustándose a nuevos niveles de energía, que harán que la conexión con el Alma sea total, en este ahora y aquí, en esta preciosa Tierra, en este cuerpo.  ¡Tremendo logro!



Te relacionas con el mundo (interno y externo) con tu cuerpo.  Amas, acaricias, sufres, envidias, admiras, te enojas, ves, hueles, tocas, oyes, hablas, sientes placer o dolor, disfrutas, caminas, duermes, comes… con este cuerpo.  Tus traumas, conflictos, aprendizajes hallan terreno metafórico… en este cuerpo. Si te avergüenzas de él, si lo odias, si lo anestesias, si lo ocultas, estás luchando contra ti mismo inútilmente.  Te propongo aceptarlo, cuidarlo, amarlo, escucharlo, vivirlo amablemente (en el próximo Tip te daré muchas sugerencias). 

A nivel del Ego, te muestra lo que eres, lo que piensas, lo que sientes, lo que crees de ti y del mundo.  A nivel del Ser, te conecta con tu Alma a través magníficos enlaces energéticos.  Contiene la chispa del Espíritu.  Y ascenderás con él, sí o sí.  Entonces, ¿lo tratas luminosa y amorosamente?

3 comentarios:

Sonia Rotger dijo...

Interesante post Laura..estoy cambiando alimentacion gracias a unas encantadoras almorranas que me me han venido a recordar esa falta de cuidado que he tenido en esta area y me temo que muchos temas de culpa que estoy sanando de nuevo. Era consciente de la necesidad de ese cambio pero lo retardaba.
Por.otro lado...desde pequeña,.como a ti, me ha encantado la ropa y me cambiaba muchas veces al dia. Hoy en dia, a veces me crea conflicto interno seguir teniendo esta tendencia a hacerlo y a explorar nuevas mezclas. A veces me digo que sigo apegada a las apariencias y a.veces me digo que es mi forma de expresarme y crear. Tu que opinas?

LAURA FOLETTO dijo...

Sonia, sólo tú puedes saber si es una cuestión de apariencias o de expresión. Sea como sea, puedes usar esa tendencia concientemente y preguntarte acerca de tus aspectos (los internos), tus deseos y tendencias, tu ganas de cambiar, tu necesidad de ser reconocida de distintas formas, etc. Todo significa algo, es cuestión de encontrar qué y movilizar esta información para nuestra evolución y creación.
Te mando un cariñoso abrazo.

Sonia Rotger dijo...

Un poco de todo!! Ja,ja.. un abrazo tambien para ti!