jueves, 15 de diciembre de 2011

Las puertitas

Hace tiempo, en la revista Humor, salía una historieta llamada “Las puertitas del Sr. López”. Era un pequeño hombrecito, dominado por su esposa, su jefe, por todos. Su evasión era imaginar otros mundos, en los que era el héroe y sucedían cosas extraordinarias, al abrir alguna puerta.


Muchos, sin conocer al Sr. López, tienen su sueño. Algunos, lo dejan en la fantasía. Otros, verdaderamente quieren concretar lo que desean, pero dudan de qué puerta abrir. Creen que deben esperar a “LA PUERTA”, ésa que los llevará a la meta tan deseada. Así, se congelan en las dudas, las exigencias, la frustración, los temores… ¿cuál será, cuándo vendrá, quién me ayudará? Y siguen esperando…

Lo que no se dan cuenta es que “LA PUERTA” está detrás de “las puertitas”. En la medida que no tomen acción, nada pasará. La solución está en abrir alguna puerta. Y que ella los lleve a otra y a otra y a otra, hasta LA PUERTA.

Lo que los retiene es: ¿cuál es la correcta? No hay correcta. El camino ya está trazado (aún antes de entrar a este cuerpo). Entonces, el tema es atreverse a caminar, confiando en que las puertitas los irán llevando, una a una, adonde el sendero los lleve. Quizás, hasta no haya ninguna PUERTA sino una sucesión de puertitas maravillosas, que los conectan con… ellos mismos.

lunes, 12 de diciembre de 2011

¿Estás enraizado en tu cuerpo?

La semana pasada, un integrante de la comunidad vino de Rosario a Buenos Aires a hacer un curso y me pidió una sesión para tratar un tema que le preocupaba. Rápidamente, me di cuenta de que tenía mucha información y conciencia acerca de sus impedimentos, pero todo era mental. Es más, su energía no estaba enraizada. Después de un intenso trabajo corporal y energético, pudo bajarla y, por primera vez, sentirse integrado y completo.

Muchas personas tienen este tipo de personalidad. Yo, para comenzar. Una de las cosas que me di cuenta cuando comencé a estudiar Integración Cuerpo-Mente-Espíritu era que mi energía estaba “escorada”: salida unos cuantos centímetros de mi cuerpo hacia la derecha (creo, hace tanto que no recuerdo bien). Mi camino hacia la total encarnación fue acompañado por la necesidad de ayudar a otros a lograrlo y/o a concretar sus aprendizajes.

En general, quienes son así viven en su burbuja mental o espiritual y toman al cuerpo como algo pesado y difícil de sobrellevar, al igual que el mundo material en el que están. Así, se manejan a través de la voluntad o se fabrican universos artificiales (a veces, por medio de las drogas) o se aíslan.

Es complicado funcionar en una realidad que persigue objetivos materiales a través de la lucha y trata al cuerpo como una máquina y/o una imagen cuando no se está conectado con esos parámetros. La mayoría de estas personas privilegian la mente, lo abstracto, la imaginación, la espiritualidad, la fantasía. Hipersensibles a todo lo que los rodea, se sienten raros y rechazados o atacados por sus ideas, lo que hace que se bloqueen más aún.

En este mundo de la Nueva Era, hay muchos así. Lectores voraces, habitués de cuanto curso hay, fanáticos de los gurúes de moda, expertos en decenas de técnicas, dueños de una teoría impecable… con poca o nula práctica en sus vidas cotidianas. Saben todo de la Nueva Energía pero aplican la Vieja en sus decisiones y acciones. En algún momento, la búsqueda externa deberá finalizar y será necesario profundizar hacia adentro, hacia el aprendizaje que traen como potencial, como deber, como derecho divino.

Antes, quizás podían refugiarse en sus meditaciones, en sus estudios, en grupos cerrados que funcionaban como resguardos. Ahora, está resultando más difícil porque lo que se nos pide es arraigarnos a la Tierra, bajar el Espíritu al Cuerpo. Y, paradójicamente, quienes primero lo haremos somos nosotros, los raros….

Justamente, traemos esta personalidad como pioneros del cambio y no vamos a sentirnos plenos ni seremos exitosos hasta que lo logremos. ¿Por qué es así? Esos sueños descabellados, esos deseos ardientes de que la sociedad sea de otra forma, esos dones artísticos o espirituales, esa rebeldía innata, esa nostalgia del Hogar han sido puestos aquí adentro no para que sigan siendo ilusiones sino para llevarlos afuera, para hacerlos realidad, para encarnarlos, para compartirlos.


Esa vida que se rechaza es la vida que se ha diseñado como oportunidad de creación y expansión. El cuerpo, ese gran negado, es la clave. Habitarlo, acostumbrarlo a que soporte el dolor y el placer, bajarle la hipersensibilidad reactiva, aceptarlo, disfrutarlo, amarlo. Respirar, oler, degustar, tocar y dejarse tocar, sentir, bailar, expresarse, aquietarse, bendecir la existencia en cada instante en este precioso planeta azul… Te acompaño.

sábado, 10 de diciembre de 2011

El Universo trabaja contigo

Hace poco, un paciente, luego de una serie de duras situaciones, se fue a un retiro y, como explicación, me mandó un mensaje de texto que decía "necesito un milagro".  Le respondí: "el milagro eres tú y todavía no lo entendiste".  Cuando leí esta canalización de Jennifer Hoffman del Arcángel Uriel, me acordé de mi contestación.


¿Sabías que el universo trabaja contigo y no para ti? No es posible para el Universo darte algo que tú no quieras o crear situaciones para las que no hayas establecido ya una intención en alguna parte de tu realidad. La energía Universal no crea algo de la nada. Sólo crea aquello para lo que ya has establecido el espacio energético en tu propio mundo. Tan pronto como defines el deseo y estableces la intención, estableces las vibraciones que crean la realidad. Comprender esto es la clave para la manifestación de lo que quieres en la vida.

Cuando le rezas a Dios, o a la Fuente, para que “arregle este problema” el universo es incapaz de responderte, porque tú no has creado nada. ¿Estás aceptando la responsabilidad de la situación que has creado, consciente o inconscientemente? No hay creación inconsciente en el Universo, crear es siempre igual. Y tienes que crear el espacio para la solución estableciendo la posibilidad para esa realidad. Podrías pedir ayuda porque sientes que el Universo es mucho más sabio que tú, pero eso no es la verdad de tu ser. Tú tienes toda la sabiduría y el conocimiento del Universo a tu disposición y tu capacidad de utilizarlo sólo está limitada por tu sistema de creencias.

En este momento hay tanta energía creativa disponible para ti que eres capaz de crear simplemente hablando o pensando en lo que quieres. ¿Eres consciente de lo que estás pidiendo? También es importante, en este momento, que entiendas cómo creaste dificultades en tu vida para que puedas modificar las creencias y percepciones que son la base para esas situaciones. Si no das este paso, cada nueva realidad va a reflejar esas creencias, hasta que las cambies.

Los milagros no son un proceso mediante el cual el Universo crea algo que nunca soñaste que era posible. El Universo no crea milagros para ti, ellos representan tus cambios energéticos que tú creaste por ti mismo. Reflejan un cambio en tu percepción, un momento en que pides una nueva realidad, sin miedo, expectativas ni juicios. Sólo puedes recibir aquello que pides y sabes que existe en tu campo de potencial y posibilidades. A medida que manifiestas tu realidad recuerda que ésta se crea a partir de tus creencias, percepciones, pensamientos y palabras. La ayuda está siempre disponible una vez que entiendes que el Universo trabaja contigo para crear milagros en tu vida y los problemas se solucionan cuando comprendes su fuente, reconoces su lección y la información que tienen para ti y estás dispuesto a crear una solución.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Buenos Aires arbolada


Como he dicho muchas veces, amo los árboles. Mi ciudad está plena de ellos, especialmente mi barrio, Belgrano. Además, estoy cerca de los Bosques de Palermo, un enorme parque diseñado por el paisajista francés Charles Thays. En esta época, los verdes y las flores embellecen aún más el lugar. Un español que forma parte de mi grupo de gimnasia china, quien ha viajado por todo el mundo, dice que no hay ciudad más arbolada que Buenos Aires.


A pesar del calor y la humedad, los “buenos aires” soplan frescos entre las ramas, trayendo un respiro y el suave perfume de los tilos, los paraísos, los jacarandás y muchos otros.


Cuando viajo por la ciudad, son los árboles los que atraen mi atención y me lleno los ojos de verde y el corazón de la energía divina que arraigan.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Conectar con el Espíritu a través de la Conciencia

Cada realidad es una manifestación inconsciente del karma y de la historia de las heridas álmicas, de modo que los elementos necesarios para cumplir el propósito de sanación del sendero de vida se puedan manifestar. Cada paso en su camino de vida es una expresión del propósito de sanación, misión y promesa contenidas en su contrato álmico. Cuando un ciclo de sanación ha llegado a su fin y hay una oportunidad para experimentar e integrar una nueva vibración, el Espíritu canaliza la conciencia necesaria que pueda permitir que se produzca la sanación y transformación. Esta conciencia es o reconocida o juzgada, y la oportunidad de sanación es entonces aceptada e integrada, o rechazada y negada.

El Espíritu es una presencia constante en su camino de vida, su socio en la sanación y en la co-creación de su cielo en la tierra. Éste canaliza las expresiones potenciales de su más elevado propósito de vida a cada momento, pero es desafiado por el deseo del ego de continuar con su propósito en su vida, que es crear oportunidades de sanación. El ego debe estar dispuesto a pasar a aspectos más elevados de ser, lo que incluye soltar su apego al drama y reconocer la compleción de su sanación, para que la conciencia canalizada se conecte con su deseo álmico de transformación y ascensión.

Éste es el proceso de alinear el ego con su propósito más elevado, que es expresar su divinidad por medio de su naturaleza humana. Con esta alineación hay sanación kármica y clausura, y son capaces de crear su próximo ciclo de sanación con una participación más consciente y menos apego inconsciente al karma y sus heridas álmicas. Cada uno de sus aspectos, cuerpo, mente, emociones y espíritu, trabajan juntos para crear su realidad. Todos están conectados y su alineación es necesaria para la sanación, transformación y ascensión hacia vibraciones superiores. La conciencia canalizada del Espíritu revela áreas de des-alineación, donde el miedo está presente y el ego no está participando en permitir que se produzca la sanación. La respuesta del ego determina si habrá alineación con el crecimiento y alineación con una vibración más elevada, o alineación con el karma, el pasado y el statu quo.

Esta elección se realiza a cada momento y la conciencia canalizada del Espíritu es una apertura hacia su sanación y vibraciones superiores. Busquen en todas las cosas su propósito de sanación, ya que éste está presente en todas partes. Estén abiertos a la voz del Espíritu interior, porque éste tiene la solución a su deseo de sanación, para soltar el karma en bendiciones de alegría y paz. ¿Con qué quisieran estar alineados? ¿Con su historia kármica y heridas del alma, o con su vibración más elevada de amor y potencial ilimitado para la alegría, paz y abundancia? Cada momento de su vida es una oportunidad para escuchar los mensajes que el espíritu les canaliza para que pasen a su cielo en la tierra. Utilícenlos para establecer su intención de sanación, y la transformación que desean se convertirá en su nueva realidad.

Me pareció muy acertada esta canalización del Arcángel Uriel a través de Jennifer Hoffman, ya que puntualiza algunos aspectos imprescindibles en nuestro camino: soltar el apego al drama y reconocer la oportunidad de sanación, temas muy difíciles, ya que el Ego no deja de tomar cada desafío como una tragedia digna de Shakespeare (onda “los demás viven maravillosamente y sólo a mí me pasan estas cosas terribles”) y de sostener porfiadamente que “nada va a cambiar, esto es muy grande para mí, no puedo, vine fallado” y delicias por el estilo.

Por lo menos, tómalo con un poco de humor que te permita desapegarte del drama de control que establece el Ego y poder situarte por encima lo suficiente como para conectar con los mensajes (sutiles la mayoría de las veces) con que tu Ser te busca guiar en cada momento.

sábado, 3 de diciembre de 2011

El humor de mi papá

Mi padre me sorprende cada día más. Después del fallecimiento de mi hermano y de mi madre, se comenzó a deprimir en su casa. Tuvo una gripe complicada y no quería estar solo, así que lo interné en un geriátrico pequeño muy cerca por un mes. Decidió quedarse allí. Voy una vez por semana y lo llevo a su casa. Hacemos las compras juntos, charla con los vecinos en el camino, cocino (come más que yo, de todo, con ganas), conversamos, a veces vamos a comer afuera, se entretiene.

Mientras caminamos, alaba cada flor, la arboleda verde, los pájaros, se llena de entusiasmo por la vida… a sus casi 90 años. Ha tenido un temperamento fuertemente agresivo (que ha originado peleas intensas en mi juventud), ahora mitigado por los años (y mis límites oportunos). A pesar de eso, es muy cariñoso y dulce, generoso y cero culposo. Posee un sentido del humor particular, que me hace reír en medio de la nada.


Cada vez que pido un taxi para llevarlo de vuelta, se le ocurre ir al baño. Un día, le recrimino que hace esto cuando está a solo cinco minutos, y sale diciendo graciosamente: “¡Ay, Foletto, qué hija brava te echaste!”. Lo hago caminar bastante para que se mantenga fuerte. Nos sentamos en un tronco puesto como un banco para descansar y se levanta de golpe: “Los huesos quieren quedarse, pero hay que seguir…”. Saluda a una vecina y después se sonríe: “Debe pensar: todavía no se murió el viejo éste!”. Espero que tus huesos sigan un tiempo más, papá…

jueves, 1 de diciembre de 2011

Desapego

"La pregunta es, ¿por qué el pensamiento siempre evita aquello que produce miedo y se aferra al placer? Esa es la cuestión. ¿Por qué el pensamiento interfiere en la experiencia? Si experimento una puesta de sol, en ese momento no hay nada que pensar; sólo estoy observando la belleza de la luz. Seguidamente, viene el pensamiento y dice: “Quiero que eso se repita mañana”, es decir, el conocimiento como experiencia, lo cual es placer, uno quiere repetirlo. He sentido dolor, lo cual es un recuerdo de ese dolor, es conocimiento, y en base a ese conocimiento o dependiendo de ese conocimiento, el pensamiento dice: “No lo quiero”, ¿entiende? El pensamiento hace eso todo el tiempo, se mueve entre el placer y el dolor; el pensamiento es responsable de ambos".


Krishnamurti dijo esto. Es interesante observar el mecanismo del apego: si nos produce placer, queremos que continúe, que se repita, que sea igual siempre; si nos produce dolor, deseamos que termine, que jamás vuelva. Lo más interesante es que si cualquiera de estos estados se multiplican, nos terminamos acostumbrando a ellos, tanto a los momentos disfrutables como los sufrientes: entramos en una inercia en la que los vemos como "normales". Es normal estar bien, es normal estar mal.

¿Qué falta entonces? Conciencia, presencia. Con ellas, experimentamos el presente con desapego, siempre pleno, siempre ahora. Es una práctica...