viernes, 21 de marzo de 2008

Matrimonio Divino


Hoy, en este bellísimo plenilunio de mi signo, mi Femenino y mi Masculino se han unido en el Templo del Amor. Las dos llamas son ahora una, entrelazadas en mi corazón.

Amo y acepto a mi Beba, a mi Niña Interna, a mi Adolescente, a mi Mujer que me han traído hasta aquí y las bendigo. Disfruto las cualidades de mi Femenino Divino: Amor Incondicional, Alegría, Gracia, Belleza, Cuidado, Aceptación, Pasión, Sensualidad, Sexualidad y Creatividad.

Amo y acepto a mi Bebe, a mi Niño Interno, a mi Adolescente, a mi Hombre que me han traído hasta aquí y los bendigo. Disfruto las cualidades de mi Masculino Divino: Amor Incondicional, Valentía, Perseverancia, Confianza, Responsabilidad, Aventura, Liderazgo, Alegría, Diversión, Sensualidad, Sexualidad, Pasión, Apoyo y Creatividad.

Hay Unión Sagrada en Perfecto Equilibrio, es una danza armoniosa de Creación Infinita. Lloro sin cesar y mis lágrimas de alegría y de amor nutren este momento maravilloso en que puedo salir a volar al Mundo, ahora íntegra. ¡Gracias!

El tiempo es veloz

En menos de una hora, pasamos de un día de verano, con sol y cálido, a uno de otoño, con lluvia y fresco, con una diferencia de 11 grados.

Así de rápidos son los tiempos ahora, así de flexibles nos exigen que seamos. Las transiciones se aceleran (cuando las hay). Ya no podemos quedarnos estáticos en lo viejo y conocido. Sólo fluyendo con el momento, encontramos el bienestar y las soluciones.

Cuanto más nos resistimos, peor la pasamos. Es necesario liberar las expectativas, las obstinaciones, las defensas, las renuencias, las pasividades.

La Tierra está transformándose, elevándose y nos insta a ayudarla centrándonos en la quietud del Espíritu, mientras en lo externo tratamos de lograr la armonía dinámica del proceso.

Me acordé de una canción de David Lebón, cuando estaba en Serú Girán:
El tiempo es veloz, tu vida esencial
tu cuerpo en mis brazos me ayuda a estar contigo.
Quizás nadie entienda
vos me tratas como si fuera algo mas que un ser.
Te acuerdas de ayer, era tan normal
la vida era vida y el amar no era paz.
Que extraño, ahora me siento diferente
pienso que todavía me quedan tantas cosas por dar.
No ves que todo va, todo creciendo hacia arriba
y el sol siempre saldrá mientras que a alguien
le queden ganas de amar.
Perdoname amor por tanto hablar
es que quiero ayudar al mundo a cambiar.
Qué loco si realmente se pudiera
y todo el mundo se pusiera alguna vez a realizar.

jueves, 20 de marzo de 2008

Mi compromiso


Estos días estuve charlando bastante acerca de la libertad (ahora me doy cuenta). Conté en una charla con amigos que, cuando terminó la dictadura e iba a comenzar el primer gobierno democrático después de mucho tiempo, yo me sentía extraña, ansiosa, perturbada y no entendía porqué. Lo charlé con mi terapeuta y llegamos a la conclusión de que… la libertad me daba miedo.

¡Así somos los seres humanos! Cuando los caminos están cerrados o acotados, no hay demasiadas opciones: o los seguimos o nos rebelamos. Pero, ¿qué sucede si todas o la mayoría de las sendas están abiertas? Depende de nosotros. Tenemos libre albedrío. Somos quiénes deseamos ser y vamos adonde queremos. Esto asusta y, generalmente, terminamos buscando instituciones, empresas, personas que nos vuelvan a “contener”, a esclavizar a cambio de tranquilidad y seguridad.

La libertad me atemorizaba, pero también me fascinaba. Así como había tomado ciertas porciones de libertad durante la dictadura (y de niña también), me atreví a ir por más, a desafiar los preconceptos y prejuicios y seguir mi propio rumbo.

Desde hace un tiempo, siento que la opción ha vuelto a mi vida, más fuerte que nunca. Es como si hubiese llegado al final del camino que comencé… no sé… cuando nací, diría. Sé que abrí la puerta a esto hace unos años, pero es hora de franquear el umbral y comprometerme plenamente. De eso se trata en el fondo: de un compromiso conmigo misma (en el Todo que Yo Soy), con las personas que me rodean o acuden a mí, con la Tierra.

Y la marca más poderosa y notable de esta hermosa responsabilidad es el AMOR. No estoy hablando del amor de violines y palabras azucaradas, sino del amor hecho carne, alma, corazón, de ése que se respira y se echa a andar, ese amor que te habita y acepta, valora, sonríe, llora, muta, trasciende, libera, significa, calla, grita, abraza. Por eso, hoy:

Yo me comprometo a recibir amor, dar amor y ser amor.
Me comprometo a derramar el amor por todo el mundo y me comprometo a manifestar, en mi servicio al proceso de transición del planeta y de la humanidad, la conexión de mi corazón divino con Dios/Diosa.

lunes, 17 de marzo de 2008

Niños espaciales

Estuve viendo un documental acerca de ingenieros de la NASA que idearon un satélite (no sé cómo se llama el aparatejo) para chocar con un cometa… nada menos! El programa contaba los años que les llevó diseñarlo, construirlo, reparar los errores, encontrar un cometa cerca (o sea, unos cuantos millones de kilómetros), apuntarle, esperar que no lo destruyan los desechos del cometa y pegarle. ¡Y lo hicieron! Todos festejaban felices y uno de ellos (de unos cuarenta años) lloraba mientras contaba que no podía creer que todo les había salido tan bien.

Hace un tiempo, vi otro documental de la NASA de otros ingenieros que diseñaron una sonda para llegar a no me acuerdo qué planeta lejano. Les tomó unos veinte años todo el asunto. Cuando finalmente la sonda comenzó a transmitir, todos estaban muy cambiados físicamente pero tenían intacta la pasión que los llevó a eso. Igual que los otros, todos lloraban y se abrazaban.

Me hacen saltar lágrimas estas historias. Me inspiran profundamente su paciencia, su dedicación, su amor por lo que hacen. Algunos jugaban como chicos con las distintas variantes que iban creando. Creo que eso es lo que más me gusta: esa curiosidad infantil llena de alegría.

domingo, 16 de marzo de 2008

¿Qué aspectos tuyos iluminás?

Hace mucho tiempo, me llamó la atención ciertas “contradicciones” que observaba en mí misma. Por ejemplo, en una época en que había sido despedida de un empleo… una vez más (¡problemas con la autoridad! ja!), decidí comenzar a trabajar independientemente. Se me ocurrió probar como promotora de seguros e inversiones en el exterior. Tenía que contactar con personas adineradas de muy alto nivel y, en las entrevistas, me sorprendía con actitudes corporales y conversaciones “de igual a igual” cuando yo no tenía ni para pagar un café. Fuera de allí, me sentía con una autoestima más baja que el piso. ¿Cómo podía ser eso?

Lo que me desconcertaba era que yo no estaba “actuando” ninguna de las dos posiciones. Me sentía totalmente real y confiada cuando charlaba con ejecutivos e igual de real e insegura cuando lloraba en mi casa por sentirme inferior. ¿Entonces? La mayoría de las técnicas psicológicas explicaban que una de ellas era verdadera y la otra era falsa, la máscara. Yo no sentía eso. Podía reconocer la falsedad o la hipocresía dentro de mis distintas facetas, pero no la existencia misma de esas facetas.

Con el tiempo, consideré que todos mis aspectos eran verdaderos: partes indisolubles de la fortuna de Ser Humanos, posibilidades de exploración desde distintas ópticas, negros/blancos/grises de la dualidad, regalos de la diversidad.

El gran tema es cómo abordamos esta enorme riqueza. Generalmente, tendemos a esconder o proyectar las que no nos gustan o las que no creemos ser. Por ejemplo, el otro día había ido a una charla y se comenzó a hablar de la “mala educación” de la gente (o sea, los otros: cuando criticamos, la gente son los demás; cuando alabamos, la gente nos incluye, somos la buena gente). Todos eran modelos de virtud y nadie se daba cuenta de que era mala educación ponerse por encima y hablar despreciativamente de personas que no conocían. No es preciso mencionar que tenían actitudes mezquinas (como pontificar o ser directamente vengativos) para “promover” la buena educación.

En otra reunión, dos personas se pusieron a hablar muy admirativamente de otra (hasta con cierta envidia). Pronto, se hizo evidente que ellas querían ser como la otra, pero pensaban que no podían. Así, como las de la charla proyectaban sus aspectos negativos, los de esta reunión proyectaban sus positivos.

Es muy común creer que ciertas facetas “no vienen” con nosotros. De nuevo, pueden ser buenas o malas: desde la creatividad y el buen humor hasta la deshonestidad o la soberbia. Digo frecuentemente que somos un cóctel con los mismos ingredientes; lo único que cambia son las medidas. Pero, estas medidas no son fijas, pueden modificarse si así nos lo permitimos.

Quizás, hemos pasado muchos años actuando como racionales y es hora de ser más sensibles o como débiles y es tiempo de sacar la fortaleza que vino con nosotros. Todo está dentro nuestro. No hay que inventarlo, sino que podemos destaparlo, permitirle expresarse, liberarlo. Siendo cierto que crece el aspecto adonde ponemos nuestra atención, será necesario entonces sacarle energía a lo que hemos desarrollado hasta el hartazgo para ir haciendo crecer amorosa y pacientemente otras facetas.

Se dice que el alma es un diamante. Espero que este cuento te anime a descubrirlo: Un hombre le pregunta a los Maestros porqué dicen que somos todos iguales si todos nos diferenciamos por nuestras virtudes, el temperamento, el dinero, los derechos, la capacidad, el talento, la inteligencia y así hasta el infinito.... Esto es lo que le respondieron los Maestros:

"Es comos si dentro de cada persona se pudiera encontrar un gran diamante. Imaginemos un diamante de un palmo de longitud. Ese diamante tiene mil facetas, pero todas están cubiertas de polvo y brea. La misión de cada alma es limpiar cada una de esas facetas hasta que la superficie esté brillante y pueda reflejar un arco iris de colores. Ahora bien, algunos han limpiado muchas facetas y relucen con intensidad. Otros solo han logrado limpiar unas pocas, que no brillan tanto. Sin embargo, debajo del polvo, cada persona posee en su pecho un luminoso diamante, con mil facetas refulgientes. El diamante es perfecto, sin un defecto. La única diferencia entre las diferentes personas es el número de facetas que ha limpiado. Pero cada diamante es el mismo y cada uno es perfecto. Y TODOS LOS DIAMANTES SON PERFECTOS”. ¡Brillá!

viernes, 14 de marzo de 2008

Eclipsada

Desde el eclipse del 21 de febrero, siento que he entrado en un espacio de oscuridad que oculta la luz. Es algo contundente en el sentido de que es evidente y fuerte, pero también es ligero porque sólo la tapa, sin apagarla.

Toma su tiempo y me permite observar mis zonas sombrías, mis inseguridades y enojos, mis lugares de evasión. Tengo la certeza de que la luz está debajo, pero me dejo llevar por la frialdad y la densidad de lo oscuro, hasta sentir el placer que hay ahí. No me voy a quedar, pero reconozco el goce que proporciona lo negativo.

Escucho las voces (internas y externas) de la queja, la victimización, la ira, el lamento, la desvalorización, la soberbia, la falsa humildad y bondad, la inconciencia y me doy cuenta cuánto inciden en esta Matrix, cuánto la configuran.

Fluyendo con la sombra que pasa, me tomo instantes para agradecer los destellos maravillosos que percibo de mi vida. En esta morosidad umbría, intuyo el regalo de lo feo, lo malo y lo mortal.

En este planeta que soy, en esta multitud que me habita, mis aspectos oscuros me enseñan y me alumbran, me ahondan y me quieren acunar… pero sólo estoy eclipsada… ya pasarán… los bendigo…

¡Feliz 200!

No puedo creer que esta es la Entrada 200. Comencé este blog con la idea de ir registrando un proceso, un camino, una experiencia hacia un salto de fe hacia mí misma. Todavía estoy en el aire. Volando. Con las alas más fuertes y grandes.

Ahora recuerdo que, hace tiempo, tuve una visión en la que yo era un enorme, enorme ave que llevaba sobre sus alas una infinidad de pajaritos que descansaban o aprendían a volar en mi cuerpo y luego continuaban.

No sé porqué me acordé esto ahora, pero algo debe tener con este blog seguramente. O, por lo menos, espero que así sea.