martes, 5 de enero de 2016

Tendencias para el 2016

Consultando las tendencias para este año, se hizo evidente que puede ser uno de grandes posibilidades… después de resolver grandes desafíos.  Con muchos planetas retrógrados hasta septiembre, los primeros meses nos instan a reprogramar, rever, recapacitar.  Para hacer esto, primero es necesario identificar y soltar lo que ya no nos sirve.  Y todos sabemos lo que nos cuesta.  Vivimos en modo reactivo y no creativo; emparchando y no transformando; quejándonos y victimizándonos y no agradeciendo y empoderándonos.  ¡Manos a la obra entonces!

Ya con más espacio, más livianos y frescos, podemos considerar si nos abocamos a renovar viejas ideas que quedaron en el camino y/o construir otras.  Tenemos la tendencia a proyectar hacia afuera, olvidándonos que atraemos según la energía que somos.  Plantearnos metas que incluyan cómo sentirnos y pensar para lograrlas es esencial.  Si deseamos determinado trabajo, ¿estamos preparados no solo laboralmente sino psicológicamente para afrontarlo?  Si queremos cierto tipo de pareja, ¿vibramos en esa frecuencia o buscamos solo a alguien que nos salve?

Para muchos, en el 2016 se abrirán oportunidades que estaban cerradas desde hace bastante.  Nosotros y nuestros deseos hemos cambiado bastante en estos últimos años.  ¿Qué sobrevivió y qué está emergiendo desde lo profundo sin estar todavía claro?  ¿Aprendimos lo necesario en esta época de sequía o arrastramos frustración y amargura?  La actitud es fundamental para abrir esas puertas y será imprescindible volver a creer y crear.  Esto plantea otro tema que será crucial en este año: la integración del Ego al Alma.

El Ego se basa en la dualidad: se esfuerza hasta reventar o se deja llevar sin hacer nada.  Todos oscilamos entre los dos, con distintas gradaciones.  Nos planteamos objetivos, fechas, requisitos; trabajamos duramente; controlamos y nos exigimos; si no cuesta y no duele, no sirve.  El Ego es hijo de la lucha, el sufrimiento y la culpa.  Para librarnos de esto, capitulamos del todo; lo podemos racionalizar y/o romantizar con distintas filosofías, pero en el fondo le tiramos el asunto a Dios o a lo que sea; que otro se encargue.  Rendición no es entrega.  Está llegando la hora de unificar: es el Ego guiado por el Alma; conectándonos con ella, damos los pasos necesarios para concretar en la vida cotidiana.  Es una labor en el que no tenemos mucha experiencia pero lo iremos logrando a medida que lo intentamos, dando pequeños pasos que cimenten la confianza.


 Marte parece tomar un papel fuerte en este año.  Está para ayudarnos a desarticular patrones perimidos y estancamientos viejos, pero los enfrentamientos y las emociones descontroladas pueden jugarnos una mala pasada.  Teniendo en cuenta que otros planetas nos empujan al cambio radical, quizás optemos inconcientemente por posturas intransigentes y combativas, por forzar las cosas en lugar de fluir con ellas, por romper agresivamente con personas y situaciones.  Tratemos de calmar nuestro cuerpo y nuestras emociones, centrarnos en el aquí y ahora, callar y reflexionar, buscar mejores opciones.  Poco a poco, todo irá encontrando su cauce, llevándonos hacia lo que es auténticamente nuestro.


El mundo está cambiando con rapidez… y caos.  No podemos esperar serenidad ni guía ni modelo ni equilibrio del afuera.  Es algo que debemos aprender y sostener interiormente.  No hay mejor inversión que la de conocernos, aceptarnos, amarnos y liberar el potencial que traemos.  Perder tiempo, dinero, energía, atención y expectativas en cosas externas que no nos traen paz, alegría ni satisfacción verdaderas se hace cada vez más dañino.  En el inicio de cada año, tendemos a plantearnos metas.  La única diferencia entre el año pasado y éste eres Tú.  Ponte primero; finalmente, todo deriva de ti, de cómo te sientes, de con cuánta plenitud te conectas con las personas y las situaciones, de cómo te paras en este mundo y te afirmas.  Eres un ser espiritual atravesando una experiencia humana.  No lo olvides.  Respira, ama tu cuerpo, tu vida, tu creación, eres Uno con Todo Lo Que Es y lo serás siempre.  Aquí estoy para acompañarte.  ¡Feliz 2016!